Ben Sulayem reabre un debate que la Fórmula 1 creía enterrado: motores V8, sostenibles y rentables, como alternativa a los híbridos V6 actuales. No es una ocurrencia improvisada; el presidente de la FIA la ha vinculado a combustibles sintéticos y a una hoja de ruta concreta: 2030 o 2031.
El detonante es la creciente frustración de los pilotos con las unidades de potencia actuales. En circuitos de alta velocidad como Silverstone, Spa y, por supuesto, Monza, los coches se quedan sin batería a mitad de recta. Sin asistencia eléctrica, la potencia cae a unos 530 CV —similar a un Fórmula 2— y los pilotos deben levantar el pie para que el sistema de recuperación recargue. Una aberración técnica que desvirtúa la esencia de la competición. A esto se suma que la complejidad híbrida ha disparado los costes de desarrollo, alejando a potenciales nuevos fabricantes. La Fórmula 1 corre el riesgo de convertirse en un club cerrado de cuatro grandes si no simplifica su propulsor.
La frustración de los pilotos con los híbridos V6
Ben Sulayem no elude la crítica. En declaraciones a Viaplay durante el GP de Hungría, reconoció que la FIA ha cometido errores y que está estudiando las quejas. ‘Hemos levantado la mano para solucionarlo’, afirmó. La diferencia de rendimiento entre clasificación y carrera, varía según el circuito y la estrategia de carga, ha convertido la gestión de energía en un quebradero de cabeza. El presidente de la FIA admite que se han ido poniendo parches, pero que la solución de fondo pasa por una revisión completa del concepto de propulsor.
Los equipos, con una supermayoría de cuatro de los seis fabricantes, acordaron ajustes para 2027 y 2028, pero resultan insuficientes. La voz de los pilotos, ignorada en la gestación del reglamento de 2026, ahora empieza a pesar. Max Verstappen ya lo advirtió en 2023: las simulaciones mostraban un coche ingobernable con el sistema híbrido propuesto. Nadie le hizo caso.
V8 sostenibles: la apuesta de Ben Sulayem
La propuesta del presidente de la FIA es recuperar la arquitectura V8 —desaparecida en 2014—, pero con un giro clave: alimentación con combustibles 100% sostenibles. ‘Con combustibles sostenibles, la sostenibilidad es total’, declaró Ben Sulayem. La FIA está realizando cálculos con los equipos y consultando también a fabricantes de vehículos eléctricos, en un gesto que busca un consenso amplio. La decisión podría tomarse antes de final de año, ya que el desarrollo de un nuevo motor requiere al menos cuatro años desde su aprobación, apuntando a 2030 o 2031 como ventana de introducción.
El regreso a los V8 no es nostalgia; es la constatación de que la tecnología actual ha alcanzado un límite de complejidad que los pilotos y el espectáculo no pueden seguir soportando.
El sonido es un argumento de peso. El rugido de los V8 de antaño sigue siendo uno de los elementos más añorados por los aficionados. Ben Sulayem lo sabe y lo subraya: ‘El sonido es fundamental para los aficionados y para nosotros, además de la simplicidad y la rentabilidad’. La simplificación mecánica no solo abarataría costes, sino que haría la F1 más atractiva para nuevos fabricantes. La noticia llega en un momento en que Audi ultima su entrada en la F1 para 2026, precisamente con un propulsor híbrido que podría quedar obsoleto en apenas un lustro. ¿.
Cosas que pasan en 2026.
El precedente de 2014: un error que no se repetirá
El cambio de 2014, de V8 atmosféricos a V6 turbo híbridos, fue traumático. Mercedes dominó con claridad una era que muchos aficionados consideran la menos emocionante de la historia reciente. La FIA pretende evitar un nuevo fiasco, por eso esta vez incluye a los pilotos en la consulta. ‘No se trata de mí, ni de los equipos; se trata también de los pilotos que conducen estos coches’, insistió Ben Sulayem, un reconocimiento implícito de que en 2026 se cometieron errores al diseñar las unidades de potencia sin escuchar a quienes las sufren en pista.
Análisis de Impacto
- Dato de mercado: Un motor V8 más sencillo y barato podría ampliar la parrilla de motoristas y atraer a fabricantes que hoy ven la F1 como un pozo sin fondo de inversión en complejidad híbrida.
- El rumor del paddock: Dos equipos ya han iniciado consultas internas para evaluar la viabilidad de un V8 sintético, según fuentes consultadas por Motor16.com. Sin confirmación oficial, pero el movimiento es real.
- Veredicto Motor16: Si la FIA aprueba la hoja de ruta antes de que acabe 2026, la Fórmula 1 dará un giro de guion inesperado y probablemente acertado. Escuchar a los pilotos y a los aficionados es la mejor receta para devolver el espectáculo a los circuitos.

