Multa de 200 euros en la nueva ZBE de Palma: las cámaras ya multan a los vehículos sin etiqueta

La nueva Zona de Bajas Emisiones de Sóller ya multa a los vehículos no autorizados que accedan al centro, con sanciones de 200 euros. Las cámaras de lectura de matrículas vigilan las entradas y las multas pueden ser acumulativas.

Entrar sin permiso en el centro de Sóller ya cuesta 200 euros. Las cámaras de lectura de matrículas que vigilan la nueva Zona de Bajas Emisiones (ZBE) están activas y multan a los vehículos no autorizados, según ha informado Diario de Mallorca. La restricción, vigente desde febrero, cambia la forma de circular por el municipio y afecta especialmente a quienes lo visitan en coche sin conocer la ordenanza.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: la ZBE de Sóller ya sanciona con 200 euros a los coches que accedan al centro sin autorización y las cámaras leen las matrículas de forma automática.
  • Cómo te afecta: si no eres residente, no tienes vehículo 100% eléctrico o no cuentas con un permiso específico, no puedes entrar al casco urbano restringido; aparcar fuera es la opción más segura.
  • Puntos clave y plazos: las multas son acumulativas; existe una ventana de cinco días para tramitar una autorización excepcional y evitar la sanción.

Así funciona la ZBE de Sóller: quién puede circular y cuánto cuesta la multa

La Zona de Bajas Emisiones de Sóller se extiende por las calles más céntricas del municipio y limita el acceso a residentes, vehículos autorizados y coches 100% eléctricos. El resto de conductores deben evitar entrar en el perímetro restringido si no quieren exponerse a una sanción económica.

El control del cumplimiento recae en cámaras con lectura automática de matrículas. Estos dispositivos cruzan las placas con una lista blanca de vehículos con permiso y, si no hay coincidencia, generan la denuncia. La multa es de 200 euros, sin pérdida de puntos, aunque puede abonarse con un descuento del 50% por pronto pago si se abona en los veinte días siguientes a la notificación.

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Las sanciones, además, pueden ser acumulativas: un mismo conductor que pase varias veces sin autorización recibirá tantas multas como accesos detecten las cámaras, lo que dispara el importe final si se desconoce la norma.

Para quien llega de fuera o de otras zonas de Mallorca, la alternativa pasa por los cuatro aparcamientos disuasorios situados en la carretera del Desvío, el conocido desviament. Desde allí, el centro queda a unos diez minutos a pie, una distancia razonable y la forma más sencilla de visitar Sóller sin riesgo de sanción. Estos estacionamientos son de zona azul (regulados por la ORA), por lo que conviene llevar monedas o la aplicación de pago habitual.

Con las cámaras ya activas, circular por el centro sin autorización no es una infracción difícil de detectar: cada paso queda registrado y puede traducirse en una multa de 200 euros.

Excepciones y ventana de 5 días: cómo evitar la sanción

Aunque la norma es taxativa, la ordenanza municipal contempla hasta 28 excepciones. En caso de urgencia, necesidad justificada o alguno de los supuestos recogidos, el conductor dispone de un plazo de cinco días posteriores al acceso para tramitar la autorización correspondiente. Si el trámite se realiza a tiempo, se archiva la posible multa; en caso contrario, la sanción se procesa.

Entre las excepciones se incluyen situaciones como accesos por asistencia sanitaria, mudanzas, carga y descarga con horarios específicos o vehículos de personas con movilidad reducida. La solicitud debe presentarse ante el Ayuntamiento de Sóller, que valida cada caso según los criterios establecidos en la ordenanza. Por eso, quien haya entrado por razón de fuerza mayor debe conservar cualquier justificante y contactar con el consistorio lo antes posible.

La señalización vertical en los accesos es determinante: el Ayuntamiento ha reforzado los carteles que indican la entrada a la ZBE y los itinerarios alternativos. La circulación se ha reordenado con una ‘ronda’ perimetral alrededor del centro, de manera que los vehículos no autorizados puedan rodear el casco histórico sin invadirlo. La entrada principal al núcleo se realiza por la calle de Cetre y la salida por la calle de Isabel II, apoyándose también en el camino del Murterar y otros ejes próximos.

Sóller se suma a la red de ZBE mallorquinas: contexto y movilidad

Con esta medida, Sóller se convierte en uno de los municipios de Mallorca que aplica restricciones de tráfico bajo la figura de Zona de Bajas Emisiones, una exigencia derivada de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes —y a aquellos que voluntariamente quieran implantarlas— a delimitar áreas con control de emisiones. Aunque Sóller no alcanza esa población, la voluntad municipal ha sido adelantarse para proteger el casco histórico y reducir la presión del tráfico turístico.

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En el conjunto de las Islas Baleares, Palma ya cuenta con su propia ZBE, más extensa y con un calendario progresivo de restricciones según etiqueta ambiental. La diferencia más notable es que la ordenanza de Sóller no se basa en el distintivo ambiental de la DGT, sino en un sistema de permisos por matrícula: si el coche no está en la lista de autorizados, se multa, independientemente de que lleve etiqueta ECO o Cero. Este matiz es importante para los conductores que asumen que tener etiqueta les da acceso automático; en Sóller, solo los eléctricos puros y ciertos autorizados circulan libremente.

Para el visitante esporádico, la recomendación es unívoca: dejar el coche en los aparcamientos disuasorios y caminar. La infraestructura de transporte público complementa la oferta, aunque los diez minutos a pie hacen que para muchos sea más práctico el trayecto a pie que esperar un autobús. El Ayuntamiento insiste en que el objetivo no es recaudar, sino ordenar los flujos y preservar un casco urbano pensado para peatones.

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La experiencia de otros municipios que han activado ZBE con control por cámaras muestra que las primeras semanas generan un repunte de sanciones hasta que la señalización y el boca a boca surten efecto. En Sóller, con un flujo turístico importante en verano, es probable que las multas se disparen en esta primera temporada alta. Quienes planifiquen una visita con coche particular harán bien en consultar la web del Ayuntamiento de Sóller o informarse en las oficinas de turismo sobre las condiciones exactas de acceso, porque el desconocimiento de la norma no exime de la multa.

El Ayuntamiento balear no ha detallado hasta ahora la recaudación prevista ni el número exacto de cámaras instaladas, pero sí ha confirmado que los dispositivos llevan funcionando desde febrero y que las sanciones se tramitan con normalidad. La recomendación para el verano de 2026 es clara: si no eres residente ni conduces un eléctrico, aparca fuera y disfruta del centro a pie.