España está repleta de carreteras convencionales, autovías y autopistas. De hecho, tiene una extensa red de 165.705 kilómetros que conecta todas las provincias y ciudades españolas bastante bien. Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado dónde está la carretera con la recta más larga?
Quizá es una curiosidad que nunca te ha surgido, pero es un dato interesante por su longitud, su ubicación y porque tardarías 6 horas en recorrerla andando. O la distancia equivalente a hacerte media maratón. A continuación, te contamos dónde se encuentra.
Aquí se encuentra la famosa carretera

No es la carretera más larga de España, pero sí la que tiene el tramo en línea recta más largo de toda nuestra geografía. Se encuentra en Castilla-La Mancha, concretamente en la carretera N-301 entre las ciudades de El Provencio (Cuenca) y Minaya (Albacete). Y no es un tramo precisamente corto, porque tiene un total de 23 kilómetros de longitud que le han permitido ganarse el status de ser la recta más larga de España.
A pie, tardarías 6 horas en recorrerla y corriendo, te harías perfectamente una media maratón. El dato lo aporta El Viajero Histórico, de acuerdo al archivo del Instituto Geográfico Nacional (IGN). En España es fácil encontrar también otras vías con rectas que superan fácilmente los 10 o 15 kilómetros, pero ninguna otra que alcance los 23 kilómetros del tramo de la N-301.
La DGT avisa del peligro de las largas rectas

Podríamos pensar que las curvas en carretera son mucho más peligrosas que las rectas. Son sinuosas, cerradas, a menudo tienen visibilidad reducida y muchas de ellas nos obligan a reducir la velocidad, sobre todo en vías secundarias, por la noche, con niebla o con el suelo mojado. No obstante, está demostrado que las rectas son mucho más peligrosas y, de hecho, aquí se producen muchos más accidentes.
¿Y por qué si aparentemente una carretera recta es muy sencilla? Precisamente por eso, porque los conductores a menudo se confían y eso da pie a un aumento de las distracciones. Las curvas nos obligan a mantener la atención constante, mientras que en carreteras con muchos tramos de recta tendemos a mirar mucho más lejos, prestar atención al paisaje e incluso a echarle un vistazo rápido a la pantalla del móvil.
Lo mismo ocurre con vías conocidas y desconocidas. Al final, es mucho más fácil despistarnos en las primeras, porque en las segundas vamos con mucha más cautela al tratarse de una zona nueva en la que podemos desubicarnos. En definitiva, el exceso de confianza al volante nunca es un buen aliado, aunque creas que el tramo no tiene ningún peligro o lleves años circulando por el mismo sitio.
Las distracciones aumentan en las rectas

Las distracciones están detrás de alrededor de un 30% de los accidentes mortales que se producen a diario en las carreteras españolas, según datos de la DGT. Influyen factores internos y externos, y en estos últimos se enmarcan las vías que nos resultan monótonas, como las rectas, pues hacen que bajemos la atención y no prestemos la atención que la conducción merece.
Por otro lado, hay factores internos que influyen. Si bien hay personas que se distraen con mayor facilidad que otras, las carreteras con rectas tan largas hacen que aumente la somnolencia, la fatiga o el cansancio. Incluso la tentación de tocar la pantalla del coche para cambiar de canción, mirar las notificaciones del móvil o hacer una llamada rápida.
Para verlo mucho más evidente con un ejemplo: marcar un número en el móvil mientras conducimos a 100 km/h supone recorrer 140 metros antes mirar de nuevo a la carretera y frenar; en total, unos 155 metros para reaccionar. En cambio, sin ningún tipo de distracción, esa distancia se reduce a solo 28 metros.










































































































































































































