Multas por exceso de velocidad, por no llevar puesto el cinturón de seguridad, saltarte una línea continua, un STOP o usar el móvil mientras conduces. La sanción en ninguno de estos casos supera a la multa que te puede poner la Guardia Civil de Tráfico por utilizar un inhibidor de radar en el coche, pues están totalmente prohibidos.
Ojo, no es lo mismo un inhibidor que un avisador o un detector. Una cosa es saber dónde puede haber un radar y otra bien distinta es dejar el cinemómetro inutilizable o intentar que no detecte tu exceso de velocidad. Y si se te ocurre hacerlo, la multa no es precisamente barata.
Así funciona un inhibidor: intenta neutralizar el radar

Hay muchos conductores que todavía no entienden la diferencia entre un inhibidor, un detector y un avisador, pero a nivel legal no tienen nada que ver.
Un avisador simplemente informa al conductor de la posición de radares fijos o de puntos de control conocidos mediante GPS y bases de datos públicas. Esto es completamente legal, porque la DGT está obligada a publicar la ubicación de todos los radares fijos y de tramo, y también a informar de su ubicación en la carretera con un panel informativo.
Un detector ya entra en terreno prohibido, porque capta la señal que emite el cinemómetro y alerta de su presencia. Sin embargo, el inhibidor va todavía un paso más por delante.
Este dispositivo emite señales para alterar o bloquear el funcionamiento del radar, de modo que el vehículo pueda pasar a más velocidad sin que el cinemómetro le pille. Es decir, en lugar de informar simplemente, trata de inutilizar el sistema de vigilancia. Y eso para la DGT es una infracción mucho más grave que un simple exceso de velocidad, por grave que sea.
La reforma de la Ley de Tráfico endureció además este aspecto en el año 2022. Antes, solo sancionaban a los conductores que lo utilizaran, pero ahora es suficiente con llevar un inhibidor instalado, aunque no esté funcionando en el momento del control. El agente no necesita demostrar que estaba siendo utilizado, pues su mera presencia ya es suficiente para sancionar.
Sanción de 6.000 euros y 6 puntos por llevar un inhibidor

Hay pocas infracciones en la carretera que alcancen esta cifra. La DGT multa con 6.000 euros y 6 puntos menos en el carnet a los conductores que circulen con un inhibidor, esté funcionando en ese momento o no. Es una de las multas más altas vinculadas al uso de un vehículo en carretera.
Y no afecta solo al conductor. El taller que instale este tipo de aparato puede enfrentarse a multas de hasta 30.000 euros, pues la norma castiga tanto al que lo usa como al que facilita esta trampa.
¿Y cuál es la razón? La DGT interpreta que no es ninguna distracción ni un despiste, sino que es una acción consciente para esquivar el control de velocidad. Es decir, que hay voluntad expresa de burlar la ley.
En España hay 3.395 radares activos en todo el país, según los últimos datos del Observatorio de Radares en España, elaborado por Coyote, a lo que hay que sumar los radares móviles, los drones y la vigilancia aérea a través del helicóptero Pegasus. Así como los nuevos sistemas de vigilancia de la DGT, como los Veloláser o los radares remolque.
Y también debemos tener en cuenta que la DGT batió su récord de multas en 2025 con más de seis millones, 12 por minuto, así que los radares siguen siendo uno de los grandes enemigos de los conductores.

