Cada vez que Pere Navarro, director de la DGT, toma la palabra, hay debate. Y esta vez no ha sido diferente. En el marco del primer encuentro MOVI-TEC, organizado por Fesvial, Navarro ha vuelto a poner sobre la mesa un tema que divide opiniones entre conductores, fabricantes y expertos: los sistemas ADAS, esos asistentes electrónicos que cada vez equipan más coches y prometen salvar miles de vidas.
Con su tono habitual, directo y sin rodeos, Navarro ha afirmado que estos sistemas “nos van a ayudar de forma importante a reducir los siniestros viales”. Lo dice con la convicción de quien lleva décadas defendiendo la seguridad vial como un asunto de Estado. Pero, al mismo tiempo, su intervención reabre el debate: ¿estamos preparados para depender cada vez más de la tecnología al volante?
Los ADAS, el nuevo aliado de la seguridad vial

Los Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS) han pasado en apenas unos años de ser un lujo reservado a coches de alta gama a convertirse en obligatorios en Europa. Desde 2024, todos los vehículos nuevos matriculados en la UE deben incluir de serie varios asistentes, como el aviso de cambio involuntario de carril, el frenado automático de emergencia o el detector de somnolencia.
Un cambio normativo que Pere Navarro ha celebrado, pues lo considera «un antes y un después» en la lucha contra los accidentes de tráfico. Y los datos le dan la razón: según la Comisión Europea, la implantación de los ADAS podría evitar 25.000 fallecidos y más de 140.000 heridos graves en las carreteras durante los próximos 10 años. Un hito comparable al que lograron la llegada del cinturón de seguridad o los controles de alcoholemia.
¿Qué sistemas son obligatorios y cómo salvan vidas?

El catálogo de ADAS es cada vez más amplio, pero no todos los sistemas tienen el mismo impacto en la seguridad. El director de la Dirección General de Tráfico (DGT) puso varios ejemplos durante su intervención. Uno de ellos, el sistema de advertencia de somnolencia y pérdida de atención, que podría evitar hasta un 35% de los siniestros relacionados con el cansancio o distracción del conductor.
Del mismo modo, el asistente de mantenimiento de carril —que corrige la trayectoria si el vehículo se desvía sin señalizar— podría reducir un 25% las salidas de vía, mientras que el frenado de emergencia evitaría más de la mitad de las colisiones por alcance. En palabras de Navarro: «Son sistemas que nos ayudan y evitan siniestros; no sustituyen al conductor, pero lo complementan».
La DGT apuesta por acercar la tecnología a los conductores

Pero el compromiso de la DGT no se queda en la teoría. El organismo ha puesto en marcha una batería de medidas para que la tecnología llegue a todos los conductores, no solo a quienes pueden permitirse un coche nuevo. La iniciativa más destacada es la incorporación, en el registro de vehículos, de la clasificación EuroNCAP y los ADAS con los que cuenta cada modelo.
Esta información estará disponible tanto en la web de la DGT como en la app miDGT, permitiendo a los ciudadanos consultar gratuitamente qué sistemas de asistencia equipa su vehículo. Como sucede con las etiquetas medioambientales, la DGT quiere que la seguridad tecnológica también sea visible y accesible para todos.
Educar y confiar: el reto pendiente

Pese al optimismo institucional, Pere Navarro reconoce que la tecnología por sí sola no basta. “La tecnología es una aliada, pero solo funcionará si la sociedad confía en ella y la entiende”, afirmó durante el encuentro. No todos los conductores saben cómo funcionan los ADAS ni cuándo intervienen, lo que puede generar confusión o incluso rechazo hacia estos sistemas.
Por eso, la DGT prepara campañas informativas destinadas a fomentar el conocimiento y el uso correcto de los asistentes a la conducción. El objetivo no es solo promocionar la tecnología, sino enseñar a convivir con ella. En este sentido, Navarro insiste en que “no se trata de entregar el control al coche, sino de aprovechar lo mejor de la inteligencia humana y la artificial al volante”.
Los ADAS como criterio de acceso a las ciudades

Otro punto interesante que adelantó el director de la DGT es la intención de incluir los ADAS como un criterio prioritario en la regulación del acceso a zonas urbanas. Esto significaría que los vehículos más seguros, equipados con más asistentes a la conducción, podrían tener ventajas a la hora de circular por áreas restringidas.
La idea sigue las recomendaciones de la Comisión Europea, que aboga por priorizar la protección de los usuarios más vulnerables —peatones, ciclistas y motoristas—. En un contexto en que las ciudades apuestan cada vez más por la movilidad segura y sostenible, los ADAS podrían convertirse en la nueva «etiqueta de seguridad» que complemente a las actuales medioambientales.























































































































































































