RUF B8: El Porsche con motor bóxer de 8 cilindros que los alemanes deberían haber creado

La firma de Zuffenhausen jamás han ofrecido a sus clientes un deportivo equipado con un motor bóxer de ocho cilindros. Para ello están los chicos de RUF, quienes ahora han ideado este impresionante B8 que rompe con lo establecido hasta la fecha en cuanto a motores con cilindros horizontales.

En un momento de la historia en el que la industria del automóvil parece avanzar en una única dirección —electrificación, hibridación y motores cada vez más contenidos— resulta casi sorprendente ver a un fabricante apostar por un propulsor completamente nuevo. Y no uno cualquiera, sino uno pensado para ofrecer unas cifras de rendimiento que rozan lo descomunal. RUF, la firma alemana conocida por reinterpretar y elevar a otro nivel algunos de los Porsche más radicales, ha decidido ir a contracorriente y presentar un motor que no tiene rival directo en la carretera.

El nuevo RUF B8 ha debutado en el Festival de la Velocidad de Goodwood, un escenario perfecto para mostrar al mundo entero algo tan especial. Se trata de un propulsor Bóxer Biturbo de 4,8 litros y ocho cilindros, una configuración extremadamente rara en el mundo del automóvil. Por ahora, este motor vive instalado en un prototipo que toma como punto de partida uno de sus CTR3, que ha tenido que ser debidamente modificado para la ocasión. Esta maravilla de la ingeniería combina además una sección delantera derivada de un Porsche 911 con un chasis tubular trasero fabricado por los especialistas de Multimatic, y fue pilotado en Goodwood por Tanner Foust, expresentador de Top Gear USA.

RUF ha concebido un motor sin precedentes en la carretera

2026 RUF Bóxer 8. Imagen motor.
Foto: RUF

Los motores bóxer de ocho cilindros son casi territorio exclusivo de la máxima competición. Porsche llegó a utilizarlos en sus vehículos de carreras, pero nunca los llevó a la producción. Y mucho menos se los llegó a ofrecer a sus clientes. RUF ha decidido romper esa barrera y desarrollar un propulsor con esta arquitectura, que además es capaz de superar los 1.000 CV de potencia y de alcanzar los 1.000 Nm de par motor. Cifras que lo sitúan al nivel de superdeportivos modernos como el Lamborghini Revuelto, pero sin necesidad de recurrir a ningún tipo de asistencia híbrida. Es pura mecánica, pura ingeniería y pura intención de crear algo único en el mundo.

Publicidad

Por si todo ello no fuera suficiente, a este motor se le acopla una caja de cambios manual de seis velocidades, también desarrollada internamente por RUF. En un mundo dominado por transmisiones automáticas y sistemas electrificados, la apuesta por un bloque inédito y conectado a una transmisión manual es casi una declaración de principios.

Un prototipo alargado y con guiños a la historia de la marca alemana

2026 RUF Bóxer 8. Imagen.
Foto: RUF

Para alojar ese nuevo motor, el prototipo ha sido alargado 100 milímetros respecto a un RUF CTR3 estándar. A nivel visual, las diferencias son mínimas, porque este RUF B8 mantiene la carrocería del CTR3 Evo presentado hace tres años, con su cubierta de motor, paragolpes y sistema de escape característicos. Lo que sí cambia es la decoración exterior, una combinación de negro y amarillo que rinde homenaje al legendario CTR Yellowbird, sin lugar a dudas, uno de los modelos más icónicos del fabricante alemán.

Alois Ruf, fundador de la compañía, ha dejado claro que este motor marca un antes y un después para la compañía alemana. Según él, el Bóxer 8 representa un nuevo capítulo en la historia del automóvil y en la propia historia de RUF. No solo por su configuración, sino por el hecho de que nadie ha llevado un motor así a un coche de carretera en esta forma.

Por ahora, la marca no ha anunciado cuándo veremos este motor en un modelo de producción, pero su presencia en Goodwood es una señal evidente de que el proyecto avanza y que RUF está dispuesta a seguir sorprendiendo.

Cinco puntos clave

  • Motor Bóxer Biturbo de 4,8 litros y ocho cilindros, una configuración extremadamente rara en coches de calle.
  • Más de 1.000 CV y 1.000 Nm, sin asistencia híbrida, con rendimiento comparable a superdeportivos modernos.
  • Caja manual de seis velocidades, desarrollada internamente por RUF.
  • Prototipo basado en el CTR3, alargado 100 mm y con decoración inspirada en el CTR Yellowbird.
  • Debut en Goodwood, marcando un momento clave para la historia de la marca.

Fotos: RUF