Bruselas prohíbe los coches grises bajo amenaza de multas millonarias

La Comisión Europea ataca un negocio de entre 4 y 5 millones de coches ultracontaminantes que cada año se exportan desde la UE hacia África. Las empresas responsables se enfrentan a sanciones millonarias y la norma obliga a controlar el destino final de los vehículos declarados n

La Comisión Europea acaba de prohibir la exportación de vehículos declarados no aptos para circular en la UE y amenaza con multas millonarias a quien siga traficando con los llamados ‘coches grises’. El negocio mueve cada año entre cuatro y cinco millones de automóviles viejos y ultracontaminantes hacia países en desarrollo, y ahora Bruselas dice basta.

Qué son exactamente los ‘coches grises’ y por qué Europa los quiere fuera

El término ‘coches grises’ nada tiene que ver con el color de la carrocería. Durante años designó vehículos robados que se movían en el mercado internacional, pero hoy define un negocio mucho más lucrativo: la exportación masiva a países en vías de desarrollo de coches viejos que ya no cumplen las exigentes normativas de emisiones de los países industrializados.

Son vehículos que en Europa, Japón o Estados Unidos no pueden circular —porque las Zonas de Bajas Emisiones y las prohibiciones de los diésel anteriores a 2006 los expulsan—, pero que recuperan una falsa vida útil en África o Asia gracias a una red de intermediarios que falsifica documentación de importación y de inspección técnica.

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La corrupción en muchos países receptores hace el resto. Esos coches entran en barcos cargados hasta los topes, se venden por lotes sin que el comprador los vea siquiera y terminan circulando durante años sin filtro de partículas, sin catalizador y con emisiones hasta veinte veces superiores a las de un coche moderno.

La nueva prohibición de Bruselas: adiós a la exportación de chatarra contaminante

La medida aprobada por la Comisión Europea prohíbe de forma implícita exportar cualquier vehículo que haya sido declarado no apto para circular dentro de la UE. La norma amenaza con multas millonarias a los responsables —empresas exportadoras, intermediarios y hasta concesionarios que participen en la cadena—, aunque Bruselas aún no ha detallado la cuantía exacta de las sanciones.

Hasta ahora, el vacío legal permitía que un coche con la ITV caducada o con una orden de desguace pudiera ‘renacer’ en otro continente con un simple cambio de documentación. La nueva ley corta de raíz ese atajo e impone un control más estricto sobre las exportaciones de vehículos usados. Los datos dan la razón a Bruselas: Europa está detrás de casi el 40% de este mercado mundial, seguida de Japón (un 30%) y Estados Unidos (un 20%).

Mover las emisiones a otro país no las elimina: es lo mismo que barrer la suciedad debajo de la alfombra.

Sudáfrica, Nigeria, Libia y Benín son los principales destinos. En este último, opera un auténtico distribuidor de chatarra con ruedas desde donde los vehículos se redistribuyen por toda el áfrica Occidental sin pasar ningún control ambiental. Las organizaciones ecologistas llevan años denunciando que el esfuerzo europeo por reducir emisiones se neutraliza con cada carguero que zarpa de Rotterdam o Amberes.

El impacto real: 4 millones de coches al año y un ritmo que se acelera

No hay censo oficial, pero las estimaciones más fiables hablan de entre cuatro y cinco millones de vehículos viejos moviéndose cada año por el mundo. Y el ritmo se estaría acelerando por la electrificación: conforme el coche eléctrico gana cuota, más coches de combustión interna terminan en el desguace… o en el circuito de exportación ilegal.

China prohíbe esta actividad, aunque circulan informaciones que apuntan a que Pekín se estaría planteando levantar el veto para estimular las ventas de eléctricos e híbridos nuevos, cuyo mercado se ha ralentizado de forma preocupante en el gigante asiático. De confirmarse, la avalancha de coches grises procedentes de China podría multiplicar un problema que Europa intenta atajar ahora.

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Mientras, la implantación acelerada de Zonas de Bajas Emisiones en ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Valencia está multiplicando el número de vehículos que dejan de ser aptos para circular aquí pero que, con una simple falsificación, pueden acabar rodando en las calles de Lagos o de Johannesburgo.

Información útil para el conductor

  • Qué cambia para ti: Si piensas dar de baja tu coche viejo, asegúrate de que el desguace o comprador te entrega el certificado de destrucción oficial. Sin él, el vehículo podría acabar exportado ilegalmente y tú seguirías siendo responsable a efectos administrativos.
  • Multas previstas: La normativa europea habla de sanciones millonarias, pero afectarán sobre todo a empresas exportadoras. Para el particular, el riesgo sigue siendo económico: vender un coche sin asegurarse de que se gestiona como residuo puede acarrear problemas legales.
  • Documentación clave: El justificante de baja definitiva expedido por la DGT y el certificado de destrucción del centro autorizado de tratamiento son tus mejores escudos. Guárdalos al menos cuatro años.
  • Curiosidad: El término ‘coche gris’ se acuñó en España en los años 80 para referirse a los vehículos robados que se vendían en el extranjero. De ahí pasó a designar cualquier coche que se mueve en un mercado opaco, haya o no delito de por medio.