Marty, del canal Mighty Car Mods, se ha enfrentado a la peor pesadilla de cualquier propietario: el motor de su querido Ford Falcon BA XR8 dejó de funcionar en medio de una sesión de drift. Una nube de humo blanco y el inconfundible ruido metálico hicieron temer lo peor. En su último vídeo, el mecánico aficionado desmonta el propulsor V8 para comprobar la magnitud de la avería.
Un V8 con historia y una sesión de drift que salió mal
El Falcon BA XR8 es, según Marty, el coche más gratificante que ha comprado en veinte años. Lo adquirió a bajo precio en Marketplace y lo transformó en una máquina de drift con numerosas modificaciones. Durante la última quedada de Mighty Car Mods Drift Nights, el vehículo pasó por varias manos y, en un momento, uno de sus amigos se puso al volante. Fue entonces cuando el motor dijo basta: explosión de humo blanco por el escape y por el tapón de llenado de aceite. Desde aquel instante, el coche no volvió a arrancar. Marty quería saber exactamente qué había fallado y si el bloque podía salvarse.
La primera revisión: aceite donde no debería y metal en el cárter
En el taller Castle Hill Performance, junto a su amigo Chris, Marty realizó una inspección preliminar. La sorpresa no fue pequeña: el colector de escape albergaba una cantidad ingente de aceite. Chris comentó que solo había visto algo así una vez, y fue cuando un motor reventó. Peor aún, en el interior del tubo de escape encontraron fragmentos metálicos de tamaño considerable. La lógica indicaba que si todo el aceite estaba en el escape, el cárter debía de estar lleno de sorpresas. Al drenarlo, aparecieron trozos de segmentos y lo que parecía un bulón de pistón. Con una cámara endoscópica confirmaron la presencia de una biela partida en el fondo del cárter. El diagnóstico fue fulminante: el bloque iba directo a la basura.
Abriendo el motor: la impactante autopsia del Boss 260
Ansioso por ver la magnitud del desastre, Marty decidió practicar una pequeña ventana en el cárter con una broca y una sierra de calar, sin esperar a desmontar todo el motor. Lo que asomó fue una imagen desoladora: una tapa de biela suelta, la biela partida y restos de pistón esparcidos. Aun así, el propietario mantuvo el tipo y bromeó sobre la superioridad Ford frente a los motores LS de la competencia. Una vez extraído el motor, la desmontaje completo reveló la causa: un pistón roto en la bancada derecha había permitido que la cabeza del pistón golpeara la culata, mientras que el bulón y la biela se desprendían. En la bancada izquierda, directamente faltaba un pistón entero. Las levas y la culata, sin embargo, estaban en buen estado, lo que daba un pequeño margen para el reciclaje de piezas.
‘Que el motor arrancara sin dos cilindros y con los restos metálicos nadando en el cárter es un testamento de la ingeniería de Ford’, declaró Marty, convencido de que un LS no habría soportado ese trato.
— Marty, Mighty Car Mods
El arranque milagroso y la defensa a ultranza de la ingeniería Ford
Un detalle que dejó atónitos a los mecánicos fue que el motor Boss 260 llegó a arrancar incluso después de la avería. A pesar de tener dos pistones menos y una cantidad anormal de aceite en el sistema de admisión, el motor respondió al encendido durante la prueba inicial. Este comportamiento se esgrimió como prueba irrefutable de la robustez del V8 australiano, aunque Chris, con ironía, prefirió no mojarse en la eterna batalla Ford versus Holden. Lo cierto es que la falta de aceite provocó el gripaje de los cojinetes y la posterior rotura del pistón; el aceite expulsado viajó por el respiradero hacia la admisión y el escape, dando lugar a la humareda blanca y al olor característico a «motor muerto».
¿Ahora qué? La decisión de tirarlo a la basura y el futuro del proyecto
Con el motor inservible, Marty se enfrentaba a una encrucijada. Sustituir el bloque por un motor turbo Barra, más ligero y potente, habría sido lo más sencillo, pero él mismo admitió que arrancar un V8 para meter un seis cilindros le parecía una falta de respeto a la esencia del coche. Así que optó por buscar otro motor V8 de segunda mano y transferir las piezas aprovechables —como las levas y la distribución— al nuevo bloque. Eso sí, el motor fundido acabará en el contenedor de chatarra, aunque no sin antes reconocer con humor que «al menos, este V8 demostró que puede seguir funcionando incluso hecho añicos». La comunidad de seguidores ya espera con impaciencia la próxima entrega, donde el XR8 volverá a rugir.
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