Franquicia en el seguro de coche: qué es y cómo ahorrar hasta un 40 por ciento en la prima

Asumir una franquicia de 300 euros en el seguro a todo riesgo puede reducir la prima entre un 20% y un 40%. Con esta guía sabrás si tu perfil de conductor y tu coche encajan con esta modalidad y cuánto puedes ahorrar realmente.

Elegir un seguro de coche a todo riesgo con franquicia puede rebajar la prima anual entre un 20% y un 40%, según los datos del sector asegurador. La clave está en asumir un primer tramo del coste de la reparación (la franquicia) a cambio de un recibo mucho más ligero. Pero no siempre sale a cuenta: depende del valor del vehículo, los kilómetros que se recorran y la frecuencia de los siniestros.

Qué es exactamente la franquicia y qué tipos existen

La franquicia es el importe que el conductor asume de su propio bolsillo cuando hay un siniestro cubierto por la póliza. A partir de esa cantidad, la aseguradora paga el resto. Es una herramienta de copago que permite ajustar el precio del seguro: cuanta más franquicia, menor es la prima.

Existen dos modalidades principales. La franquicia absoluta: el asegurado paga siempre la cantidad pactada (por ejemplo, 300 euros) y la compañía cubre el exceso. La franquicia relativa: si el coste del siniestro supera la franquicia, la aseguradora se hace cargo de todo, pero si no la alcanza, el conductor asume el gasto íntegro. En los seguros de coche en España la más habitual es la absoluta, que deja muy claro dónde empieza la responsabilidad de cada parte.

Publicidad

Cuándo compensar asumir la franquicia para ahorrar en la prima

El ahorro real depende del perfil del conductor y del uso del coche. Para un vehículo con más de diez años y un kilometraje anual bajo, contratar un todo riesgo con franquicia de 300 euros puede suponer una diferencia de hasta 400 euros anuales frente a un todo riesgo sin franquicia. En cambio, si el coche es nuevo, el conductor es novel o se aparca habitualmente en zona de riesgo, la probabilidad de tener que pagar ese primer tramo es mayor y el ahorro en la prima puede no justificarse.

Según los términos comerciales de aseguradoras como Mutua Madrileña y AXA, las franquicias más comunes oscilan entre 200 y 600 euros. Cuanto más alta es la franquicia elegida, mayor es el descuento sobre la prima total. Los datos del sector indican que alrededor del 40% de los siniestros de chapa y pintura cuestan menos de 400 euros, así que renunciar a una parte de la cobertura en esos tramos puede ser una decisión inteligente para muchos bolsillos.

Coberturas comparadas

ModalidadQué cubrePrecio orientativo
Todo riesgo sin franquiciaDaños propios y a terceros íntegros, sin coste adicional para el asegurado.Desde 700 €/año (según perfil).
Todo riesgo con franquicia 300 €Daños propios pagados a partir de los 300 €; el resto lo asume la compañía.Desde 490 €/año (ahorro estimado del 30%).
Todo riesgo con franquicia 600 €El asegurado paga los primeros 600 € de cada siniestro propio.Desde 420 €/año (ahorro de hasta el 40%).

Las claves para elegir bien y no pagar dos veces

Antes de firmar una póliza con franquicia conviene revisar dos puntos. El primero: si el coche está financiado, el contrato de préstamo puede exigir un todo riesgo sin franquicia, por lo que hay que leer la letra pequeña del crédito. El segundo: en caso de siniestro total, la franquicia se descuenta de la indemnización, así que un valor venal bajo sumado a una franquicia alta puede dejar al conductor con una cifra muy reducida en la mano.

También es útil preguntar a la aseguradora si la franquicia se aplica por siniestro o por parte de siniestro. La mayoría de las pólizas la descuentan en cada reparación, pero algunas la aplican por parte del vehículo (por ejemplo, 300 euros por cada pieza dañada), lo que puede multiplicar el coste en un siniestro con varios impactos. Este matiz suele estar en las condiciones generales.

La franquicia no es un castigo, sino una llave para abaratar el seguro: quien apenas usa el coche puede ahorrar cientos de euros sin perder la protección del todo riesgo.

El ahorro en contexto: cómo evoluciona el mercado

El sector asegurador tiende hacia una tarificación cada vez más personalizada, y la franquicia es una de las variables que más influye en el precio final. Las aseguradoras ofrecen hoy simuladores en los que el usuario puede jugar con la franquicia y ver al instante cómo varía la prima. Además, la llegada de los seguros de pago por uso y los sistemas de telemática (que miden la conducción real) está permitiendo afinar aún más el ahorro: un conductor que apenas circula y que hace pocos kilómetros puede combinar una franquicia con un descuento por buena conducción y lograr reducciones superiores al 40%.

Para quien valora la seguridad de tener el coche asegurado a todo riesgo pero no quiere pagar la prima completa, la franquicia es la respuesta más sencilla. Lo importante es calcular cuántos siniestros se esperan en los próximos dos años y comparar el ahorro en la prima con el coste potencial de pagar la franquicia una o dos veces. Si la cuenta sale a favor, la decisión está clara.

Publicidad