Las zonas de bajas emisiones suman ya 68 ciudades con normativa activa y la furgoneta de reparto es el primer objetivo. Con Vigo y Avilés, el calendario de vetos por distintivo deja de ser un asunto exclusivo de las grandes capitales.
La Ley de Cambio Climático y Transición Energética de 2021 fijó la obligación de implantar una ZBE en los 149 municipios de más de 50.000 habitantes, extensible a los de más de 20.000 que superen los umbrales de contaminación atmosférica. De esa lista, 68 ciudades tienen ya la ordenanza en vigor. El enfoque ha cambiado de fase: las primeras normas vetaban solo al vehículo sin distintivo ambiental, mientras que los planes actuales entran de lleno sobre las etiquetas B y C, con 19,5 millones de vehículos afectados.
Qué etiqueta necesitas y cuándo entra el veto en tu ciudad
La implantación no es homogénea: la ley deja en manos de cada consistorio los plazos, el perímetro y las excepciones, de modo que dos flotas idénticas pueden manejar calendarios distintos según operen en Vigo o en Getafe. Estos son los hitos que conviene tener fichados.
- Vigo: cuatro sectores protegidos (Centro, Plaza de Portugal, Calvario y Bouzas) y un año de moratoria sin multas tras la aprobación de la ordenanza. Después, veto a la etiqueta B en 2027 y a la C en 2030, con exención para residentes.
- Avilés: Zona de Bajas Emisiones Ampliada sobre la zona peatonal vigente desde 2008. Vetará la B en 2029 y la C en 2030, con autorizaciones puntuales hasta 2031.
- Madrid: etiqueta B con acceso restringido en zonas concretas y etiqueta C vetada en la Zona Centro, salvo acceso a parking público o condición de residente.
- Bilbao, Getafe, Huelva, Estepona y San Fernando: la restricción a la etiqueta B ya está en vigor. En Getafe, la C se limitará al uso de parkings en 2029 y quedará vetada en 2030; Huelva exige autorización previa para entrar.
- Málaga: restricción a la etiqueta B prevista para el 30 de noviembre de 2026, con el calendario de la C pendiente de desarrollo y la normativa sometida a recurso judicial.
- Palma de Mallorca y Reus: etiqueta B en 2027; en Palma, la C llegará en 2030. Cádiz mantiene la B en planificación y aplicará la C en 2027.
- Cataluña, San Sebastián y Valladolid: la B se restringe a partir de 2028 en Cataluña y San Sebastián, siguiendo la recomendación del Govern a sus municipios; Valladolid mantiene por ahora un esquema de recomendación voluntaria y vetará la C en 2030.
Qué gana la flota al pasar a ECO o Cero
Los dos distintivos que abren todas las puertas son el Cero —eléctricos puros y enchufables— y el ECO —híbridos, GLP y GNC—. Además del acceso, buena parte de las ordenanzas municipales asocia a estos distintivos bonificaciones en el estacionamiento regulado y en el impuesto de circulación.
Para el gestor, la decisión no es de etiqueta sino de ciclo de trabajo. Antes de firmar conviene cruzar tres variables: cuántos kilómetros diarios hace cada unidad dentro del perímetro restringido, si existe base propia con recarga nocturna y en qué año entra el veto en la ciudad donde está la base. Una furgoneta diésel de tres años no se sustituye por normativa, pero puede dejar de ser útil en 2027 si reparte en el centro de Vigo.
El mapa de restricciones es municipal: la renovación se decide por ciudad, por perímetro y por ciclo de trabajo, no en bloque para toda la flota.
En la cuenta de explotación manda el TCO o Coste Total de Propiedad, no el precio de compra. Un eléctrico de reparto recorta el coste energético por kilómetro y el mantenimiento —menos piezas de desgaste—, pero exige inversión en punto de recarga y puede quedarse corto si el ciclo diario aprieta. La furgoneta de categoría N1 conserva la deducción del IVA soportado, y las ayudas públicas a la compra se tramitan por convocatoria: hay que revisar la que esté vigente antes de cerrar el pedido, porque el plazo condiciona la operación tanto como el importe.
Veredicto: para qué flota encaja la renovación ahora
La renovación encaja sin reservas en flotas de reparto urbano y última milla con base en alguna de las 68 ciudades con ZBE activa o con calendario anunciado, sobre todo si la unidad afectada acumula más de seis o siete años y ya estaba en la lista de sustitución. En ese escenario, adelantar el pedido un ejercicio permite elegir versión y plazo de entrega en lugar de improvisar cuando el veto está encima.
No es la opción, en cambio, para flotas interurbanas que apenas ruedan dentro de los perímetros afectados ni para vehículos de dos o tres años que no amortizan la sustitución anticipada. El error más habitual en estas transiciones es renovar toda la flota el mismo ejercicio: lo razonable es escalonar por ciudad de operación y por ciclo de kilómetros. Hay que vigilar tres cosas: el perímetro real y las excepciones de cada ordenanza —Vigo exime a residentes, Huelva exige autorización previa y Málaga tiene su normativa en los tribunales—, la capacidad de recarga en la base y la autonomía real en un ciclo de reparto de invierno. El próximo hito del calendario es el veto a la etiqueta B en Málaga el 30 de noviembre de 2026.

