La ITV está a punto cambiar profundamente en toda la Unión Europea. Lo que hasta ahora era un trámite periódico para garantizar la seguridad y el cumplimiento medioambiental de los coches, pronto podría convertirse en un proceso mucho más exigente y complejo. Bruselas ya trabaja en una nueva normativa para adaptar las revisiones a la realidad actual del parque automovilístico, cada vez más diverso y tecnológico.
El objetivo de los cambios no es otro que reforzar la seguridad vial y reducir el impacto medioambiental de los vehículos en circulación. Para muchos conductores, ello se traducirá en inspecciones más estrictas, con nuevos parámetros y controles que podrían hacer más difícil que nunca superar la ITV. Especialmente para aquellos vehículos con un mantenimiento descuidado o modificaciones no homologadas.
5Más tecnología y menos margen de error
La ITV del futuro será mucho más tecnológica. Los equipos de medición serán más avanzados y permitirán detectar problemas que antes pasaban desapercibidos. Esto reducirá el margen de error y hará que las inspecciones sean más precisas, pero también más exigentes.
Para los conductores, ya no bastará cumplir con los aspectos básicos. Será más que necesario mantener el vehículo en perfecto estado y prestar atención a todos los detalles. Un pequeño fallo que antes podía pasar desapercibido, ahora podría ser motivo suficiente para no superar la ITV.


