Ahora que los precios de la gasolina y del diésel están disparados, muchos conductores buscan trucos para ahorrar combustible. Y una de las principales recomendaciones pasa por reducir la velocidad a la que circulamos. Por ejemplo, la ONU ha recomendado a los países bajar la velocidad máxima en autovía, pues está comprobado que circular a 110 km/h en vez de a 120 km/h reduce el consumo de combustible entre un 5% y un 10%.
Una de las principales recomendaciones para ahorrar combustible es circular con marchas largas y a bajas revoluciones, sobre todo en ciudad. Eso sí, mucho cuidado con hacerlo constantemente, porque un mecánico nos cuenta que el dinero que te ahorres en gasolina vas a tener que invertirlo en visitas al taller.
1Ir despacio puede perjudicar al motor, aunque no lo parezca
Los coches actuales están preparados para trabajar en distintos rangos de revoluciones, es decir, para carretera y ciudad. El problema llega si los usamos siempre en el rango más bajo posible, pues se acumularán residuos internos.
Moisés, mecánico, nos da tres razones por las que deberías llevar tu coche siempre en un rango de revoluciones adecuado, también para ahorrar gasolina y averías. La primera tiene que ver con la acumulación de residuos internos, pues si circulas siempre a bajas revoluciones, el motor va a empezar a acumular carbonilla. «Es como utilizar una cafetera todos los días y no limpiarla», explica.
La carbonilla se genera de forma natural en la combustión, pero si el motor no alcanza cierta temperatura o no trabaja con intensidad, no la va a eliminar correctamente. Así que poco a poco se irá acumulando y va a afectar al rendimiento.
«Al final, afecta al funcionamiento. Cuando subes un poco las revoluciones, la bomba de gasolina trabaja mejor. El aceite circula mucho más rápido por el motor y los aditivos del lubricante ayudan a limpiar la carbonilla que se va generando», explica.

