La decisión de Ducati de apostar por Nicolò Bulega para el asiento del VR46 en MotoGP 2027 tiene más capas que un simple fichaje. Porque el movimiento, confirmado por fuentes del paddock y adelantado por el periodista Rosario Triolo, no solo premia al actual dominador de Superbikes, sino que certifica el rotundo fiasco del plan Toprak Razgatlioglu en la categoría reina.
Ducati, con incentivos económicos sobre la mesa, ha logrado que Valentino Rossi acepte subir a Bulega. La maniobra es clara: el fabricante italiano quiere asegurarse el talento de de su estrella antes de que la competencia mueva ficha. Pero el contexto que envuelve esta decisión tiene nombre y apellido: Toprak Razgatlioglu.
La presión de Ducati y la apuesta por Bulega
Bulega no es un desconocido. Viene de arrasar en el Mundial de Superbikes, donde acumula 22 victorias consecutivas y camina hacia su primer título sin oposición seria desde que Razgatlioglu dejó la categoría. El italiano es un producto de la cantera del VR46, con el que ya ganó el campeonato de Supersport en 2023, y su estilo de pilotaje se adapta como un guante a la Ducati Desmosedici.
La presión de la casa de Borgo Panigale ha sido determinante. Según las informaciones de Triolo, Ducati ha puesto incentivos sobre la mesa para que Rossi diera el sí. Es una jugada que recuerda a la operación que llevó a Pecco Bagnaia al equipo oficial: blindar al talento interno antes de que sea demasiado tarde. Pero la diferencia esta vez es la sombra que proyecta Razgatlioglu.
El turco, bicampeón de Superbikes en 2024 y 2025 con una BMW M 1000 RR que no estaba a la altura de las Ducati oficiales, era el referente para medir el salto de SBK a MotoGP. Y de momento, las cuentas no le salen.
El fiasco de Razgatlioglu: 4 puntos y un abismo de ocho décimas

Toprak Razgatlioglu solo ha sumado cuatro puntos en los siete primeros grandes premios de la temporada 2026. Peor aún: en la clasificación de Mugello fue ocho décimas más lento que la segunda peor Yamaha, la de Jack Miller, y apenas batió al probador Michele Pirro por 24 milésimas. Es decir, el piloto de la marca de los diapasones se ha convertido en el último de la parrilla con regularidad.
El turco ha pasado de ser un bicampeón que humilló a las Ducati oficiales en SBK a convertirse en el piloto que apenas supera al probador Michele Pirro en clasificación.
Algunos apuntan a la falta de competitividad de la Yamaha M1, un prototipo que lleva años sin reaccionar. Pero el dato más demoledor es que Razgatlioglu no está ni entre los dos mejores pilotos de su propia marca en parrilla, y en las sesiones cronometradas su diferencia con el siguiente piloto de Iwata ha sido sideral.
En carrera, la situación mejora ligeramente. En Mugello llegó a cruzar la meta como mejor Yamaha, aunque perdió esa posición en los despachos por una sanción. Aun así, son migajas para un piloto que venía de ganar dos mundiales seguidos a la estrella que ahora sube Ducati.
Las lecciones de la historia y el papel de los Pirelli en 2027
El paso de Superbikes a MotoGP nunca ha sido un camino de rosas. Ben Spies logró victorias y podios en su primera temporada, pero su trayectoria posterior fue irregular. Otros como Cal Crutchlow o Álvaro Bautista venían con experiencia previa en la categoría reina y aun así sufrieron para destacar. La diferencia con el caso de Razgatlioglu es que la moto en SBK era claramente inferior a las Ducati, y aun así ganó.
Eso fue lo que disparó la expectación. Ahora, con Bulega a punto de llegar a un equipo satélite con material competitivo, la pregunta es inevitable: ¿por qué Ducati ficha al piloto que perdió dos mundiales contra quien ahora se estrella? La respuesta, según las fuentes del paddock, está en la telemetría y en la proyección a largo plazo. Bulega tiene 24 años, un talento aún por explotar y una adaptación a los neumáticos Pirelli que será un activo cuando la categoría reina dé el salto a esos compuestos en 2027.
Aunque no hay que engañarse. La llegada de los Pirelli será un reinicio total que puede beneficiar a cualquiera. Para Razgatlioglu, es la última bala. Para Bulega, una ventana de oportunidad que la compañía italiana no quiere permitirse perder.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: La incorporación de Bulega al VR46 consolida un asiento satélite de Ducati con un piloto de fábrica encubierto. La casa de Borgo Panigale refuerza así su control sobre la mitad de la parrilla.
- El rumor: En el paddock se comenta que la decisión no fue fácil para Valentino Rossi, pero los incentivos económicos y el deseo de Ducati allanaron el camino. Bulega siempre fue el candidato preferido de la dirección deportiva de la fábrica.
- Veredicto: La lógica industrial de la apuesta es sólida: talento joven, proyección a largo plazo y un conocimiento de los neumáticos Pirelli que será valioso en 2027. Sin embargo, el historial reciente de Razgatlioglu arroja una sombra de duda que solo el tiempo disipará. Ducati se la juega.

