La colección Mullin reúne el mayor tesoro de coches franceses en Los Ángeles

La Mullin Family Gallery abre sus puertas el 18 de julio en el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles. Expone una veintena de obras maestras de coches franceses como Bugatti, Delahaye y Talbot-Lago, legado del coleccionista Peter Mullin.

Mañana 18 de julio de 2026, el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles desvela en su Vault la Mullin Family Gallery, una sala que exhibe la que muchos consideran la colección más bella de coches franceses del periodo Art Déco. La inauguración materializa el sueño de Peter Mullin, el filántropo estadounidense que dedicó décadas a reunir obras maestras de Bugatti, Delahaye, Delage y Talbot-Lago en el ya clausurado Mullin Automotive Museum de Oxnard, California.

El viaje de una colección irrepetible desde Oxnard hasta el corazón museístico angelino

Peter Mullin falleció en 2023 y su museo privado cerró sus puertas en 2024. Aquel adiós desencadenó la dispersión de gran parte del legado: 115 lotes fueron subastados por Gooding & Co., incluyendo algunos Bugatti, Delage y Delahaye. Pero la Mullin Family Foundation retuvo en torno a una veintena de vehículos, los más representativos, con la intención de entregarlos a un museo que garantizara su conservación y exposición pública. El elegido fue el Petersen, donde el propio Mullin había sido presidente y al que siempre consideró el custodio ideal.

La donación, calificada por la dirección del museo como uno de los momentos más importantes de su historia, permite que estos automóviles sigan siendo accesibles para el público global. «Peter creía que estos coches pertenecían a la historia, no a nosotros», declaró Merle Mullin, su viuda y copresidenta de la fundación. La colección, compuesta por ejemplares que representan la cumbre del diseño y la ingeniería francesa de los años treinta, encuentra ahora su hogar definitivo en el corazón del motor californiano.

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Las joyas que se exhiben desde el 18 de julio

La muestra inaugural ocupa el espacio denominado Vault, un entorno íntimo que realza la elegancia de cada pieza. Entre las unidades que podrán verse desde mañana figuran el legendario Delahaye Type 145 «Million Franc» de 1937, el Talbot-Lago T150-C-S Teardrop de 1937 y el sofisticado Voisin C27 Aérosport Coupé de 1934. Pero la lista completa reúne veinte ejemplares que abarcan desde un Hispano-Suiza H6B «Skiff Torpedo» de 1922 hasta un Bugatti Type 101C de 1951, pasando por el Peugeot 402L Eclipse con techo escamoteable, varias creaciones de Saoutchik y el inconfundible Delahaye 165 V-12 de la Exposición Universal de Nueva York.

Esta primera exposición no agota el fondo. Para 2028 está prevista una gran muestra en la Mullin Family Gallery del Petersen que reunirá prácticamente una treintena de vehículos, convirtiéndose en la mayor presentación de automóviles franceses Art Déco jamás organizada. Quienes visiten el Vault este verano obtienen un anticipo de lo que llegará.

Lo que Peter Mullin reunió en California no es solo arte sobre ruedas: es la esencia de una época en la que la carrocería era lienzo, el cromo un relieve y el motor, la firma de una ingeniería sin prisas.

Por qué un tesoro francés en California importa al aficionado español

La llegada de estas joyas a un museo que recibe visitantes de todo el mundo supone una oportunidad excepcional para cualquier amante del motor europeo que pise Los Ángeles. No es habitual encontrarse con un Delahaye 165 V-12 o un Hispano-Suiza «Skiff» lejos de los circuitos de concursos de elegancia como Pebble Beach o Villa d’Este. Y para el coleccionista español, acostumbrado a admirar el diseño francés en encuentros como Retromóvil o el Salón AutoClassic, esta muestra demuestra que el patrimonio automovilístico más exquisito puede trascender fronteras y conquistar nuevos públicos.

Además, la exposición confirma la madurez del coleccionismo estadounidense en su aprecio por la carrocería gala. Bugatti, Delahaye y Talbot-Lago representan un capítulo irrepetible en el que la colaboración entre ingenieros y carroceros produjo siluetas que todavía hoy se estudian en las escuelas de diseño. Que esta herencia se exhiba de forma permanente en el Petersen —un museo con una notable capacidad divulgativa— garantiza que las generaciones más jóvenes entiendan por qué un Voisin Aérosport de 1934 sigue quitando el aliento.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: veinte automóviles de la era Art Déco, entre ellos un Delahaye 145 «Million Franc» y un Voisin C27 Aérosport, conforman la primera muestra abierta al público en el Petersen Vault.
  • Consejo práctico: si viajas a Los Ángeles, consulta la disponibilidad de entradas para el Vault del Petersen Automotive Museum; la colección se exhibe en un espacio íntimo que merece la visita sosegada.
  • Así te afecta: esta donación consolida al Petersen como custodio de uno de los mayores tesoros del automóvil francés, y acerca al público internacional —incluido el aficionado español que cruce el Atlántico— a piezas que de otro modo habrían quedado en manos privadas.