Al menos 670 fallecidos y más de 23.000 heridos en carretera entre 2015 y 2024 están directamente relacionados con los fallos de mantenimiento de los vehículos implicados. El nuevo estudio de la Fundación Línea Directa, realizado junto a Centro Zaragoza, alerta de una «tormenta perfecta»: un parque automovilístico cada vez más envejecido, el alza del coste de las reparaciones y unos hábitos de revisión que se han deteriorado notablemente.
Las cifras clave: se triplica la letalidad en carretera
Cuando un vehículo con fallos mecánicos se ve envuelto en un accidente, la tasa de letalidad se triplica en comparación con los siniestros de coches bien mantenidos. Si las deficiencias se localizan en componentes de seguridad críticos (neumáticos, frenos, dirección o suspensión), el riesgo de fallecer se multiplica por cinco. Los autores del informe subrayan que la cifra real de víctimas vinculadas a averías podría ser muy superior, ya que en muchos atestados no se refleja la causa mecánica exacta.
El estudio cruza los datos de siniestralidad con el estado del parque móvil y concluye que los turismos con más de 15 años presentan un 70 % más de defectos que los coches de entre 0 y 4 años. Esta brecha de seguridad alimenta una preocupante estadística: la antigüedad media de los turismos en España alcanza ya los 14,5 años, un 58 % más que en 2010.
Antigüedad, economía doméstica y la ITV: los vectores del problema
El encarecimiento de las reparaciones en un 22 % durante los últimos cinco años ha empujado a muchos conductores a descuidar las revisiones. Según la encuesta de la Fundación a 1.700 automovilistas, el 34 % de los conductores españoles (unos 9,6 millones) admite no realizar un mantenimiento anual. Para el 52 % de ellos, el motivo es exclusivamente económico. Por comunidades, Navarra (47 %) y Baleares (44 %) encabezan la lista de quienes postergan las revisiones, mientras Extremadura y Murcia (23 %) son las más cumplidoras.
La presión sobre el bolsillo también deriva en prácticas de riesgo: alrededor de 2,5 millones de automovilistas reconocen recurrir a «mecánicos pirata» y 1,5 millones realizan ellos mismos tareas de mantenimiento. Además, el 26 % de los conductores (7,3 millones) confiesa haber retrasado reparaciones importantes en el último año por motivos financieros.
El diagnóstico que arroja la ITV es igualmente revelador: uno de cada tres vehículos obligados a pasar la inspección no acude, y el 17,9 % de los que sí lo hacen suspende en la primera visita por defectos graves o muy graves. El alumbrado concentra el 37 % de los fallos detectados, seguido de los problemas de motor y transmisión (19 %), los frenos (12 %), ejes y ruedas (9 %) y la dirección (4 %).
El mantenimiento al día no es un capricho: es la primera línea de defensa del seguro y de tu propia seguridad al volante.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: La cobertura de responsabilidad civil obligatoria y las ampliaciones de daños propios pueden verse comprometidas cuando un accidente está ligado a un defecto mecánico previo. Las aseguradoras valoran el estado del vehículo y, ante una negligencia en el mantenimiento, podrían limitar las indemnizaciones o aplicar exclusiones recogidas en las condiciones generales.
- A quién va dirigido: A todos los conductores, pero especialmente a los propietarios de coches con más de diez años y a quienes retrasan las revisiones por razones económicas. El informe subraya que son los perfiles más expuestos a sufrir un siniestro grave por fallos mecánicos.
- Cuánto cuesta: Posponer el mantenimiento no ahorra a medio plazo. Reparar una avería importante supera fácilmente los 600 euros de media, y un siniestro vinculado a un defecto técnico puede suponer una subida de la prima del seguro de entre el 20 % y el 50 % en la siguiente renovación, además del coste personal de un accidente evitable.

