Stellantis ha encontrado la fórmula para plantar cara a los eléctricos chinos sin renunciar a la producción europea: vender un coche chino fabricado en Zaragoza. El Leapmotor B05 llega al mercado español con un precio de partida de 22.848 euros, una tarifa que lo convierte en el compacto eléctrico más barato del segmento, por delante de rivales como el BYD Dolphin (29.940 euros) o el MG4 (27.855 euros). Y lo hace con 218 CV de potencia y hasta 482 km de autonomía. La producción en la planta aragonesa de Stellantis arrancará en el tercer trimestre de 2026, una maniobra que evita los aranceles europeos a los vehículos fabricados en China.
Leapmotor aterrizó en España en 2024 con el urbano T03 y los SUV B10 y C10, pero es el B05 el primer modelo que apunta al corazón del mercado europeo: el compacto de tamaño medio.
El precio del B05 rompe la barrera de los 23.000 euros
La versión de acceso, denominada Pro, parte de esos 22.848 euros e incluye un equipamiento notable: llantas de 19 pulgadas, cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas y una pantalla táctil central de 14,6 pulgadas , con apenas mandos físicos a la vista. El sistema multimedia es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, y se complementa con iluminación ambiental personalizable y carga inalámbrica para el móvil. Los asientos van tapizados en cuero sintético. La batería LFP (litio-ferrofosfato) de 56,2 kWh ofrece 401 km de autonomía, una química más duradera y segura que las tradicionales de níquel-cobalto-manganeso.
Con 4,43 metros de largo y una distancia entre ejes de 2,74 metros, el B05 es más grande que sus rivales directos: el Renault Mégane E-Tech (4,20 m), el Peugeot e-308 (4,36 m) o el MG4 (4,28 m). Eso se traduce en un habitáculo muy generoso para las plazas traseras, aunque el maletero se queda en unos justos 345 litros, el punto más débil del conjunto. Comparte la plataforma Leap 3.5 con el SUV B10, lo que ha permitido acelerar su puesta en el mercado.
En un contexto en el que un Volkswagen Golf de acceso con motor 1.5 TSI ronda los 27.000 euros, el Leapmotor B05 se convierte en una alternativa económica incluso frente a motores de combustión. Además, al ser un vehículo eléctrico, puede beneficiarse de las ayudas del Plan MOVES III, que podrían rebajar todavía más la factura final.
Stellantis y el ‘made in Spain’ como escudo comercial

Actualmente, las primeras unidades del Leapmotor B05 que se venden en España proceden de China. Pero la producción se trasladará a la planta de Stellantis en Zaragoza durante el tercer trimestre de este año, según ha confirmado la propia compañía. Este movimiento no es casual: al fabricarse en suelo europeo, el modelo elude los aranceles del 17,4% que la UE impone desde 2025 a los vehículos eléctricos procedentes de China. La jugada sitúa a Stellantis en una posición inmejorable para ofrecer un eléctrico a precios de derribo sin depender de proveedores chinos.
El Leapmotor B05 no es solo un coche: es una declaración de intenciones de Stellantis para reventar el mercado de los compactos eléctricos sin salir de Europa.
Stellantis controla la comercialización de Leapmotor fuera de China a través de la sociedad conjunta Stellantis–Leapmotor International, de la que posee un 70%. Esto le permite gestionar la estrategia de precios y producción con total autonomía, utilizando su red de concesionarios ya existente.
La factoría de Zaragoza, que actualmente ensambla modelos como el Opel Corsa y el Citroën C3, añadirá una nueva plataforma eléctrica, lo que garantizará carga de trabajo en un momento de ajustes en el grupo. Según fuentes sindicales, la llegada del B05 podría crear un centenar de puestos adicionales.
El impacto sobre el mapa eléctrico europeo
El Leapmotor B05 no solo amenaza a los BYD Dolphin y MG4. También pone en jaque a los compactos europeos de segmento C, que arrancan en España entre 35.000 y 40.000 euros antes de ayudas. Para un particular que quiera dar el salto al eléctrico, una diferencia de 10.000 euros es disuasoria. Y si además la autonomía alcanza los 401 km en la versión básica y 482 km en la ProMax, el argumentario de la competencia se debilita.
Los fabricantes europeos como Renault y el Grupo Volkswagen observan con preocupación este movimiento, ya que sus compactos eléctricos se fabrican también en Europa pero con costes laborales más elevados. La agresividad comercial de Stellantis podría forzar una guerra de precios que comprimiría aún más los márgenes de un segmento ya tensionado.
La versión ProMax, aún sin precio confirmado, añade un techo panorámico con parasol eléctrico y un sistema de sonido mejorado, sobre la misma batería de 67,1 kWh. Con una recarga del 30 al 80% en 17 minutos (168 kW de potencia máxima), los viajes largos resultan bastante asumibles.
Por otro lado, este movimiento encaja a la perfección con los objetivos de Stellantis en materia de emisiones de CO2. Un eléctrico de volumen y precio accesible ayuda a rebajar la media de flota, reduciendo así las posibles multas europeas. El efecto se notará especialmente en 2027, cuando la producción local esté a pleno rendimiento.
Análisis de Impacto
- El dato de mercado: El segmento de compactos eléctricos en España se mueve en la franja de los 30.000-40.000 euros. Un modelo por debajo de 23.000 euros puede captar a compradores de diésel y gasolina que dudaban por precio.
- El rumor que corre en la industria: Proveedores aragoneses ya mencionan la posibilidad de un segundo turno de producción en Zaragoza si la demanda del B05 despega. Stellantis podría duplicar el volumen previsto para 2027.
- Nuestro veredicto: La operación es brillante en el papel, pero el éxito final dependerá de la percepción de calidad y del servicio posventa. Leapmotor es una marca desconocida para el comprador europeo, y aunque se monte en España, tendrá que demostrar fiabilidad y respaldo. Si lo consigue, Stellantis habrá dado la vuelta al tablero eléctrico.

