Poco después del estreno de la versión eléctrica, Mercedes-Benz completa la renovación del Clase C de combustión (quinta generación, W206). Tanto la berlina como el familiar (Estate) reciben la puesta al día técnica más amplia de toda su historia. Cabe recordar que, pese a compartir denominación, el renovado Clase C no tiene nada que ver con la variante 100 % eléctrica, creada sobre una plataforma totalmente distinta.
El cambio no se limita a la mecánica. La carrocería del Clase C estrena una parrilla iluminada por primera vez, nuevos faros con firma de estrella y parachoques más esculpidos, mientras que el interior incorpora materiales y colores inéditos, un sistema de sonido Burmester® 3D Surround ampliado y el asistente virtual MBUX de cuarta generación, apoyado en inteligencia artificial. Pero el verdadero protagonista de esta actualización es el bloque motor: todos los propulsores de gasolina y diésel pasan a formar parte de la Family of Modular Engines (FAME) e incorporan de serie hibridación ligera de 48 voltios.
El elemento común a todos los motores de combustión es el nuevo generador de arranque integrado de segunda generación (ISG 2.0), capaz de aportar 17 kW (23 CV) y hasta 205 Nm de par adicional. Integrado en la carcasa del cambio automático 9G-TRONIC, este sistema de 48 voltios permite funciones como la navegación a vela —con el motor térmico desacoplado— y la recuperación de energía en desaceleración, con el consiguiente ahorro de combustible. Gracias a su asistencia, el arranque-parada resulta prácticamente imperceptible, igual que la transición entre el deslizamiento sin motor y la aceleración a plena potencia.

El motor de gasolina de dos litros M254 EVO se ofrece en tres niveles de potencia: 130 kW (177 CV) en el C 200, 160 kW (218 CV) en el C 250 y 190 kW (258 CV) en el C 300, con un par máximo de hasta 400 Nm en la variante más potente. Su ciclo de combustión Miller y una relación de compresión de 12:1 reducen el consumo en carga parcial y las emisiones de óxidos de nitrógeno; para cumplir con la futura Euro 7, el motor trabaja con una mezcla estequiométrica (lambda 1) en todo su régimen de giro.
La gran novedad es el compresor auxiliar eléctrico, alimentado por la red de 48 voltios, que alcanza regímenes de giro muy elevados en milisegundos. Su función es compensar el clásico retardo del turbo (turbo lag) justo por encima del ralentí, antes de que entre en acción el turbocompresor de geometría de doble entrada segmentada. El resultado es una entrega de potencia más lineal, especialmente perceptible en las salidas de curva y en las reprises. A ello se suma un sistema de inyección directa de 350 bares que ayuda a optimizar el consumo.
En su versión de mayor potencia, el C 300 dispone de una función overboost que añade puntualmente 20 kW (27 CV) durante unos 20 segundos; sumada a la contribución del ISG de 48 voltios, la potencia sistema total alcanza los 225 kW (306 CV). Los consumos combinados WLTP oscilan entre 6,2 y 7,1 l/100 km según variante y carrocería, con emisiones de entre 141 y 162 g/km de CO₂ (clases F-E).

El cuatro cilindros diésel OM654 EVO se ofrece en dos niveles de potencia: 120 kW (163 CV) para el C 200 d y 147 kW (200 CV) para el C 250 d. Su turbocompresor de geometría variable genera par con rapidez incluso a regímenes bajos, mientras que el sistema de inyección common-rail de 2.200 bares optimiza la combustión, reduciendo emisiones y consumo. El motor es totalmente compatible con combustibles sostenibles como el HVO100 y con biocombustibles de alto contenido, como el B10 y el B20.
C 400 e 4MATIC: hasta 100 kilómetros en modo eléctrico
La oferta electrificada del Clase C 2027 se completa con el híbrido enchufable C 400 e 4MATIC, disponible en berlina y familiar, que combina el motor de gasolina de cuatro cilindros en su variante de 258 CV con un motor eléctrico de 100 kW (136 CV) y 440 Nm de par, disponible desde regímenes muy bajos. La potencia sistema alcanza los 290 kW (395 CV) y el par sistema los 650 Nm, cifras que sitúan a este C 400 e como la variante más potente de la gama.

La transmisión NAG3 de cuarta generación integra el motor eléctrico y el inversor directamente en su carcasa, ahorrando espacio y asegurando un funcionamiento coordinado. La batería de iones de litio, con una capacidad útil de 19,53 kWh, permite una autonomía eléctrica de hasta 100 kilómetros según el ciclo WLTP, suficiente para cubrir a diario los trayectos urbanos habituales sin consumir una gota de combustible. La recarga puede realizarse hasta a 11 kW en corriente alterna —por ejemplo, con un wallbox doméstico— y hasta a 55 kW en corriente continua en puntos de carga rápida públicos.
Precios y disponibilidad en Europa
Los pedidos del nuevo Clase C se abren el 18 de agosto de 2026 para toda la gama de motorizaciones. En Alemania, los precios arrancan en 41.045 euros sin IVA (48.844 euros con IVA incluido) para el C 200 Berlina. En el Reino Unido, donde el modelo también entra en pedido ese mismo día, el precio de partida se sitúa en 46.995 libras esterlinas llave en mano —el equivalente a unos 55.000 euros al cambio actual—, un importe que incluye impuesto de circulación, matriculación, primer depósito de combustible y placas.
Con este movimiento, la firma de la estrella refuerza el papel del Clase C como modelo de referencia del segmento medio: más eficiente, más ágil gracias a la dirección en el eje trasero y a una suspensión revisada, y más conectada que nunca, a la espera de que la marca confirme el catálogo completo de equipamientos y precios para el mercado español en las próximas semanas.
Galería de imágenes del Mercedes Clase C 2027
Fotos: Mercedes


























