El Omoda 9 SHS ha aterrizado en el mercado español como el tope de gama del grupo Chery con una propuesta difícil de ignorar: 537 CV de potencia combinada, una batería de 34,46 kWh y una autonomía total de 1.125 km WLTP. Con una media de 420 unidades al mes, este SUV híbrido enchufable se ha colado entre los más demandados de su categoría y ha contribuido a que Omoda-Jaecoo sea ya la decimosegunda marca más vendida en España, con casi 30.000 coches matriculados en lo que va de año.
Su gran argumento no es la potencia, sino la autonomía eléctrica homologada de 145 km, la segunda más alta del mercado PHEV por detrás de los 200 km del Lynk & CO 08. Traducido a la práctica, un conductor que cargue en casa puede cubrir buena parte de sus trayectos diarios sin encender el motor de gasolina.
Una arquitectura híbrida con tres motores eléctricos
Bajo el capó, el Omoda 9 SHS combina un motor de gasolina 1.5 turbo de ciclo Miller —un ciclo que prima la eficiencia térmica sobre la potencia bruta— con hasta tres motores eléctricos. En conducción normal, el motor eléctrico trasero de 238 CV asume por sí solo la propulsión. Los dos delanteros, de 122 y 102 CV, refuerzan la tracción cuando el conductor exige más al acelerador.
La suma da 537 CV y 650 Nm de par, cifras de deportivo que se traducen en un 0 a 100 km/h en poco menos de 5 segundos y un 80 a 120 km/h en 4,1 segundos. Todo ello con un peso de 2.270 kg, un dato que condiciona el comportamiento tanto como la propia potencia.
Ficha técnica esencial
- Capacidad de batería: 34,46 kWh.
- Autonomía eléctrica WLTP: 145 km, la segunda más alta entre los PHEV del mercado.
- Autonomía total WLTP: 1.125 km, con depósito de gasolina de 70 litros.
- Potencia y par: 537 CV y 650 Nm, con propulsión eléctrica al eje trasero y apoyo delantero.
- Precio: 50.900 euros oficiales, rebajables hasta 42.500 euros con la política comercial de la marca.
Qué ocurre cuando el dato llega a la carretera
En uso real, las cifras cambian de orden. A lo largo de una prueba de 853 km entre Tarragona y Toulouse, el Omoda 9 completó el recorrido con una sola recarga de batería y un único depósito de gasolina. El consumo se movió entre 3,5 l/100 km en carretera secundaria y 7 l/100 km en autopista a 130 km/h, con una media de 7,8 l/100 km.
En modo 100% eléctrico, la autonomía real medida superó ligeramente los 80 km, por debajo de los 145 km homologados pero dentro de lo esperable frente al ciclo WLTP. Eso sí, como en todo PHEV, cargar la batería resulta imprescindible para mantener el gasto bajo: por debajo de 25 km de autonomía eléctrica, el motor de gasolina entra a recargar y el consumo puede escalar hasta 8,5 l/100 km a ritmo alegre.

El Omoda 9 SHS no pretende ser un deportivo pese a sus 537 CV: se siente más cómodo devorando kilómetros a ritmo tranquilo, con un consumo contenido y un equipamiento que pocos rivales igualan.
Equipamiento de serie y encaje en el mercado
El equipamiento es, sin discusión, su mejor baza: tapicería de cuero, techo panorámico, head-up display y equipo de audio Sony de 14 altavoces llegan de serie, sin catálogo de opciones salvo la pintura mate (800 euros). Añade función V2L para alimentar aparatos eléctricos y asientos traseros calefactados y ventilados. El maletero cubica 471 litros.
En el rango de 45.000 a 50.000 euros, sus rivales naturales son generalistas con aspiraciones premium como el Toyota RAV4, el Volkswagen Tiguan o el Kia Sportage. La prueba publicada señaló su punto débil en el software: los asistentes de carril actuaron con correcciones bruscas y el aviso de cambio de límite de velocidad se mostró intrusivo, con avisos recurrentes en tramos urbanos y de autopista.
Lo que este PHEV revela del mercado chino en Europa
La llegada del Omoda 9 SHS resume bien la estrategia con la que las marcas chinas están ganando terreno en Europa. En lugar de competir por el intangible de marca que aún dominan los fabricantes alemanes, aprietan donde el dato es medible: potencia, autonomía eléctrica y equipamiento de serie a un precio inferior. Frente a un BMW X3 o un Audi Q3, la diferencia no está en el refinamiento, sino en la relación entre lo que se paga y lo que se recibe.
El modelo también evidencia los retos pendientes. La puesta a punto dinámica y el software de asistentes son los capítulos donde la marca aún tiene margen de mejora, tal y como recogió la propia prueba. Con una garantía comercial de 8 años o 160.000 km, Omoda ataca el argumento de la fiabilidad, históricamente la principal objeción del comprador europeo.
El siguiente hito será comprobar si el ritmo de 420 unidades mensuales se sostiene cuando los rivales generalistas renueven sus PHEV. Ahí se verá si el Omoda 9 SHS es una sorpresa puntual o una amenaza estructural para el segmento.

