La vestimenta obligatoria para motoristas ya está en vigor y circular sin ella cuesta 200 euros. Desde el pasado 1 de octubre, la DGT considera infracción grave llevar chanclas, sandalias o cualquier calzado que deje parte del pie al descubierto.
La exigencia llega con la modificación del Reglamento General de Circulación (RGC), publicada en el Boletín Oficial del Estado, y afecta a todos los vehículos de dos ruedas: motos y ciclomotores. También alcanza a los acompañantes. No es una recomendación de manual ni un consejo de campaña estacional: es una obligación y detrás hay multa.
El cambio que más se va a notar es el del calzado. Con la nueva norma, el pie tiene que ir cubierto en cualquier tipo de vía, también en ciudad. Se acabó eso de bajar a la playa o cruzar el centro con la moto y las sandalias puestas: si te paran así, son 200 euros por infracción grave.
Qué exige el RGC y qué sigue siendo solo recomendable
Los guantes homologados tienen un ámbito más limitado que el calzado. Solo son exigibles cuando circulas fuera de ciudad, en vías interurbanas. En el entorno urbano no son obligatorios, aunque las asociaciones de motoristas llevan años recomendándolos por un motivo muy concreto: son la primera barrera frente a las abrasiones cuando la moto se va al suelo.
Cambiar las chanclas por un calzado cerrado no es una cuestión de estilo: son 200 euros menos en tu bolsillo y una infracción grave en tu expediente.
Hay tres elementos más que no entran en la lista de obligatorios, pero que cualquier manual de conducción segura coloca arriba: la chaqueta de moto, el pantalón técnico y las botas específicas. Ninguno de ellos conlleva sanción si no los llevas. Eso sí, en una caída se nota la diferencia.
Donde sí hay obligación es en el chaleco reflectante. El piloto tiene que llevarlo encima y ponérselo cuando se baje de la moto y ocupe parte de la calzada o del arcén de una vía interurbana, por ejemplo tras una avería o un accidente. No vale con tenerlo guardado bajo el asiento.
Guantes, chaleco reflectante y el caso de los ‘riders’
Para los repartidores, el criterio se endurece. Los riders deben llevar el chaleco reflectante en todo momento, circulen por vías urbanas o interurbanas. La norma incluye también a los conductores profesionales que trabajan sobre una bicicleta o un vehículo de movilidad personal.
Ahí está, en la práctica, el cambio con más impacto diario para miles de repartidores. Conviene tenerlo claro: no es una recomendación de la empresa ni un protocolo interno. Es una exigencia del reglamento y su incumplimiento se traduce en multa. Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico son quienes formulan la denuncia en carretera, y no hace falta una campaña especial para que te la encuentres.

Lo que viene después: casco homologado en 2027 y circulación por el arcén
Estos cambios son solo el principio. La DGT prepara una vuelta de tuerca en materia de casco: a partir de 2027, solo serán válidos los cascos homologados por la propia Dirección General de Tráfico. No bastará con llevar un casco registrado o con el marcado habitual. Circular sin ese elemento de protección será castigado con cuatro puntos y 200 euros de multa.
El reglamento abre además la puerta a circular por el arcén, una medida pensada para situaciones de congestión. Las condiciones, eso sí, son restrictivas: solo en tramos previamente habilitados y señalizados, solo cuando la circulación esté realmente detenida (un atasco, no una retención con tráfico fluido) y siempre a un máximo de 30 km/h y en fila de uno.
Puesto en contexto, el movimiento sigue una lógica conocida: elevar el estándar de protección del usuario más vulnerable en lugar de confiar todo al criterio del conductor. Hasta ahora, buena parte del equipo del motorista dependía de su propio sentido común. A partir de aquí, una parte es exigible y la otra se queda en el terreno de la recomendación. La frontera entre ambas conviene tenerla memorizada, porque solo una se paga.
El calendario tampoco se cierra aquí. Con el casco homologado en el horizonte de 2027, lo previsible es que la DGT siga afinando requisitos de equipamiento en los próximos meses. Puedes consultar el detalle normativo en la web oficial de la DGT. Merece la pena revisar el equipo antes de que llegue el frío, y no esperar a que lo haga un control en carretera.

