El Congreso ha abierto la puerta a rebajar más de la mitad la tasa de alcoholemia al volante. El límite máximo genérico bajaría de 0,5 a 0,2 gramos por litro de sangre y de 0,25 a 0,1 miligramos por litro en aire espirado si la proposición de ley del PSOE completa su tramitación.
La iniciativa superó su primer filtro en el Pleno con 173 votos a favor, 168 en contra y cinco abstenciones. Eso significa que el texto ya está formalmente en la Cámara Baja, pero no que la nueva tasa esté vigente. Todavía no hay fecha de entrada en vigor, porque la tramitación acaba de arrancar.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: el Congreso ha aprobado tramitar la proposición del PSOE que rebaja y unifica los límites de alcohol para todos los conductores.
- Cómo te afecta: si el texto sale adelante, tu margen al volante se reduce de 0,5 a 0,2 gramos por litro de sangre y desaparecen las diferencias entre noveles, profesionales y el resto.
- Puntos clave y plazos: aún no hay fecha de entrada en vigor; la iniciativa inicia ahora su tramitación con procedimiento de urgencia.
Qué cambia exactamente en la tasa de alcohol
El texto fija una tasa única para todos los conductores: 0,2 gramos por litro de sangre o 0,1 miligramos por litro en aire espirado. Hoy el límite general que recoge el Reglamento General de Circulación está en 0,5 gramos en sangre y 0,25 miligramos en aire. La rebaja supera, por tanto, la mitad en los dos casos.
La segunda pata de la propuesta es la unificación. Hasta ahora, los conductores noveles y los profesionales tenían un margen más estrecho —0,3 gramos por litro de sangre o 0,15 miligramos en aire— que el resto. Con el texto nuevo, esa diferencia desaparece: el mismo listón para todos.
El cambio alcanza a cualquier conductor que se ponga al volante después de haber bebido, no solo a quienes superan con creces el límite actual. Puedes consultar las tasas vigentes y los efectos del alcohol en la información oficial de la DGT.
El modelo se parece al de Noruega o Suecia, países con tasas muy bajas y poca tolerancia con el alcohol al volante. La proposición, eso sí, renuncia a una medida que sí aparecía en su versión anterior: la prohibición de avisar de los controles de alcohol y drogas a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea.
La rebaja es de más de la mitad, pero ninguna de las dos tasas es todavía exigible: el texto acaba de empezar su camino en el Congreso.
Cuánto cuesta un positivo con los nuevos escalones
El texto no se queda en la tasa. También ordena las sanciones en tres escalones medidos en aire espirado, que combinan multa y pérdida de puntos del carné.
- Graves: entre 0,10 y 0,25 miligramos por litro. Dos puntos menos de carné y 100 euros de multa.
- Muy graves: de 0,26 a 0,50 miligramos. Cuatro puntos y 200 euros.
- Muy graves agravadas: más de 0,50 miligramos. Seis puntos y 1.000 euros.
El escalón más leve arranca justo en el nuevo límite y llega hasta el que hoy es el máximo permitido para el resto de los conductores. Es ahí donde más se nota el cambio: con el nuevo esquema, la multa y los puntos dependerán de cuánto se haya superado la tasa.

Qué falta para que la nueva tasa sea ley
Ojo con una cosa: la proposición todavía tiene que pasar por el filtro de las enmiendas, y ese es el punto donde suelen moverse los umbrales, los plazos y las excepciones. Lo que hoy está sobre la mesa es el texto registrado, no el definitivo.
Esta no es la primera intentona. El PSOE registró una proposición idéntica en noviembre de 2024 y la Comisión de Interior la tumbó el pasado mes de marzo con los votos en contra del PP, Vox, ERC y UPN. Los argumentos de entonces fueron la ‘improvisación’, la ‘ligereza’ y aquello de que ‘la mejor tasa es la 0,0’. Ahora ERC sí respalda el texto, junto a Sumar y Junts, y la tramitación se hace por vía de urgencia.
El PP y Vox han votado en contra también esta vez. La portavoz popular sostiene que la mayoría de los accidentes graves los provocan quienes multiplican por dos, por tres o por cuatro el límite legal, no el conductor que cumple. Los datos oficiales que acompañan al debate apuntan en otra dirección: según el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, el 32,4% de los conductores fallecidos en siniestros tenían alcohol en sangre, y el porcentaje sube al 48,3% entre los peatones atropellados. La Fiscalía General del Estado contabilizó 31.159 condenas penales por conducir con tasas altas de alcohol o drogas.
A partir de aquí, el texto sigue su recorrido en comisión con el procedimiento de urgencia y después el trámite habitual hasta el Senado y el BOE. Solo cuando se publique la ley empezará a contar la fecha de entrada en vigor. Hasta entonces, la tasa que se aplica es la de siempre: 0,5 gramos por litro de sangre y 0,25 miligramos en aire espirado para la mayoría de los conductores. Conviene tenerlo apuntado.

