El futuro Mercedes-AMG SUV EQ 2028 se perfila como uno de los proyectos más ambiciosos en la transformación que está experimentando la división de altas prestaciones de Mercedes-Benz. En un contexto marcado por la electrificación y la redefinición del concepto de deportividad, la firma alemana avanza con paso firme hacia una nueva generación de modelos en los que la tecnología eléctrica no solo sustituye al motor de combustión, sino que amplifica sus capacidades.
Un punto de inflexión clave en esta estrategia se produjo en junio de 2025 con la presentación del Concept GT XX, un prototipo que anticipa las bases técnicas y filosóficas de los futuros AMG eléctricos. Este modelo no solo destacó por ser el primer paso hacia un AMG cien por cien eléctrico, sino también por introducir cifras y soluciones que rompen con los estándares actuales.
Con más de 1.000 kW de potencia —equivalentes a más de 1.360 CV—, una capacidad de carga media de 850 kW capaz de recuperar hasta 400 kilómetros de autonomía en apenas cinco minutos y un coeficiente aerodinámico inferior a 0,20, el GT XX dejó claro que el listón tecnológico se sitúa en un muy arriba.

Sin embargo, este concept no es un ejercicio aislado ni un escaparate sin continuidad. En paralelo, Mercedes-AMG trabaja en un SUV eléctrico de altas prestaciones que trasladará buena parte de estas innovaciones a un formato completamente distinto. Por el momento conocido como Mercedes-AMG SUV EV, este modelo representa la convergencia entre dos mundos que han evolucionado de forma paralela dentro de la marca: el de los todocaminos de altas prestaciones y el de la movilidad eléctrica de vanguardia.
Aunque no lo anuncien de manera explícita, la referencia para el Mercedes-AMG SUV EQ es (y si no, debería ser) el Porsche Cayenne Turbo eléctrico. En Affalterbach saben lo que se hacen y, sin duda, tendrán muy en cuenta al modelo de Stuttgart, cuyas cifras asustan: 1.156 CV de potencia máxima y aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y… ¡de 0 a 200 km/h en 7,4 segundos! De locos.
El desarrollo del Mercedes-AMG SUV EQ se apoya en la plataforma AMG.EA, una arquitectura completamente nueva diseñada específicamente para vehículos eléctricos de altas prestaciones. Aunque todavía no se han comunicado todos los detalles técnicos, esta base promete ser capaz de gestionar niveles de potencia extremadamente elevados, así como sistemas de carga ultrarrápida y un comportamiento dinámico acorde con el ADN de la marca. Parte del conocimiento acumulado en plataformas como EVA —utilizada en modelos como EQE o EQS— servirá como punto de partida, pero el salto cualitativo será significativo.

Las primeras pistas sobre este modelo llegaron en forma de bocetos y prototipos camuflados, que ya han comenzado su fase de pruebas en condiciones extremas. A pesar del camuflaje, las imágenes dejan entrever un SUV con proporciones poco convencionales: más bajo, más ancho y con una silueta claramente orientada a la eficiencia aerodinámica. Por tamaño, se situará previsiblemente entre el EQE SUV y el EQS SUV, acercándose a los cinco metros de longitud.
En el apartado mecánico, todo apunta a que heredará una evolución del sistema de propulsión visto en el Concept GT XX. Este se basa en tres motores eléctricos de flujo axial, una tecnología desarrollada por la firma británica YASA —filial de Mercedes-Benz— y optimizada por AMG. Frente a los motores eléctricos tradicionales, estos destacan por su mayor densidad de potencia, menor tamaño y mejor eficiencia. Aunque es probable que la potencia final del SUV se sitúe ligeramente por debajo de los 1.360 CV del prototipo, seguirá posicionándose entre los modelos más extremos de su categoría.
Además, el sistema incorpora soluciones avanzadas como una transmisión trasera con engranajes planetarios, inversores refrigerados por agua fabricados en carburo de silicio y un sofisticado sistema de gestión térmica mediante aceite. El motor delantero actúa de forma selectiva, activándose únicamente cuando se requiere un extra de potencia, lo que permite optimizar la eficiencia. Todo ello se traduce en un sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+ con control de par totalmente variable.
Si estas tecnologías llegan a producción, el Mercedes-AMG SUV EV no solo marcará un hito para la marca, sino que redefinirá las reglas del juego en el segmento de los SUV eléctricos de altas prestaciones. Un modelo llamado a demostrar que, incluso en la era de la electrificación, el carácter, la emoción y la exclusividad siguen siendo pilares fundamentales en el universo AMG.
Galería de imágenes espía del Mercedes-AMG SUV EQ 2028
Fotos: SHProshots




























