¿Alguna vez te has encontrado con un ciclista que circula justo delante de ti, en la calzada, mientras en paralelo hay un carril bici? La pregunta más lógica en este caso es si no debería circular por ese carril habilitado para ellos y, por supuesto, si la conducta es sancionable.
Aunque la Dirección General de Tráfico (DGT) se empeñe en mejorar la relación entre coches, peatones, ciclistas y otros Vehículos de Movilidad Personal (VMP), la realidad es que sigue habiendo fricciones entre ellos. Unas veces por imprudencia y otras, por desconocimiento.
En este caso, tener un carril bici al lado no obliga a los ciclistas a usarlo siempre, pero también hay matices en la norma. Te lo contamos a continuación.
2Por qué muchos ciclistas no usan el carril bici
Esta es otra pregunta interesante. Si el carril bici está reservado para los ciclistas, ¿por qué no hacen uso de él y prefieren circular por la carretera? La respuesta es más evidente de lo que parece.
No todos los carriles bici están en buen estado, pues algunos tienen baches, cortes o tramos que desaparecen sin continuidad. Otros están invadidos por peatones, mal señalizados e incluso saturados si por ellos también circulan patinetes eléctricos. Así que en estos casos, los ciclistas suelen optar por circular por la calzada, porque es más seguro y más cómodo para ellos.
También influye la fluidez del tráfico. En ciertos recorridos, por cómo están planteados los carriles bici, es más incómodo entrar y salir continuamente de ellos que ir directamente por la carretera. También hay otro debate al margen sobre si esa decisión de los ciclistas perjudica de alguna manera al resto de conductores. Lo que está claro es que la ley lo permite a nivel general, salvo que exista una ordenanza municipal que contradiga la norma.


