El renting de coches en España acaba de firmar el mejor trimestre de su historia, y el dato que de verdad cambia el tablero no es el volumen: es que casi uno de cada cinco contratos nuevos ya es eléctrico puro o enchufable.
Te lo cuento sin rodeos. Las cifras que ha publicado la Asociación Española de Renting (AER) confirman lo que se venía oliendo en concesionarios y flotas: la fórmula del pago por uso le ha comido el terreno a la compra tradicional, sobre todo en empresa, y ahora arrastra al eléctrico a una velocidad que el mercado particular ni se acerca a igualar.
Qué dicen exactamente los datos de AER
Según el último informe trimestral de la Asociación Española de Renting, las matriculaciones bajo esta modalidad han marcado un récord histórico. Y dentro de esa cifra, el eléctrico (sumando BEV, los 100% a batería, y PHEV, los híbridos enchufables) supera el 18% de las nuevas operaciones. Hace apenas dos años, esa cuota no llegaba al 9%.
El contraste con el mercado de particulares es brutal. Si miras las matriculaciones generales que publica ANFAC en sus informes mensuales, el eléctrico puro entre clientes privados sigue moviéndose en cuotas de un dígito. La empresa va por delante. Mucho más por delante.
¿Por qué? Tres motivos muy concretos:
- Fiscalidad favorable: el IVA de las cuotas de renting se deduce parcialmente y la empresa no inmoviliza capital.
- Cuota fija todo incluido: mantenimiento, seguro, impuestos y a veces hasta neumáticos, dentro del recibo mensual.
- Riesgo de valor residual fuera del balance: si el eléctrico de hoy se devalúa rápido, el problema es del rentista, no del cliente.
Por qué la empresa tira del eléctrico y el particular no
Aquí está la madre del cordero. Una pyme que firma un renting a 48 meses por un eléctrico de unos 40.000 euros paga una cuota mensual que, según la configuración, ronda los 500-650 euros al mes con todo incluido. Le sale a cuenta porque deduce, porque no se come la depreciación y porque carga en oficina o polígono.
El particular, en cambio, mira el mismo coche, ve el precio de etiqueta, calcula su garaje sin enchufe y se va al híbrido autorrecargable o directamente al gasolina pequeño. La infraestructura de carga pública sigue siendo el cuello de botella, eso no lo arregla ni la mejor cuota.
Y ojo a un detalle que pocos cuentan: una parte importante de los BEV que matricula el renting acaba en flotas de última milla y de representación comercial, donde el coche hace kilómetros previsibles, vuelve a base cada noche y carga ahí. Es el escenario perfecto para el eléctrico. No es casualidad que sea ahí donde despega.
Lo que este récord cambia para el conductor y para el mercado
Vamos por partes, porque el dato tiene lectura para varios perfiles. Si eres autónomo o tienes una pyme y estás dándole vueltas al coche de empresa, este es probablemente el mejor momento de los últimos cinco años para entrar en renting eléctrico: la oferta de modelos se ha multiplicado, las cuotas han bajado por la presión competitiva entre rentistas, y los plazos de entrega se han normalizado tras el caos de 2022 y 2023.
Pero hay un matiz que conviene no perder de vista. El récord de AER también esconde un riesgo a medio plazo: cuando todos esos contratos a 36 o 48 meses lleguen a su fin, el mercado de vehículo de ocasión eléctrico se va a llenar de coches con dos y tres años, y nadie sabe todavía a qué precio se van a colocar. Si la batería aguanta bien y la garantía cubre, ganga para el comprador particular. Si la depreciación se dispara, problemón para el sector.
Mi opinión, sin medias tintas: el renting está haciendo el trabajo que las ayudas MOVES no terminaron de cerrar entre particulares. Está electrificando el parque por la vía rápida, aunque sea a través de la empresa. El siguiente examen llega en 2027 y 2028, cuando esos coches vuelvan al mercado y haya que ver si el comprador privado los acepta o los mira con recelo. La transición no se gana con una matriculación; se gana con una segunda mano sana.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: el eléctrico (BEV + PHEV) supera el 18% de las nuevas operaciones de renting según AER, frente al 9% de hace dos años.
- Comparativa: en el mercado total, el eléctrico puro entre particulares apenas sale del dígito; el renting va, como minimo, el doble por delante.
- Ganadores / perdedores: suben los SUV eléctricos premium en flotas de representación y los compactos BEV en última milla; cae con fuerza el diésel de empresa.
- Qué significa para quien compra: a partir de 2027 llegará una oleada de eléctricos de ocasión con 2-3 años, ojo a la garantía de batería antes de firmar.
- Curiosidad: España es ya el cuarto mercado europeo de renting por volumen, solo por detrás de Alemania, Francia y Reino Unido, según datos sectoriales de AER.


