Entre 1975 y 1995, la era transaxle de Porsche reunió cuatro modelos —924, 928, 944 y 968— que compartían una filosofía técnica radical: motor delantero, caja de cambios montada sobre el eje trasero y tracción posterior. El resultado fue una familia de deportivos que no solo marcó la historia de la marca, sino también la cultura popular de su tiempo.
El Porsche 924 y el 928, los pioneros de la era transaxle
El Porsche 924 se presentó en noviembre de 1975 en La Grande Motte (Francia) todavía como modelo de preproducción. Al año siguiente arrancó su fabricación en serie y, en apenas doce meses, representaba ya el 50 % de la producción total de la marca.
En 1978 llegó una versión Turbo para cerrar la brecha de potencia con el 911 y el 928. Ese mismo año, la tenista estadounidense Tracy Austin, de tan solo 15 años, ganó la primera edición del Porsche Tennis Grand Prix. Su premio fue de 35.000 dólares (unos 32.000 euros al cambio actual) y un 924. Austin repetiría victoria en las dos ediciones siguientes, llevándose también un 924 Turbo en 1979.
El año 1979 deparó otro hito notable: el Porsche 924 Carrera GT, basado en el Turbo y limitado a 406 unidades. Entre sus propietarios figuró el guitarrista de los Beatles George Harrison. En 1982 salió de la línea de montaje el ejemplar número 100.000, y en 1988 se fabricó el último 924, en versión S, tras una producción total de más de 150.000 unidades.

El 928 debutó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1977, con motor V8 delantero de 240 CV (176 kW), concebido como sucesor moderno del 911. En 1978 fue elegido Coche del Año por los periodistas especializados internacionales, convirtiéndose en el único deportivo en lograrlo.
Ese mismo año el piloto de resistencia austríaco Gerhard Plattner estableció un récord con el 928, recorriendo 30.000 km por rutas que incluían trayectos de Nueva York a Alaska o del círculo polar ártico finlandés a Moscú. En 1982, un 928 S recorrió exactamente 6.033 km en 24 horas en la pista de pruebas de Nardò (Italia), a una velocidad media de 251,4 km/h.
La aparición estelar del 928 llegó en 1983, cuando Tom Cruise lo condujo durante la persecución de la película Risky Business, inmortalizando el eslogan “Porsche: there’s no substitute” (“Porsche: no hay sustituto”). El coche del largometraje se subastó en 2020 por 1,9 millones de dólares (unos 1,75 millones de euros). En 1984, el diseñador Anatole Lapine desarrolló una pieza única: el 928-4, un prototipo de cuatro plazas con carrocería shooting brake que se regaló a Ferry Porsche por su 75.º cumpleaños. La producción del 928 finalizó en 1995, con un total de 61.000 unidades fabricadas.

El 944, el modelo que salvó a Porsche
El 944 celebró su estreno mundial en el IAA de Fráncfort en 1981. Con motor de cuatro cilindros y 163 CV (120 kW), desarrollado sobre la base del 924 Carrera, recibió 30.000 pedidos en su primer año. En 1983, solo dos años después de su lanzamiento, representaba ya el 51 % de la producción total de Porsche.
En 1984 un 944 Turbo participó en la carrera de 24 horas para coches de serie disputada en Nelson Ledges (Ohio, EE. UU.) y llegó primero a meta con 42 vueltas de ventaja sobre el siguiente clasificado. En 1986 se creó la 944 Turbo Cup, un campeonato monomarca con vehículos aligerados en 272 kg y potenciados hasta 220 CV (162 kW); se fabricaron 192 unidades para esa serie.
Ese mismo año, Gerhard Plattner volvió a la carga con un 944 S en el marco del proyecto Luna: recorrer la distancia media entre la Tierra y la Luna —384.400 km— por cinco continentes en tiempo récord. Plattner tardó 258 días en llegar a esa cifra, pero como el coche seguía funcionando a la perfección, decidió no parar. El cuentakilómetros alcanzó finalmente los 500.000 km.
En 1988 llegó el 944 Turbo S, limitado a 1.000 unidades. Con una velocidad máxima de 261 km/h, fue el vehículo de serie de cuatro cilindros más rápido del mundo en su época. El último 944 salió de la línea de montaje en 1991: en total, 163.302 unidades, lo que lo convirtió en el deportivo más vendido en la historia de la empresa hasta ese momento.

El 968, un final irrepetible para una era irrepetible
El sucesor del 944, el 968, se presentó en septiembre de 1991 en el Salón de Fráncfort, equipado con un motor de cuatro cilindros en línea de 3,0 litros y 240 CV (176 kW). Ese mismo mes de octubre, la tenista alemana Anke Huber se convirtió en la primera compatriota en ganar el Porsche Tennis Grand Prix, derrotando en la final a la estadounidense Martina Navratilova. Su premio fue de 350.000 dólares (unos 323.000 euros) y el recién desvelado 968 Cabriolet.
En 1992 llegaron las primeras entregas a clientes. El motor de cuatro cilindros del 968 era el más potente de su categoría en aquella época, con un par de 305 Nm a 4.100 rpm. Un año más tarde se lanzó el 968 CS (Clubsport), más orientado al rendimiento que al confort. Ese mismo año se fabricaron solo cuatro unidades del 968 Turbo RS de competición, de las que derivó el 968 Turbo S, la variante homologada para carretera. La producción de este último se interrumpió tras apenas 14 ejemplares, lo que lo convierte hoy en una rareza de colección de primer orden.
El 968 alcanzó también la cultura popular: en 1994 apareció en películas como Superdetective en Hollywood III, con Eddie Murphy, y El especialista, con Sharon Stone y Sylvester Stallone. En 1995 concluyó la producción del 968, con un total de 11.248 unidades fabricadas. Para Porsche, significó el fin de la era transaxle.
Las claves de la era transaxle de Porsche
- El 924, el 928, el 944 y el 968 comparten motor delantero y caja de cambios trasera, con producción entre 1975 y 1995.
- El 928 fue elegido Coche del Año en 1978, el único deportivo en lograrlo; se fabricaron 61.000 unidades.
- El 944 fue el Porsche más vendido de su época, con 163.302 unidades, y dio nombre a su propio campeonato monomarca en 1986.
- Un 944 S recorrió 500.000 km en el proyecto Luna, demostrando una fiabilidad extraordinaria.
- El 968 Turbo S, homologado para carretera, se fabricó en tan solo 14 ejemplares y es hoy una pieza de colección muy codiciada.
- El 928 protagonizó la persecución de Risky Business junto a Tom Cruise; el coche de la película se vendió en 2020 por 1,9 millones de dólares (1,75 millones de euros).
- La tenista Tracy Austin ganó tres ediciones consecutivas del Porsche Tennis Grand Prix y se llevó, en cada ocasión, un Porsche de la era transaxle.

