Quattroruote crea la Fiat Panda 6×6: seis ruedas que retan al todoterreno

Un artesano de Lecce ha transformado una Panda 4x4 en un pick-up de seis ruedas motrices con motor sobrealimentado y detalles en fibra de carbono. Así lo ha documentado Quattroruote.

He visto Pandas alargadas, Pandas bajitas, Pandas transformadas en lanchas y hasta Pandas con orugas. Pero una Fiat Panda 6×6 italiana con seis ruedas motrices, carrocería pick-up y motor sobrealimentado me faltaba. El equipo de Quattroruote ha puesto el foco en un proyecto nacido en la provincia de Lecce que eleva la leyenda del todoterreno más pequeño a una dimensión casi de juguete gigante. Y no es un simple capricho estético: detrás hay ingenio, fibra de carbono y una cadena de transmisión que haría palidecer a más de un buggy.

Federico Bonelli, alma del taller Marco Shark y especialista en materiales compuestos desde 1985, tenía en casa una Panda 4×4 de uso diario. En su última aparición en el canal, Bonelli cuenta que un día decidió ir más allá del simple mantenimiento: quería ganar altura libre al suelo sin cambiar neumáticos ni llantas. Así arrancó un proyecto que, como él mismo admite, «son de esos que nacen pero no terminan nunca». Junto a sus tres hijos —todos ingenieros— y su mujer, se puso manos a la obra con la ayuda de un carrocero afín que Quattroruote define como «otro medio loco».

De tracción delantera a doble eje trasero con cadena

El planteamiento inicial era casi quirúrgico: desplazar el diferencial trasero 100 mm más cerca del suelo mediante una transmisión por cadena. Así se ganaba altura sin tocar las ruedas. Pero luego, relata Bonelli, «delante del ordenador uno tira cuatro líneas y se le ocurren cosas». Recordó la vieja pasión de su padre por los vehículos 6×6 tipo Range Rover —«nunca se lo compró por los precios desorbitados»— y pensó en replicar el esquema en su Panda.

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La solución fue tan ingeniosa como brutal: a la salida del diferencial original se montó un piñón con cadena que arrastra un tercer eje posterior. Todo el conjunto aprovecha que los bujes de la Panda son idénticos en las cuatro ruedas, lo que facilitó la adaptación. El eje trasero original conserva su suspensión, pero el nuevo va anclado con ballestas y doble amortiguador. El resultado: una altura libre 200 mm superior y tracción constante en las cuatro ruedas posteriores. Literalmente, el doble de agarre que una Panda 4×4 de serie.

Corazón de 1.1 con compresor ‘low cost’

El motor original de la Panda 4×4 pronto se quedó corto. Bonelli buscó un propulsor del Fiat 112 de 1050 cc, lo rectificó por completo (árbol, cabezas, camisas) y aún así no le convencía. «Una máquina así no podía tener otra historia», comenta en el vídeo. Así que se lanzó a la sobrealimentación casera con un compresor volumétrico MR500 comprado en China por unos 120 euros. El primer compresor se quemó, pero el segundo, tras casi un año de ajustes, rinde entre 80 y 90 caballos.

El verdadero quebradero de cabeza fue que el motor no estaba diseñado para soplar: el compresor tenía que instalarse después del carburador, y a bajo régimen el vacío anulaba la aspiración de gasolina. La solución fue una válvula de bypass que hace trabajar el motor en atmosférico hasta que se pisa a fondo; entonces se cierra y el soplador entra en acción. Quattroruote muestra el vano motor y se aprecia la tapa de fibra de carbono que tapa el carburador, y un filtro de aire externo que completa la estampa de batalla.

«Empecé con la idea de levantar el diferencial 100 mm del suelo y acabé duplicando el tren trasero: así nació la Panda 6×6»

— Federico Bonelli, durante la entrevista con Quattroruote

Interior de competición… con el logo 6×6 bordado

Si la mecánica es pura artesanía, el habitáculo no se queda atrás. La sobriedad espartana de la Panda original ha dejado paso a un tapizado en Alcantara con pespuntes rojos, asientos más envolventes con el bordado ‘6×6’ en los reposacabezas y una palanca de cambios con pomo de fibra de carbono en rojo. La misma fibra de carbono envuelve la plancha de instrumentos y el volante, con la parte central forrada también en Alcantara y una banda de centrado a las 12. El techo se ha tapizado en símil piel y hasta el parasol lleva el mimo artesanal.

Frederico Bonelli (el presentador de Quattroruote bromea con su nombre, pero yo me quedo con el dato) no ha dejado nada al azar: muchas piezas se fresaron desde bloque y otras se reforzaron con composite porque las originales no habrían aguantado el nuevo peso —unos 400 kg extra— ni el uso off‑road intensivo. Un trabajo a medio camino entre la ingeniería de taller y la pasión por los detalles.

Al volante de una bestia con targa prova

Durante la prueba dinámica que muestra el canal, se nota una dirección más rígida que en una Panda normal y, lógicamente, requiere más fuerza en las maniobras. El propietario admite que las prestaciones en asfalto son limitadas, pero el hábitat de esta 6×6 es otro: trialeras, barro y pendientes. Eso sí, al no estar homologada necesita placa de prueba para circular. El próximo paso, desvela Bonelli, será montar un bloqueo de diferencial trasero; entonces, con cinco de las seis ruedas tirando a la vez —cuatro detrás más la delantera que patine— se convertirá «casi en un carro de combate».

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Este proyecto se suma a una larga lista de locuras con base Panda que hemos visto en Alemania y en Internet, pero tiene un sabor distinto. Porque es el primer 6×6 con las seis ruedas motrices fabricado íntegramente en Italia, y porque nace de una empresa familiar que respira materiales compuestos. No hay prisa industrial ni plazos de producción; solo la satisfacción de hacer algo único y, como dice Bonelli, «que el apetito viene comiendo».

La Panda de Giugiaro, con sus cuatro líneas maestras, demostró hace décadas que podía ir a cualquier parte. Esta versión con seis ruedas y un compresor chino le da una vuelta de tuerca absolutamente contemporánea, convirtiendo un utilitario de los ochenta en un objeto de culto que ya querrían en cualquier exhibición de todoterrenos. Y todo, sin haber pisado una cadena de montaje.

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Puedes ver el reportaje completo en el vídeo de Quattroruote:

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