El 1 de octubre de 2026 el Reglamento General de Circulación da un vuelco a la convivencia entre coches y bicicletas en ciudad: los ciclistas pasarán a ocupar, de manera preferente, el centro del carril en vías urbanas de un solo carril o un carril por sentido. La reforma, aprobada por el Consejo de Ministros y recogida en el BOE, fija además una distancia mínima de 5 metros que los conductores deben mantener respecto a la bicicleta que circula delante. Saltársela te costará 200 euros de multa.
Qué dice la reforma del RGC sobre los ciclistas
La redacción de la nueva norma, que la DGT lleva meses adelantando, es clara: “en vías con un solo carril de circulación o con un solo carril por sentido, los ciclistas circularán preferentemente por el centro del carril en la medida en que su seguridad y la de los otros usuarios lo permitan”. No es, por tanto, una opción: es su posición natural en la calzada, y los conductores tendrán que asumirlo.
Detrás de este cambio hay una razón de peso: la seguridad del ciclista. Circular pegado al borde derecho, aunque pueda parecer lo contrario, le expone a la apertura inesperada de puertas de coches aparcados, a los adelantamientos casi rozando y a la invasión de su trayectoria. Al ocupar el centro, el ciclista se hace más visible y obliga al conductor a cambiar de carril para adelantar, eliminando maniobras peligrosas.
Obligaciones y multas para los conductores
Y aquí llega la parte que más afecta a quien va al volante. La reforma no solo recoloca al ciclista; también impone nuevas obligaciones a los conductores. La más inmediata: debes mantener al menos 5 metros de distancia respecto a la bicicleta que tienes delante en tu mismo carril. Si te pegas a su rueda, la multa asciende a 200 euros (100 euros si aplicas el pronto pago en los 20 días siguientes a la notificación).
Mantener los 5 metros de separación no es una sugerencia: la DGT ya ha fijado la multa en 200 euros, y no vale con confiarse en que el semáforo te va a parar a todos.
Además de la distancia de seguimiento, la reforma extiende a la ciudad otras medidas que ya se aplicaban en carretera: al adelantar a un ciclista, deberás reducir la velocidad al menos 20 km/h respecto al límite de la vía y, si hay más de un carril por sentido, tendrás que cambiar completamente de carril. Todo con la separación lateral mínima de 1,5 metros que ya era obligatoria.

Un cambio de mentalidad en la movilidad urbana
La reforma del Reglamento General de Circulación supone mucho más que un puñado de sanciones. Por primera vez, la norma define el concepto de usuario vulnerable de la vía, en el que incluye a peatones y ciclistas. La filosofía de fondo, según el propio preámbulo de la reforma, es pasar de una movilidad centrada en el vehículo a otra que ponga en el centro a las personas y a los entornos urbanos.
Este giro no es improvisado: numerosas ordenanzas municipales ya contemplaban la circulación por el centro del carril para las bicicletas. Lo que hace la reforma es unificar criterios y dar cobertura estatal a una práctica que, en ciudades como Barcelona o Madrid, ya era habitual y estaba respaldada por la policía local. La DGT refuerza así el mensaje de que la calle no es solo del coche.
Para los conductores, el consejo es sencillo: desde el 1 de octubre de 2026, mira más allá de tu capó. Si ves un ciclista delante, cuenta los 5 metros, no le pises los talones y, sobre todo, asume que va a ocupar el centro del carril. No solo es su derecho; es la manera que tiene la normativa de protegerle, y de protegerte a ti de una sanción y de un susto.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: conductores de cualquier vehículo a motor en vías urbanas de un solo carril o un carril por sentido, así como a los propios ciclistas que deberán circular preferentemente por el centro.
- Cifras a tener en cuenta: 5 metros de distancia mínima de seguimiento; multa de 200 euros (100 euros con pronto pago) para el conductor que no la respete; entrada en vigor el 1 de octubre de 2026.
- Consejo para evitarlo: anticipa la presencia de ciclistas, mantén la separación desde lejos y no intentes adelantar dentro del mismo carril si no hay espacio seguro. Y recuerda: el centro del carril ya no es tuyo.

