El 60% de los conductores arriesga una avería de 1.500 euros y suspender la ITV: ahorra en mantenimiento del coche

Un estudio de CEA y Continental revela que casi el 60% de los conductores pospone el mantenimiento del coche por ahorrar, arriesgándose a averías de hasta 1.500 euros y al rechazo en la ITV. La clave está en revisiones sencillas que previenen problemas mayores.

Posponer el cambio de aceite o no revisar los neumáticos por ahorrar unos euros puede salir mucho más caro de lo que imaginas. Según un reciente estudio de la Fundación CEA y Continental, casi el 60% de los conductores reconoce haber retrasado alguna reparación o mantenimiento del coche por motivos económicos. Y el resultado no es solo una ITV desfavorable: hablamos de averías que disparan la factura del taller hasta 1.500 euros.

El verdadero coste de saltarse las revisiones básicas

La encuesta, realizada sobre más de 1.100 conductores, refleja que el precio es el factor determinante para el 88% a la hora de mantener el vehículo, mientras que sólo un 6% sitúa la seguridad por encima del coste. Esa mentalidad de apurar el gasto lleva al 59% a aplazar reparaciones, una estrategia que en realidad encarece el cuidado del coche. Los sistemas que más sufren ese abandono (frenos, neumáticos, correa de distribución, filtros y niveles) se convierten en candidatos directos a un fallo grave en la ITV y, si se rompen en carretera, a una reparación que supera fácilmente los 1.500 euros.

Esa cifra no es una exageración. Una correa de distribución que se descuida puede reventar el motor, y cambiar pastillas y discos de freno más allá del desgaste máximo daña pinzas y servofreno. Circular con los neumáticos por debajo de 1,6 milímetros de dibujo no solo supone una multa de hasta 200 euros (con reducción al 50% por pronto pago), sino que multiplica el riesgo de reventón y aquaplanning, un peligro que el propio estudio de CEA y Continental confirma que los conductores sí reconocen pero que no siempre previenen.

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Además, la estadística oficial de las estaciones de ITV sitúa luces, neumáticos y frenos como los tres defectos que más rechazos provocan en España. A menudo se trata de comprobaciones que puedes hacer en casa en cinco minutos, sin necesidad de pasar por el taller. El estudio subraya un dato revelador: tres de cada cuatro conductores confiesa que ya no revisa manualmente la presión de los neumáticos y confía ciegamente en el testigo automático, una confianza que puede fallar cuando más lo necesitas.

La mayoría de los conductores pospone el mantenimiento por precio, pero una revisión a tiempo es la inversión más barata para evitar averías de 1.500 euros.

Tres chequeos sencillos que evitan una avería de 1.500 euros

La buena noticia es que buena parte de esas reparaciones catastróficas se pueden esquivar con un mantenimiento preventivo que apenas consume tiempo y dinero. Estos son los tres puntos que más conviene vigilar para que la ITV no te pille desprevenido y para que la próxima visita al taller no se convierta en un susto de cuatro cifras.

1. Presión y dibujo de los neumáticos. El estudio recuerda que mantener la presión correcta puede mejorar la eficiencia de combustible hasta un 3%, pero además evita desgastes irregulares y reventones. Mide la presión en frío cada mes con un manómetro (cuesta menos de 15 euros) y comprueba visualmente la profundidad de la banda de rodadura; si ves el testigo de desgaste, toca cambiar los cuatro, un gasto que ronda los 200-400 euros y que es mucho menor que el coste de un accidente.

2. Aceite, filtros y niveles. Saltarse el cambio del aceite más allá del plazo (habitualmente cada 15.000-30.000 km según el fabricante) es la vía más directa hacia una avería del motor que puede alcanzar los 1.500 euros o más. Revisar la varilla del aceite y completar el nivel si falta lleva menos de dos minutos y puede hacerte llegar sin sustos hasta el próximo servicio. Aprovecha para mirar el líquido de frenos y el refrigerante.

3. Luces y visibilidad. Un simple piloto fundido te puede costar una multa de tráfico y un defecto en la ITV. Revisa intermitentes, posición, cruce y carretera una vez al mes; el recambio de la mayoría de bombillas cuesta entre 10 y 20 euros y puedes hacerlo tú mismo con las precauciones adecuadas. Y, ya que estás, comprueba las escobillas: si dejan estelas, su sustitución tampoco supera los 20 euros.

La ITV como aliada, no como amenaza

Los datos demuestran que la ITV es un filtro de seguridad y no un trámite recaudatorio. Cuando un conductor acude con el mantenimiento al día, las probabilidades de rechazo se desploman. Una revisión básica por un profesional o una pre-ITV en casa te permite atajar los defectos leves (un amortiguador con fuga, una holgura, un nivel bajo de líquido) antes de que se conviertan en un defecto grave que inmovilice el vehículo. Si además circulas con un defecto muy grave, la DGT puede paralizar el coche en carretera y la factura final puede incluir desde una multa hasta la pérdida de puntos.

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En definitiva, la estrategia de ahorro que muchos creen aplicar retrasando el mantenimiento es un espejismo: el coste real aparece de golpe, ya sea con un reventón en autovía, una rotura de motor o una inspección desfavorable que te obliga a repetir la ITV (la tarifa de una segunda inspección ronda los 30-50 euros). La conclusión del estudio es clara: la seguridad y el ahorro no están reñidos; simplemente, hay que poner el foco en el lugar adecuado.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: presión y dibujo de los neumáticos, niveles de aceite y refrigerante, y el funcionamiento de todas las luces del coche.
  • Cómo hacerlo: la mayoría de estas comprobaciones las puedes realizar en casa en menos de diez minutos con herramientas básicas; para el cambio de aceite o la inspección de frenos, acude a un taller de confianza.
  • Cuánto cuesta: revisar la presión con un manómetro, menos de 15 euros; reponer aceite o bombillas, entre 10 y 40 euros; ignorar estos puntos puede acarrear desde una multa de 200 euros hasta una avería de 1.500 euros.