El Audi Q9 estrena el primer sistema de conducción sin manos de nivel 2 de la marca. Puede operar a velocidades de hasta 137 km/h en tramos de autopista homologados de Estados Unidos, Canadá y Alemania. Una apuesta que relanza a Audi en la carrera de los asistentes tras el abandono de su pionero sistema de nivel 3 en 2017.
Un asistente que lee la carretera… y al conductor
El Adaptive Driving Assistant Plus con manos libres utiliza un radar de largo alcance delantero, radares laterales y una cámara en el parabrisas para controlar aceleración, frenada y dirección sin intervención del conductor. A partir de los datos GPS, el sistema identifica los segmentos de vía autorizados y avisa en el cuadro digital de la posibilidad de activarlo. Una vez funcionando, el conductor puede soltar el volante y dejar que el coche mantenga el carril y la velocidad.
Para garantizar la atención, Audi ha montado una cámara en la columna de dirección que sigue la posición de los ojos y los movimientos de la cabeza. Si detecta distracción, emite alertas progresivas: primero acústicas, luego visuales y, si no hay respuesta, el vehículo realiza una parada controlada. La responsabilidad legal, no obstante, sigue en el conductor.
Las claves técnicas
- Qué es: un ADAS de nivel 2 manos libres que mantiene el coche en el carril, la velocidad y la distancia de seguridad, con cambio automático de carril al accionar el intermitente.
- Qué problema resuelve: reduce la fatiga en largos recorridos por autopista, permitiendo al conductor relajar el control físico sin perder la supervisión, en tramos donde antes exigía manos al volante.
- Dónde y cuándo llega: debuta en el Audi Q9 2027 en Estados Unidos, Canadá y Alemania, de serie en el acabado Premium Plus (desde aproximadamente 85.000 euros al cambio actual). Se expandirá a más mercados y a otros modelos.
Del nivel 3 frustrado al nivel 2 práctico
En 2017 Audi sorprendió con el AI Traffic Jam Pilot de nivel 3 en el A8, un sistema que permitía al coche asumir la conducción en atascos. Pero la complejidad normativa y la falta de homologación en mercados clave llevaron a la marca a abandonarlo sin llegar a ofrecerlo comercialmente de forma masiva. Ahora, con este nivel 2 manos libres, Audi recupera el terreno perdido con una solución más realista, aprobada ya en tres países y con un funcionamiento transparente para el conductor.

La diferencia fundamental con el antiguo nivel 3 es que en aquel el sistema podía relevar al conductor de la vigilancia; en este nivel 2 manos libres la cámara interior exige atención permanente y el conductor debe estar preparado para retomar el control en cualquier momento. Es una filosofía más conservadora pero también más fácil de certificar y de entender por el usuario.
El paso al nivel 2 manos libres demuestra que Audi prefiere un ADAS fiable y homologado a prometer una autonomía de nivel 3 que el conductor no puede usar en carretera abierta.
Qué significa para el conductor y qué viene después
El sistema permite circular con las manos libres hasta 137 km/h (85 mph) en Estados Unidos y Canadá, y hasta 130 km/h en Alemania, siempre dentro de tramos aprobados. En la práctica, esto cubre buena parte de los desplazamientos interurbanos y la totalidad de las Autobahn alemanas con limitación de velocidad. Quedan fuera, por ahora, las carreteras secundarias y el entorno urbano.
Para el comprador de un Q9, la ventaja es clara: viajes largos menos fatigantes sin perder la cobertura legal. Eso sí, el conductor no puede desentenderse: el seguimiento ocular es más intrusivo que en otros sistemas manos libres, y una infracción reiterada puede derivar en la parada automática del vehículo. Audi subraya que el sistema “solo es una ayuda” y que la responsabilidad última sigue en la persona al volante.
Dado el parentesco técnico entre el Q9 y el Q7, es esperable que el mismo asistente llegue al crossover de tres filas más pequeño en los próximos meses. Audi ya ha confirmado la expansión “gradual” a otros mercados y modelos, lo que sugiere que la plataforma electrónica del Q9 está lista para escalar la tecnología sin grandes rediseños.
La vuelta de Audi al segmento de la conducción asistida avanzada con un producto tangible y fechado —el Q9 se comercializa como modelo 2027— marca un punto de inflexión. Queda por ver si la marca alemana logra extender la homologación a mercados como España, donde cualquier sistema de manos libres necesita aún luz verde regulatoria. Pero, por primera vez en casi una década, Audi tiene un ADAS a la altura de sus rivales y un calendario de despliegue creíble.

