La Semana Santa es uno de los momentos de mayor movimiento en las carreteras españolas. Millones de conductores aprovechan estos días festivos para hacer escapadas, visitar a la familia o simplemente desconectar de la rutina. Pero junto al aumento en los desplazamientos llega también un incremento en las infracciones. La DGT lo sabe, y por eso despliega uno de sus operativos más intensos del año.
Este 2026 no es una excepción. Tráfico ha activado una campaña especial que pone el foco en las conductas de riesgo más habituales. Y el mensaje es claro: si sales de viaje esta Semana Santa, hay muchas probabilidades de que te enfrentes a una multa. De hecho, cada vez más conductores asumen que deberán reservar al menos 100 € para posibles sanciones.
La DGT intensifica los controles

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha un dispositivo especial que coincide con uno de los mayores picos de tráfico del año. En apenas unos días se concentran millones de desplazamientos, lo que hace prácticamente imposible escalonar las salidas. Este fenómeno provoca atascos, estrés al volante y, en muchos casos, un aumento de las infracciones.
Los controles no son casuales ni puntuales. La DGT despliega radares fijos y móviles, helicópteros, drones y patrullas por toda la red viaria con un claro objetivo: reducir la siniestralidad y vigilar especialmente las conductas más peligrosas. Entre ellas, el uso del móvil al volante, los excesos de velocidad y el incumplimiento de las normas básicas de circulación.
Posibilidad de multas económicas considerables

Uno de los datos más llamativos de este año es que los propios conductores ya anticipan las sanciones. Según diversos estudios, más de la mitad de los automovilistas cree que recibirá al menos una multa durante estos días, estimando un gasto medio de unos 100 €.
El dato refleja una realidad preocupante: muchos conductores no solo son conscientes del riesgo de sanción, sino que lo dan por hecho. Incluso hay un porcentaje significativo que eleva esa previsión hasta los 200 €. Ello pone de manifiesto que, pese a las campañas de concienciación de la DGT, las infracciones siguen siendo habituales en periodos vacacionales.
El exceso de velocidad, el principal enemigo

Si hay una infracción que destaca por encima de todas durante Semana Santa, esa es el exceso de velocidad. Casi la mitad de las sanciones previstas tienen su origen en este comportamiento, que sigue siendo una de las principales causas de accidentes en carretera.
La DGT insiste cada año en la importancia de respetar los límites de velocidad, pero la realidad es que muchos conductores siguen sin hacerlo. Ya sea por prisas, confianza excesiva o simple despiste, superar los límites es más común de lo que debería. Y con la gran cantidad de radares desplegados, las probabilidades de ser sancionado aumentan considerablemente.
La ITV caducada: infracción silenciosa pero muy extendida

Al margen de la velocidad, hay otra infracción que preocupa especialmente a la DGT: circular con la ITV caducada. Aunque muchos conductores no le dan la importancia que merece, no llevar la Inspección Técnica de Vehículos al día puede acarrear una multa de 200 €, que se queda en 100 € si se paga con prontitud.
El problema es que esta situación es mucho más habitual de lo que parece. Se estima que uno de cada tres vehículos que debería haber pasado la inspección circula sin tenerla en vigor; lo que supone no solo un incumplimiento legal, sino también un riesgo importante para la seguridad vial, ya que aumenta la probabilidad de fallos mecánicos.
Un parque móvil envejecido que agrava el problema

Otro factor clave que explica el aumento de las infracciones y los riesgos en carretera es la antigüedad del parque automovilístico. En España, la edad media de los turismos supera ya los 14 años, una cifra elevada si se pone en comparación con la de otros países europeos.
Ese envejecimiento tiene consecuencias directas. Los vehículos más antiguos son más propensos a sufrir averías y a no cumplir con los estándares de seguridad actuales. Además, muchos de ellos retrasan o evitan pasar la ITV, lo que incrementa los riesgos. La DGT lleva tiempo alertando de esta situación, que no solo afecta a la seguridad, sino también al medioambiente y a la eficiencia del tráfico.
Las otras multas más frecuentes

Aunque el exceso de velocidad y la ITV caducada acaparan gran parte de la atención, no son las únicas infracciones habituales. Durante la Semana Santa también aumentan las sanciones por estacionar indebidamente y por no respetar la señalización.
En destinos turísticos o zonas muy concurridas, encontrar aparcamiento puede ser casi misión imposible. Ello lleva a muchos conductores a estacionar en lugares prohibidos, lo que acaba traduciéndose en multas. El desconocimiento de ciertas rutas o la falta de atención también puede provocar incumplimientos de señales, otra de las causas habituales de sanción.
La clave: prevención y responsabilidad al volante

La mejor estrategia sigue siendo la prevención. La DGT insiste en que evitar las multas es posible si se adoptan conductas responsables al volante, como respetar los límites de velocidad, revisar el estado del vehículo y cumplir con la normativa. Planificar el viaje con antelación, evitar las horas punta y descansar adecuadamente también contribuyen a una conducción más segura.
La cuestión no es solo evitar sanciones, sino garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía. Esta Semana Santa, la DGT lanza un aviso claro: las carreteras estarán más vigiladas que nunca. Si no se cumplen las normas, lo más probable es que el viaje termine con una multa. Muchos tienen 100 € reservados por si acaso; lo mejor es conducir con responsabilidad para no tener que utilizarlos.


















































































































































































