China ha reducido sus importaciones de petróleo a 6,4 millones de barriles diarios en junio, el nivel más bajo desde 2016, y el coche eléctrico es el principal responsable.
La cifra, adelantada por las consultoras Kpler y Vortexa, supone un nuevo varapalo para el mercado del crudo y confirma que la demanda china —el mayor importador mundial— sigue en retroceso.
Qué está pasando con las importaciones chinas de petróleo
En mayo, las importaciones ya habían caído a 7,82 millones de barriles diarios, un 29% menos que un año antes y un 17% por debajo de abril, según los datos de las aduanas chinas. Respecto a los niveles previos al conflicto de Irán —que disparó los precios—, la caída es de 4 millones de barriles diarios.
El descenso es tan acusado que algunos analistas ya hablan de una pérdida estructural de demanda. Rystad Energy calcula que la destrucción de demanda oscila entre 200.000 y 600.000 barriles diarios, y Energy Aspects estima que China podría haber perdido de forma permanente unos 300.000 barriles diarios de consumo de petróleo.
Y las previsiones más pesimistas, como las de FGE NexantECA, apuntan incluso a que las importaciones podrían reducirse hasta 3,3 millones de barriles diarios durante el trimestre actual.
El desplome de las importaciones de petróleo chino no es coyuntural: es el reflejo de una electrificación que está cambiando las reglas del juego energético mundial.
El coche eléctrico, el gran culpable (y el salvavidas)

El avance de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables (conocidos como NEV por sus siglas en inglés) no tiene freno. En mayo se matricularon 1,49 millones de unidades, un 14,4% más que hace un año, y ya copan el 56,9% del mercado. Es decir, seis de cada diez coches nuevos que se venden en China son enchufables.
La Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM) prevé que en 2026 se vendan 19 millones de NEV, un 15,2% más que en 2025, lo que elevaría su cuota hasta cerca del 60% de todas las matriculaciones. Una auténtica revolución que quita barriles al crudo.
Aunque el panorama es mayoritariamente bajista, no todos los analistas comparten esa visión. Algunos creen que la reciente moderación de los precios del petróleo podría animar a China a recomponer sus reservas estratégicas, estimadas en unos 1.000 millones de barriles. De hecho, el papel de Pekín durante la crisis de Irán fue clave para contener los precios, y ahora podría convertirse en comprador si el crudo se abarata lo suficiente.
Sin embargo, la mayoría de los analistas cree que la tendencia de fondo es irreversible. La electrificación del parque automovilístico no va a frenarse, y con cada nuevo eléctrico que sale a la carretera, un depósito de gasolina deja de llenarse.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 6,4 millones de barriles diarios importados en junio, el mínimo desde 2016.
- Comparativa: caída del 29% interanual en mayo respecto a 2025.
- Ganadores / perdedores: los conductores de eléctricos se benefician de un entorno energético más barato; las petroleras y los propietarios de coches de combustión podrían ver volatilidad a corto plazo, pero precios más estables a medio plazo.
- Lectura de Motor16: la transición masiva hacia el coche eléctrico en China está reduciendo la presión sobre el precio del petróleo a nivel global. Para el conductor español, esto significa que, si la tendencia se mantiene, los precios en el surtidor podrían contenerse o incluso bajar ligeramente en los próximos meses, aunque la dependencia europea de otros mercados matiza el impacto.
- Curiosidad: en 2023, el petróleo representaba el 35% del consumo energético chino; hoy está por debajo del 30% gracias al despliegue masivo de renovables y vehículos enchufables.

