El Dacia Spring se convierte en el coche más barato de Reino Unido en 2026 por 11.990 libras

La versión básica del urbano eléctrico se ofrece por 11.990 libras (unos 14.000 euros), una rebaja que lo sitúa como la opción más asequible del mercado británico. La medida responde a la presión del Leapmotor T03 y a una estrategia comercial de la marca rumana.

Dacia ha recortado el precio del Spring eléctrico en Reino Unido hasta las 11.990 libras (unos 14.000 euros), una cifra que lo convierte en el coche nuevo más barato del país durante este 2026. La maniobra comercial, confirmada por la propia compañía, llega apenas veinticuatro horas después de que Leapmotor rebajara su T03 a 12.995 libras, y sitúa al pequeño urbano rumano —aunque fabricado en China— como la opción eléctrica más asequible del mercado británico.

El movimiento no es solo numérico: refleja una guerra de precios creciente en el segmento de los coches eléctricos compactos, donde la batalla por ser el más barato se libra semana a semana. El Spring de acceso (versión Expression) monta un motor de 70 CV y ofrece una autonomía de 140 millas (225 kilómetros), cifras modestas frente a su rival el T03, pero suficientes para la movilidad urbana y periurbana que domina la demanda británica de eléctricos pequeños.

La guerra de precios que sacude el mercado eléctrico británico

Leapmotor, una marca china respaldada por Stellantis, había anunciado el día anterior una rebaja directa de 3.000 libras sobre el precio original del T03, dejándolo en 12.995 libras (unos 15.100 euros). La respuesta de Dacia, con una bajada que deja el Spring en 11.990 libras (unos 14.000 euros), demuestra que la competencia no espera y que cada libra cuenta para captar al comprador británico que busca su primer coche eléctrico. La versión más equipada, el Spring 100, iguala el precio del T03 en 12.990 libras (15.100 euros) e incluye elementos como la pantalla táctil de 10,1 pulgadas, los elevalunas eléctricos traseros y la cámara de marcha atrás, ausentes en el acabado básico.

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Para ponerlo en perspectiva, el coche de gasolina más barato del Reino Unido, el Dacia Sandero, arranca en 14.765 libras (unos 17.200 euros). Es decir, hacerse con un eléctrico cero emisiones cuesta hoy notablemente menos que con un modelo térmico equivalente, rompiendo uno de los argumentos históricos en contra de la movilidad eléctrica.

Ayudas públicas que no llegan: la carrera por mantenerse barato

Ni el Spring ni el T03 pueden acogerse a las ayudas gubernamentales que el Reino Unido destina a los vehículos eléctricos fabricados en Europa o con bajas emisiones en el transporte. Ambos modelos se ensamblan en China, lo que los excluye del llamado Electric Car Grant. Para rebajar sus precios, tanto Dacia como Leapmotor han puesto en marcha descuentos financiados directamente por el fabricante, una especie de “subvención privada” que compensa la ausencia de respaldo público.

Este detalle es clave para entender por qué las cifras anunciadas no dependen de políticas públicas: dependen de la estrategia comercial de las marcas, que absorben el coste para no perder competitividad. Según los datos difundidos por Dacia, “las eficiencias de producción y un fuerte impulso por seguir ofreciendo valor real” permiten trasladar ese ahorro al comprador final. La próxima generación del Spring, que se presentará en unos meses y llegará a principios del año que viene, se producirá en Europa —previsiblemente en Eslovenia— y, por tanto, podría beneficiarse de las subvenciones públicas, lo que abriría la puerta a precios aún más atractivos.

El Reino Unido vive una guerra de precios eléctricos en la que el consumidor sale ganando, pero donde cada baja esconde un ejercicio contable que los fabricantes asumen a pulmón.

La ficha oficial del modelo en Reino Unido detalla las especificaciones completas y confirma que la autonomía homologada de 140 millas se corresponde con el ciclo WLTP mixto, suficiente para la mayoría de los desplazamientos diarios en el país.

Dacia Spring 100 cv 15 Motor16

Qué significa esto para el conductor español

En España, el Dacia Spring también es uno de los eléctricos más asequibles, con un precio que ronda los 14.000 euros en su versión de acceso, dependiendo de los descuentos aplicados por la marca. La diferencia con el mercado británico reside en que aquí el Spring se vende como un urbano pensado para la ciudad, mientras que en el Reino Unido el debate sobre la autonomía y las prestaciones cobra más peso por una red de carga distinta y trayectos interurbanos frecuentes.

La dinámica británica muestra una tendencia que ya se percibe en toda Europa: los eléctricos pequeños, fabricados con costes ajustados y con baterías de capacidad moderada, pueden competir directamente con los utilitarios de gasolina en precio. Para el conductor español que valora la movilidad eléctrica pero mira el bolsillo, la experiencia británica sugiere que la presión competitiva seguirá empujando a la baja los precios, sobre todo cuando los modelos europeos con derecho a ayudas públicas lleguen al mercado.

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La comparación entre ambos mercados confirma que el precio ya no es la barrera principal para dar el salto al coche eléctrico en el segmento más económico. La clave está en la infraestructura de recarga, un debate igualmente vigente en España y en el que el Reino Unido avanza con planes ambiciosos de despliegue de puntos públicos.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: los 14.000 euros (11.990 libras) del precio de entrada del Dacia Spring en Reino Unido, el más bajo del mercado actual.
  • Consejo práctico: Si viajas al Reino Unido y planeas comprar un coche eléctrico, estate atento a los descuentos autofinanciados que no dependen de subvenciones cambiantes; el Spring básico de 70 CV es ideal para ciudad y trayectos cortos, pero comprueba la cobertura de la red de carga británica en tu zona antes de decidirte por la autonomía de 225 km.
  • Así te afecta: La guerra de precios en el mercado británico anticipa lo que puede suceder en España cuando los fabricantes europeos lancen sus propios eléctricos subvencionables; el Spring ya cuesta aquí unos 14.000 euros, y la llegada de rivales fabricados en Europa promete bajadas adicionales que beneficiarán al comprador español.