El Ferrari Luce, el primer deportivo eléctrico de Maranello, ha agotado su primera tirada de 88 unidades en China apenas unas horas después de su lanzamiento, con un precio de 514.000 euros. La cifra confirma la apuesta de la firma italiana por el mercado asiático y el poder de tracción que ejerce la normativa china a favor de los vehículos de cero emisiones en el segmento del lujo.
Según la publicación china Cars News China, la totalidad de las 88 unidades reservadas para el gigante asiático encontraron comprador de forma inmediata. El precio de partida, 3.988.000 yuanes, equivale a unos 514.000 euros al cambio actual e incluye un descuento cercano al 7 % respecto a la tarifa europea, que ronda los 550.000 euros.
El dato es aún más significativo si se tiene en cuenta que Ferrari destina históricamente solo el 10 % de su producción anual a China. La demanda instantánea del Luce deja entrever que el fabricante podría aumentar ese cupo para aprovechar un mercado donde los eléctricos de lujo gozan de ventajas fiscales decisivas.
Las claves técnicas
- Qué es: el primer gran turismo 100 % eléctrico de batería (BEV) desarrollado por Ferrari, concebido para atraer al comprador asiático de altísimo poder adquisitivo.
- Qué problema resuelve: sortea los elevados impuestos al consumo y las restricciones de matriculación que penalizan a los deportivos de combustión en las grandes urbes chinas, recuperando así cuota de mercado para la marca.
- Dónde y cuándo llega: primeras 88 unidades ya entregadas en China; la presentación oficial en Pekín tendrá lugar del 3 al 5 de julio de 2026 y, según fuentes de la red comercial de Ferrari en la capital, aún es posible cursar pedidos directos.
La arquitectura eléctrica del Luce no ha sido detallada oficialmente, pero fuentes del sector apuntan a una plataforma de 800 voltios que permitiría cargas ultrarrápidas y un rendimiento dinámico a la altura de la tradición de la casa. En el mercado chino su principal rival es el Yangwang U9 de BYD, un superdeportivo eléctrico que cuesta la mitad, acelera de 0 a 100 km/h en menos tiempo y ofrece más de 200 CV adicionales. Sin embargo, el estatus que otorga la insignia de Maranello sigue siendo un argumento imbatible entre la clientela de mayor poder adquisitivo.
La normativa china, aliada del lujo eléctrico
El éxito inmediato del Luce no se entiende sin el contexto regulatorio chino. Un deportivo de combustión como el Ferrari F8 Tributo soporta en China un sobrecoste del 104 % respecto a su precio en el extranjero, lastrado por el impuesto al consumo, que puede alcanzar el 40 % del valor del vehículo. En contraste, los eléctricos puros están exentos de esa carga y, además, pueden obtener matrícula casi de inmediato en ciudades como Shanghái o Pekín.
En Shanghái, conseguir una placa para un coche de gasolina puede demorar entre uno y dos años si no se gana la lotería de matrículas. Esa barrera burocrática ha contribuido a que las ventas de Ferrari en el país cayeran de 1.500 unidades en 2022 (el 11,7 % del total global) a tan solo 900 en 2025 (6,9 %). El Luce, por su condición de cero emisiones, elimina ese obstáculo de raíz.
El agotamiento instantáneo del Luce en China demuestra que las normativas pueden convertirse en el mayor aliado de una tecnología cuando se alinean con los deseos del comprador.
Análisis: el cambio de paradigma del lujo sobre ruedas
La jugada de Ferrari es coherente con las cifras de su negocio. La marca necesitaba recuperar terreno en el mayor mercado automovilístico del mundo, donde los plazos de espera y los impuestos habían erosionado su atractivo. Al lanzar un gran turismo eléctrico de precio similar al de sus modelos de combustión, la casa de Maranello neutraliza las desventajas fiscales y logra que la experiencia de compra sea comparable a la de cualquier otro vehículo eléctrico local.
La maniobra no está exenta de riesgos. El Luce ha polarizado a los seguidores más puristas en Europa y Estados Unidos, acostumbrados a la sonoridad de los V8 y V12. Pero las cifras de China sugieren que el mercado asiático, con menor apego emocional a la combustión, está dispuesto a abrazar un Ferrari sin ruido siempre que mantenga la exclusividad y la capacidad de ser un objeto de deseo.
En la práctica, el comprador chino de altísimo patrimonio valora la inmediatez administrativa tanto como las prestaciones. El Luce ofrece ambas cosas: un acceso rápido a la movilidad en las grandes ciudades y un rendimiento eléctrico que, aunque no detallado todavía, apunta a mantener la agilidad dinámica característica de la firma. Si la demanda sigue esta línea, el reparto de unidades destinadas a China crecerá en los próximos ejercicios y Maranello podría acelerar la electrificación de su gama antes de lo previsto.

