Cada vez que te subes al coche para realizar cualquier tipo de recorrido, sea este de larga distancia, corta distancia o un trayecto diario, es esencial que consideremos llevar consigo los elementos básicos y obligatorios para poder circular con seguridad y tranquilidad.
Normalmente, solemos llevar, por costumbre o por disposición legal, algunas cosas, como una copia de nuestro carné de conducir, la documentación del vehículo y ciertas herramientas que nos pueden ser útiles en caso de una avería, pero hay otros elementos que deben estar en el coche que no suelen ser considerados habitualmente. Estamos a punto de descubrirlos todos para que tu próximo viaje sea todo lo seguro que puede ser.
Carné de conducir

El carnet de conducir es una de las principales necesidades para la conducción de un vehículo. La ley de tráfico exige que los conductores tengan un carnet de conducir vigente para circular por los diferentes espacios públicos; no llevarlo, puede suponer una sanción de hasta 500 euros. Además, es importante que tengas a mano la copia del permiso de circulación para poder presentarla si el agente de la policía te la pide, para que pueda verificar la vigencia.
Aunque el carnet de conducir no es un papel que hay que llevar siempre a bordo, es recomendable tener la copia de toda la documentación en nuestro vehículo, ya que en caso de que el agente de tráfico te lo solicite y no se encuentre en la guantera, puedes enfrentarte a una nueva sanción.
Tarjeta de circulación

La tarjeta de circulación es uno de los documentos fundamentales para poder conducir un vehículo en particular. Esta tarjeta es una especie de documento de identificación para el coche y contiene información vital, como el número de identificación del vehículo, el modelo, el número de asientos y la fecha de su primera matriculación. La tarjeta de circulación debe estar impresa y firmada, y, como el carné de conducir, hay que tener siempre a bordo una copia para poder mostrarla en caso de ser necesario.
Además, la tarjeta de circulación se suele expedir en el momento de la matriculación del vehículo, y su validez depende de la información específica contenida en la misma. Si surge algún cambio en el documento original o si resulta necesario sustituir alguna de las partes, es importante tener en cuenta que hay que acudir al registro para que se realice un nuevo trámite para volver a obtener la tarjeta de circulación, que será válida durante tres años a partir de la fecha de su expedición.
Permiso de circulación

El permiso de circulación es uno de los documentos más importantes que hay que tener siempre en el coche. Este documento nos muestra que somos los propietarios legítimos del vehículo, por lo que es necesario para demostrar la titularidad de un vehículo en el momento de la compra. El permiso de circulación tiene una fecha de vencimiento, es decir, una vez pasada esta fecha, hay que renovar el documento.
Además, el permiso de circulación es el documento clave para poder realizar la ITV, ya que aquí se muestran todos los datos sobre el vehículo, sus especificaciones técnicas y los análisis realizados durante la emisión de la tarjeta. Esta documentación se emite cuando el vehículo se matricula por primera vez y, si es necesario, se puede solicitar una cesión de titularidad para el coche en caso de cambio de propietario.
Certificado de seguridad vial

Cada vez que se adquiere un vehículo de segunda mano, es imprescindible tener en el coche un Certificado de Seguridad Vial (CSV). Este documento identifica el vehículo y sus características, a la vez que demuestra que el coche ha pasado por una inspección reglamentaria para verificar su estado de seguridad. Por tanto, se trata de una documentación imprescindible para todos los vehículos adquiridos de segunda mano.
El CSV es emitido por el servicio técnico competente y tendrá una validez de seis meses, por lo que se recomienda verificar su estado antes de recorrer cualquier largo trayecto con el coche. Además, hay que tener en cuenta que este documento se expedirá en el momento de la compra y hay que renovarlo cuando pase el plazo de seis meses de vigencia.
Herramientas para el coche

Es fundamental tener a bordo una serie de elementos y herramientas que puedan ser útiles en caso de que el vehículo tenga alguna avería, independientemente de la distancia que vayamos a recorrer. Por ejemplo, es importante contar con una grúa y un extintor, así como un botiquín con material médico y el equipo necesario para poder realizar pequeñas reparaciones, como un botiquín de herramientas, una batería, cables, luces de emergencia, un destornillador y una herramienta de tracción para cambiar ruedas en caso de necesidad.
Es fundamental tener a bordo todas estas herramientas para desplazarse con seguridad por la carretera y, además, tenerlas siempre en perfecto estado de uso. Si alguno de los elementos no se encuentra en buenas condiciones, es importante reemplazarlo lo más rápido posible para no tener ningún tipo de inconvenientes durante el viaje.
Extintor de incendio

Los extintores de incendio son otra de las cosas que hay que tener siempre a bordo del coche. Estos elementos son esenciales para evitar que los fuegos que se produzcan en el vehículo afecten al resto de los vehículos que circulen por la misma carretera. Un extintor es una herramienta sencilla de usar, pero debes tener en cuenta que antes de cada viaje hay que verificar su estado para asegurarse de que todavía tiene el nivel adecuado de presión para ser útil en caso de emergencia.
Los extintores tienen diferentes tipos de llenado, y es fundamental conocer estos diferentes tipos para saber cuándo hay que cambiar el extintor. Además, hay que tener en cuenta que la vigencia de los extintores es diferente para los vehículos de menos de 3500 kg y los vehículos de más de 3500 kg.
Cadenas y cadenas de nieve

En los viajes de invierno es esencial llevar cadenas y cadenas de nieve para disfrutar de una mayor seguridad en caso de que la carretera esté cubierta de nieve y hielo. Estos elementos nos permiten tener una mayor tracción en el vehículo, lo que nos permitirá controlar el vehículo aún en las superficies más difíciles.
Las cadenas se colocan en las ruedas traseras mientras que las cadenas de nieve se colocan en las ruedas delanteras para mejorar la tracción en la carretera. Además, hay que tener en cuenta que hay que comprar las cadenas de nieve adecuadas para el tamaño de nuestras ruedas, por lo que es recomendable tener este dato antes de salir de viaje.





























































































































