El Audi A3 allstreet es la variante de altura elevada y aire campero del A3 Sportback, y está a la venta con motores de gasolina, diésel e híbrido enchufable. La oferta de gasolina incluye un MHEV de 150 CV y una versión con tracción total quattro de 204 CV sin electrificación. También hay un diésel TDI de 150 CV igualmente carente de electrificación. En todos los casos, el cambio es automático.
Pero la unidad que hemos probado a fondo corresponde a la joya de la corona, mecánicamente hablando: un híbrido enchufable de 204 CV. Combina un motor eléctrico de 116 CV y 330 Nm con un tres cilindros turbo de gasolina de 1,5 litros y 150 CV. La batería, de 19,7 kWh, permite una autonomía eléctrica homologada de 139 km según el ciclo WLTP, una cifra que favorece un uso 100 % eléctrico en el día a día.
La carga en corriente alterna alcanza los 11 kW, lo que permite pasar del 0 al 100 % en 2,5 horas. En corriente continua, la potencia máxima admitida es de 50 kW, suficiente para recuperar del 0 al 80 % en 26 minutos.
En cuanto a precios, el Audi A3 allstreet con motor de gasolina de 150 CV cuesta unos 2.500 euros más que un A3 Sportback equivalente. Sin embargo, en la variante híbrida enchufable, la diferencia es mucho menor. La versión PHEV parte ligeramente por encima de los 49.000 euros, mientras que el acceso a la gama allstreet, con hibridación ligera y etiqueta Eco, ronda los 40.000 euros.


Un habitáculo “casi” de los de antes para el Audi A3 allstreet
El interior del Audi A3 allstreet deja una sensación de calidad destacable, pero no es necesariamente mejor que los de los buenos modelos de los fabricantes generalistas. El diseño es acertado, los acabados son agradables, y quizá no transmiten la sensación premium de un BMW Serie 1, pero lo cierto es que el día a día a bordo resulta muy agradable, algo en lo que contribuyen una buena postura al volante y un asiento de calidad.
Audi mantiene en el A3 una filosofía de mandos física que facilita el uso cotidiano. Justo debajo de la pantalla central hay una fila de botones para el climatizador, y también encontramos accesos directos a los asistentes a la conducción, el aparcamiento asistido, las cámaras periféricas, los modos Drive Select y el Stop&Start, así como un volante con mandos físicos.
Además, este Audi A3 allstreet ha ido mejorando desde el lanzamiento del modelo, en 2020. La palanca del cambio automático (que no se usa durante la marcha) es ahora más pequeña, los tiradores de puerta son nuevos y las inserciones decorativas emplean un tejido mixto de poliéster reciclado y microfibra Dinamica, muy agradable. La iluminación ambiental opcional puede aportar un toque extra de personalización.
Además y como no podía ser de otro modo, ahora el Audi A3 permite desbloquear funciones bajo demanda mediante pago por suscripción, que puede ser temporal o permanente. Entre ellas figuran la compatibilidad con Android Auto y CarPlay, el programador de velocidad activo, el asistente automático de luces o el climatizador bizona, que de serie es de una sola zona.
No somos partidarios de que los automóviles monten hardware “bloqueado” con el que deberemos cargar inútilmente durante toda la vida del vehículo si no pagamos por liberarlo. Lo lógico es que si el climatizador incluye un segundo termostato para el acompañante, funcione sí o sí. No obstante, los tiempos que corren parece que van por esta dirección, nos guste o no.



El espacio interior del Audi A3 allstreet es acorde con el tamaño exterior de la carrocería (4,35 metros de longitud. No es un coche pequeño para cuatro ocupantes, pero tampoco resulta ideal para usar las plazas traseras de forma habitual.
Detrás del volante del Audi A3 allstreet: firmeza, confianza y algún pequeño pero
El conjunto motriz híbrido enchufable nos ha dejado una impresión muy satisfactoria. Los 330 Nm y los 116 CV del motor eléctrico bastan de sobra en circunstancias normales. Cuando se exige la máxima potencia conjunta, el resultado conjunto con el 1,5 turbo es contundente para un compacto de 204 CV y en torno a 1,7 toneladas en orden de marcha.
Con la batería agotada, el sistema se comporta como un buen híbrido convencional. El motor eléctrico rellena los huecos en los que el motor de gasolina resulta menos eficiente, especialmente con baja carga del turbo y a pocas revoluciones.
En marcha, el Audi A3 allstreet no resulta necesariamente preferible a un Volkswagen Golf o a un Volkswagen T-Roc. La calidad de rodadura es buena, aunque no excepcional, y el aislamiento acústico frente al ruido de rodadura cumple, sin sobresalir. Su mejor virtud dinámica es la facilidad de conducción, con un buen equilibrio entre confort y estabilidad que transmite confianza al volante.
No hemos quedado satisfechos, en cambio, con el asistente de mantenimiento de carril. Actúaba de forma innecesaria y en ocasiones excesiva sobre el volante en la unidad probada, lo que invita a desactivarlo con frecuencia y puede dar a los pasajeros la sensación de que el conductor no está haciendo las cosas bien. El programador de velocidad activo con función predictiva tampoco funciona siempre con precisión, detectando frecuentemente falsos positivos de señales de velocidad máxima ubicadas en vías paralelas que hacen que este Audi A3 allstreet reduzca la velocidad en zonas en las que no debería hacerlo.



El Audi A3 allstreet y su vocación aventurera… sin salir del asfalto
El Audi A3 allstreet parte de la carrocería Sportback, de cinco puertas, del Audi A3 convencional, con un planteamiento más campero pero no pensado para circular con asiduidad por terrenos exigentes. Solo existe una variante con tracción total quattro, que es precisamente la que monta el motor de gasolina de 204 CV; el resto de versiones, incluida la híbrida enchufable, tiene tracción delantera, lo que limita su uso fuera del asfalto.
La diferencia más relevante del allstreet frente al resto de la gama A3 es el aumento de 30 mm en la altura libre al suelo. Quince milímetros proceden de una suspensión específica y otros quince del mayor diámetro de los neumáticos, con llantas de 225/45 R18 frente a los 225/45 R17 del A3 con acabado Advance, una diferencia de 11,7 mm de radio según los datos de Audi. Eso sí: las ruedas de la unidad de pruebas no tenían nada de camperas: Hankook Ventus S1 Evo3.
Al volante, las sensaciones del A3 allstreet son muy similares a las de un A3 Sportback normal. La suspensión es firme, no blanda, y evita que la carrocería se balancee en exceso o cabecee en frenadas fuertes y que la zaga tienda a hundirse durante las aceleraciones más enérgicas.
La altura libre es claramente insuficiente para el uso todoterreno “serio” pero es útil en el uso diario, haciendo que nos despreocupemos ante bordillos, resaltes, etc. Además, la altura extra facilita la entrada y salida del habitáculo.

Estéticamente, el allstreet se distingue por los revestimientos de plástico en los pasos de rueda y en el perímetro inferior de la carrocería, que son más sufridos en el siempre exigente uso urbano, además de contar con una parrilla, unos paragolpes y unas llantas de 18 pulgadas de diseño exclusivo, ampliables a 19 pulgadas. Las barras de techo son de serie en toda la gama. Audi tiene previsto renovar el modelo en 2027, pero por ahora éste resulta más que convincente.
Las claves del Audi A3 allstreet PHEV
- Combina 204 CV, 139 km de autonomía eléctrica WLTP y una altura libre al suelo de 150 mm, 30 mm más que un A3 convencional.
- El salpicadero conserva botones físicos que facilitan el uso diario frente a soluciones más táctiles de la competencia.
- El conjunto híbrido enchufable ofrece un comportamiento dinámico impecable.
- El bastidor nos permite disfrutar de un buen equilibrio entre confort y estabilidad.
- La habitualidad es la que cabe esperar de un compacto, con plazas traseras útiles, pero no excesivamente amplias.
- Solo la versión de gasolina de 204 CV incorpora tracción total quattro; el resto de Audi A3 allstreet es de tracción delantera.
Fotos de la prueba del Audi A3 allstreet PHEV









