El Gobierno de España ha creado un nuevo reglamento para proteger los vehículos antiguos. Ahora podrán ser declarados como históricos si tienen más de 30 años y se conservan en su estado original. La nueva normativa simplifica y abarata el proceso para los propietarios, pero también establece ciertas restricciones. Aunque se busca conservar el patrimonio automovilístico nacional, al mismo tiempo plantea dudas sobre los derechos de propiedad y el papel del Estado en la preservación cultural.
1Proceso más ágil y asequible
Para aquellos propietarios que quieran convertir su automóvil en un vehículo histórico, el nuevo reglamento trae algunas facilidades. Entre las ventajas más destacadas están la simplificación del proceso y una reducción significativa de los costos asociados. Los trámites para obtener la certificación de Vehículo Histórico son menos complejos y económicamente mucho más accesibles, situándose en un rango de precio por debajo de los 50 €.
El objetivo de este enfoque es incentivar a los dueños de vehículos antiguos a incorporarlos al catálogo de automóviles históricos, que administra la Dirección General de Tráfico (DGT) en colaboración con la Federación Española de Vehículos Antiguos. De este modo, el Gobierno busca proteger y fomentar el valor patrimonial de estos coches, asegurando que se mantengan en su estado original y no pierdan su relevancia estética y cultural.


