KTM confirma dos deportivas de acceso: la 490 RC y la 790 RC, en camino para 2027

Las 490 RC y 790 RC amplían la gama deportiva de la firma austriaca. Llegarán en 2027 para competir contra las Kawasaki Ninja 500 y otras deportivas de cilindrada media.

Dos nuevas KTM con carenado integral están en camino. El CEO de la marca austriaca, Gottfried Neumeister, lo ha confirmado en una entrevista reciente: la gama deportiva RC se ampliará con una 490 RC y una 790 RC, ambas previstas para 2027. La noticia, adelantada por RideApart, devuelve a KTM a la primera línea de las deportivas de acceso, un segmento que parecía haber abandonado tras retirar la 390 RC del mercado europeo el año pasado.

Confirmación oficial: dos carenadas para todos los públicos

La 490 RC no es lo mismo que la 450 RC que KTM ya vende en China. Aquella está basada en la CFMoto 450SR‑S y utiliza un motor bicilíndrico. En cambio, la nueva 490 RC se está desarrollando conjuntamente con Bajaj en India. Fuentes cercanas a la marca apuntan a que montará un propulsor bicilíndrico de baja cilindrada, aunque los detalles técnicos aún no se han hecho públicos. Lo que sí se sabe es que competirá directamente con la Kawasaki Ninja 500 en el escalón de entrada al mundo de las deportivas carenadas.

La 790 RC, por su parte, se situará entre la futura 490 RC y la ya presentada 990 RC. Su llegada no sorprende: KTM acaba de desvelar la nueva 790 Duke, y todo apunta a que comparte plataforma con ella. Esta moto se colará en la categoría Sportbike de los campeonatos BSB y WorldSBK, donde la firma quiere tener presencia con un modelo derivado de serie. No hay confirmación oficial sobre potencia, pero con los 105 CV de la Duke naked es fácil imaginar una versión carenada igual de ágil.

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KTM recupera las deportivas de acceso con una doble propuesta: 490 RC y 790 RC, ambas con fecha de llegada en 2027.

Qué esperar de la 490 RC y de la 790 RC

La herencia visual parece clara: líneas afiladas, faros dobles y un carenado que sigue el lenguaje de la 990 RC. En la 490 RC podemos imaginar un asiento bajo, manillar alto y una postura menos agresiva —ideal para el día a día— mientras que la 790 RC probablemente adoptará semimanillares y una posición más comprometida, pensada para circuito y carretera de curvas. La marca no ha soltado cifras de peso ni de depósito, pero el bicilíndrico indio debería ofrecer consumos muy contenidos, por debajo de los 4 l/100 km.

En el apartado electrónico, KTM suele ser generosa. En la 790 RC podemos esperar modos de conducción, control de tracción y ABS en curva, heredados de la Duke. La 490 RC, más básica, probablemente se conforme con ABS de doble canal y una instrumentación TFT sencilla. Eso sí, ambas contarán con iluminación LED y, con suerte, con un sistema de conectividad para smartphone.

Por qué KTM vuelve a apostar por las deportivas de acceso

Hace una década, KTM se retiró del segmento superbike con la RC8. Luego, en 2025, la 390 RC desapareció de los concesionarios europeos. La jugada actual tiene sentido: el mercado de las deportivas de baja y media cilindrada está en plena efervescencia, con modelos como la Aprilia RS 457, la Yamaha R3 o la propia Ninja 500. Además, contar con una 790 RC homologada para competición le abre las puertas a las parrillas de BSB y WorldSBK, donde la visibilidad de marca se traduce en ventas.

La elección de India como centro de desarrollo para la 490 RC también es estratégica: Bajaj produce a gran escala y permite un precio de partida muy competitivo. Eso, unido a la red de concesionarios europeos, puede colocar a la pequeña carenada como un éxito comercial. Quedan muchas incógnitas —potencia final, peso, electrónica— pero la dirección es la correcta. Si KTM logra una 490 RC ligera y con un tacto divertido, y una 790 RC capaz de emocionar en circuito sin vaciar el bolsillo, habrá merecido la espera.

Tu Mecánico de Confianza

Antes de lanzarte a reservar una de las futuras KTM, conviene tener en cuenta un par de detalles mecánicos que marcarán la experiencia de propiedad. Los motores bicilíndricos en paralelo de las RC requieren un rodaje cuidadoso: la mayoría de fabricantes recomiendan no superar las 6.000 rpm durante los primeros 1.000 km y cambiar el aceite y el filtro justo al terminar ese periodo. Además, al ser motos carenadas, las revisiones periódicas de la transmisión son clave —una cadena mal tensada en una deportiva puede desgastar prematuramente la corona y el piñón de ataque—. Si la 790 RC hereda el embrague antirrebote de la Duke, su funcionamiento será más suave en reducciones fuertes, pero hay que vigilar el nivel de líquido de frenos y el desgaste de las pastillas, especialmente si se usa en tandas. Por último, ten en cuenta que el carenado integral encarece cualquier reparación de carrocería: un simple golpe en un semimanillar puede implicar cambiar una pieza completa del frontal. En cualquier caso, si eres de los que prefieren mantenerse al día en el taller oficial, el coste medio de la revisión anual de una KTM de gama media ronda los 200-250 euros. Merece la pena presupuestarlo.