El Toyota Land Cruiser 300 da un paso decisivo con la llegada de una mecánica híbrida convencional, una de las especialidades de la marca japonesa. Esta nueva versión, presentada en Japón, alcanza 464 CV y 790 Nm de par, manteniendo intactas sus principales capacidades todoterreno y la posibilidad de conservar la tercera fila de asientos.
La gran novedad del actualizado Land Cruiser 300 es la incorporación de un sistema híbrido ya conocido dentro del grupo, estrenado en el Lexus LX 700h. Combina un motor 3.5 V6 Biturbo con una máquina eléctrica integrada en la transmisión automática de diez velocidades. La batería, de níquel-metal hidruro y 6,5 Ah, está situada bajo el piso del maletero, una ubicación que permite mantener la habitabilidad y los siete asientos. Con 464 CV y 790 Nm, se convierte en el Land Cruiser más potente fabricado hasta la fecha.
Toyota ha desarrollado esta electrificación pensando también en el uso fuera del asfalto. La entrega instantánea de par del motor eléctrico mejora la respuesta en situaciones complicadas, mientras que el modelo conserva una profundidad de vadeo de 700 milímetros. Además, puede continuar funcionando únicamente con el motor de combustión en caso de sufrir un fallo crítico en el sistema híbrido. A cambio, el conjunto añade 170 kilos de peso y obliga a reducir la capacidad del depósito de combustible, que pasa de 80 a 68 litros. La gama también cambia, ya que el 3.5 V6 Biturbo sin electrificación desaparece y queda como alternativa el 3.3 V6 Biturbo diésel, con 306 CV y 700 Nm.
El Toyota Land Cruiser 300 híbrido no cambia por fuera
Los cambios exteriores son mucho más discretos. El diseño general del Land Cruiser 300 permanece prácticamente intacto, aunque el acabado ZX Hybrid recibe un paragolpes delantero específico, con tomas de aire laterales más marcadas y un tratamiento más deportivo alrededor de los faros antiniebla. También se incorpora dirección asistida eléctrica, que busca mejorar tanto la precisión en carretera como la maniobrabilidad en terrenos complicados. Así, Toyota electrifica uno de sus modelos más emblemáticos sin alterar los principales rasgos que han definido históricamente al Land Cruiser.


