Pasar la ITV puede doler al bolsillo por partida doble: no solo la inspección cuesta dinero, sino que los descuidos después del examen pueden disparar la multa hasta los 500 euros. Según los últimos datos de las asociaciones del sector, el año pasado se impusieron más de 640.000 sanciones relacionadas con la inspección técnica, y muchas de ellas tenían que ver con olvidos que no son la caducidad. Dos de las menos conocidas —no acudir a la segunda inspección y no llevar la pegatina— suman hasta 580 euros si se ignoran.
La multa de 500 euros por no volver a la ITV tras un suspenso
Cuando el resultado de la ITV es desfavorable o negativo el vehículo solo puede circular para ir al taller y, después de reparado, para volver a la estación. Pero hay un plazo para hacerlo: dos meses desde la primera inspección. Si no acudes en ese tiempo, la estación debe comunicarlo a la DGT para proponer la baja del vehículo y te expones a una sanción de 500 euros.
Ojo a este detalle: aunque hayas subsanado el defecto fuera de plazo, el mero hecho de no presentarte en los dos meses ya es infracción muy grave. No circules creyendo que la segunda visita es opcional; la ley lo considera equivalente a tener la ITV negativa sin subsanar. Si te paran, la multa llega hasta esos 500 euros, que se quedan en 250 euros si pagas en los 20 días siguientes.
Los 80 euros por no llevar la pegatina: una sanción que muchos ignoran
El distintivo V-19, la pegatina que te entregan al pasar la inspección, no es un adorno. Es obligatorio llevarla colocada en la esquina superior derecha del parabrisas (o en lugar visible si el vehículo no lo tiene). Circular sin ella es infracción leve, pero la multa es de 80 euros, aunque la ITV esté en vigor y lleves la documentación en regla.

Y no vale cualquier ubicación: una pegatina puesta en la guantera o en el parasol no cumple la norma. El reglamento exige que sea visible desde el exterior, por lo que si la guardas “para que no ensucie”, estás cometiendo la misma infracción. Por suerte, la sanción también se reduce a 40 euros con el pronto pago.
Las otras multas de la ITV: de 200 a 500 euros
Las sanciones que casi todo el mundo conoce son las de circular con la ITV caducada o con resultado desfavorable. En ambos casos la cuantía es de 200 euros, y si además el resultado fue negativo —el vehículo debe inmovilizarse— la multa sube a 500 euros. En todas ellas, la reducción por pronto pago es del 50% si se abona en los 20 días siguientes a la notificación.
Además, ninguna de estas infracciones resta puntos del carnet. Pero el riesgo real va más allá de la sanción: si tienes un accidente con la ITV en estas condiciones, la aseguradora puede no cubrir los daños de tu propio vehículo. Y en los casos más graves, acabarás pagando tú la reparación.
Por qué la DGT no da tregua: defectos que se disparan
El endurecimiento de las sanciones responde a un dato preocupante: las multas por ITV sin regla han crecido un 62% entre 2015 y 2023. La DGT interpreta que demasiados conductores postergan la inspección o ignoran los defectos graves, y responde con cuantías disuasorias. La de 500 euros por no acudir a la segunda inspección es, de hecho, la más alta de todo el catálogo.
En la práctica, lo que conviene saber es que pasar la ITV con tiempo y subsanar los defectos en plazo evita la sanción automática. Y recuerda que puedes adelantar la cita hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento sin perder vigencia, un margen que muchos desconocen.
Una pegatina mal colocada te cuesta 80 euros; una segunda inspección olvidada, hasta 500. Ambas sanciones se evitan con un simple gesto.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: la pegatina V-19 visible en el parabrisas y el plazo de dos meses para la segunda inspección si suspendiste la ITV.
- Cómo hacerlo: colocar la pegatina es un minuto; concertar la segunda inspección a tiempo requiere acudir al taller y después a la estación.
- Cuánto cuesta: 80 euros sin pegatina, 500 euros por no acudir a la segunda inspección; ambas se reducen al 50% si pagas en los 20 días siguientes.


