Los coches usados en Estados Unidos que cuestan entre 9.300 y 13.950 euros acumulan ya casi 160.000 kilómetros de media.
La cifra procede de un estudio del sector publicado en Estados Unidos y cambia por completo la fotografía del comprador de segunda mano. Ese mismo tramo de precio correspondía en 2019 a coches cuatro años más jóvenes y con unos 64.000 kilómetros menos. Hoy son vehículos que rondan los nueve años de antigüedad, y la distancia recorrida ha dejado de ser una anécdota para convertirse en el eje del negocio.
Lo que ha cambiado en el mercado de segunda mano estadounidense
Los porcentajes explican mejor que cualquier otra métrica lo que ha ocurrido. En el segundo trimestre de 2019, los usados vendidos por debajo de 18.600 euros representaban el 55,2% del mercado. En el mismo trimestre de 2026, esa cuota se ha quedado en el 31,8%. Si se baja el listón hasta los 14.000 euros, el desplome es igual de elocuente: del 31,6% al 17,8%.
En el extremo opuesto, los usados que se venden por 46.500 euros o más casi han cuadruplicado su peso, del 2,3% de 2019 al 8,3% de 2026. El mercado no se ha estrechado: se ha desplazado hacia arriba, y lo ha hecho con compradores dispuestos a pagar.
La prueba de que la demanda aguanta está en los coches de tres años. Su precio medio de transacción en el segundo trimestre de 2026 fue de 30.200 euros, un récord para ese periodo, un 4% más que un año antes y un 15,5% más que en el mismo trimestre de 2021, cuando las tensiones de suministro derivadas de la pandemia empezaron a inflar los precios. Lo llamativo es que se vendieron igual de rápido: 38 días de media en el concesionario, exactamente los mismos que un año antes.
Cuando el coche barato tiene nueve años y 160.000 kilómetros encima, el problema ya no es el precio: es que no queda nada más barato que comprar.
Por qué escasea el coche barato en Estados Unidos

El origen del problema es de manual. La producción se detuvo durante la pandemia y muchos coches que debían haberse fabricado nunca existieron. Siete años después, esas unidades ausentes son precisamente las que faltan en el mercado de ocasión. A eso se suma un precio medio del coche nuevo que ronda los 46.500 euros, lo que empuja a más compradores hacia el usado y tensa todavía más la oferta.
Nadie ha dicho basta. El ritmo de venta de los usados de tres años se mantuvo intacto entre 2025 y 2026, y mientras eso ocurra resulta ingenuo esperar bajadas de precio. El comprador estadounidense ha aceptado pagar más por menos coche, y ese es el dato que debería mirar con atención cualquier mercado que vaya unos años por detrás.
Qué significa esto para el conductor español
La lectura española de estos datos no es directa, pero sí útil. En Estados Unidos el usado barato ha envejecido porque dejaron de fabricarse unidades en volumen durante la pandemia y porque el vehículo nuevo se ha encarecido hasta los 46.500 euros de media. Es el mismo mecanismo que presiona los precios en cualquier mercado maduro: cuando el nuevo sube, el usado se encarece por arrastre y el tramo económico se queda con lo que nadie quiere.
Para el comprador español que mira de reojo el mercado estadounidense, la conclusión práctica es que importar un usado de ese tramo de precio no tiene sentido económico: a los 9.300 o 13.950 euros hay que sumar transporte, aranceles y homologación. La cifra que sí conviene retener es otra. El segmento barato estadounidense ya no es barato ni joven, y eso anticipa hacia dónde se mueven los mercados donde la electrificación avanza más despacio y el parque envejece más rápido.
Hay además una lección de método. El indicador que mejor mide la salud de un mercado de ocasión no es el precio medio, sino cuánto tarda un coche en venderse. En Estados Unidos, 38 días para un ejemplar de tres años con precios récord significa que la demanda todavía no ha dicho basta. Mientras eso siga así, nadie debería esperar rebajas.
Queda una consecuencia menos evidente. Cuando un coche usado económico acumula más de 150.000 kilómetros, el coste real de la compra se traslada al taller: distribución, embrague, amortiguadores y frenos. Un precio de adquisición bajo deja de ser una ventaja si la factura de mantenimiento llega en el primer año.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: casi 160.000 kilómetros de media y nueve años de antigüedad para los usados de entre 9.300 y 13.950 euros en Estados Unidos, frente a los 64.000 kilómetros menos que marcaban ese mismo tramo en 2019.
- Consejo práctico: si buscas un usado realmente económico, revisa kilometraje y antigüedad antes que el precio final. El tramo barato ha envejecido de golpe y una unidad con diez años y 150.000 km obliga a mirar correa, embrague y mantenimiento.
- Así te afecta: el mecanismo que encarece el usado estadounidense, con coche nuevo más caro y menos unidades disponibles, también presiona el mercado europeo. Entenderlo ayuda a negociar mejor y a no esperar bajadas que no llegan.


