El fallo motor ITV que más suspende en coches antiguos: evita la multa de 200 euros

La acumulación de aceite en la admisión puede doblar una biela durante la prueba de gases y dejar el motor inservible. Con una aceleración progresiva y el coche caliente se reduce el riesgo y se evita el rechazo.

Un fallo de motor en la ITV puede doblar una biela y dejar inservible un coche antiguo. El mecánico Juan José Benezer lo ve cada año en su taller: la prueba de gases arrastra el aceite acumulado en la admisión y lo lanza de golpe al motor.

Si el coche acaba rechazado y circulas sin la ITV en regla, la multa puede llegar a 200 euros, según la DGT. Por eso conviene saber qué fallo es, cómo detectarlo y qué hacer antes de la cita.

La prueba de gases y el aceite acumulado: un fallo que suspende la ITV

El origen está en el aceite que sueltan el turbo y la válvula PCV durante la conducción urbana. Ese aceite se va acumulando en la parte baja del circuito de admisión, sobre todo en el intercooler, el radiador frontal que refrigera el aire antes de entrar en los cilindros.

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Cuando el coche circula por ciudad, el caudal de aire no tiene fuerza suficiente para arrastrar ese aceite hacia el motor. Según explica Benezer, se queda como una pequeña bañera. La cantidad habitual oscila entre 100 y 200 mililitros, un volumen que por sí solo no es grave.

El problema aparece cuando el motor acelera con fuerza. Al aumentar el caudal de aire, el lubricante acumulado entra de golpe en un cilindro. Al ser un líquido no compresible, el pistón no puede completar su carrera y la biela se dobla. El resultado es un motor inservible y un rechazo en la inspección.

No es un fallo exclusivo de coches muy viejos: cualquier coche con turbo y cierto desgaste puede acumular ese aceite en la admisión. La diferencia es que en los motores desgastados hay más paso de aceite por la válvula PCV y el turbo, y la acumulación es mayor.

Acelerar de golpe durante la prueba de gases puede arrastrar hasta 200 mililitros de aceite al motor; hacerlo de forma progresiva es la inversión más barata para evitar una biela doblada.

Cómo detectarlo antes de la prueba de gases

Existen señales que avisan antes de llegar a la ITV:

  • Humos azulados al arrancar o al acelerar: indican que el motor está quemando aceite de más.
  • Consumo elevado de aceite sin fugas visibles: el lubricante se va por la admisión.
  • Tirones o sobrealimentación irregular tras un acelerón fuerte: el aceite acumulado entra de golpe.
  • Olor a aceite quemado en el vano motor después de circular por ciudad.

Cualquiera de estas señales convierte la limpieza de la admisión en una visita recomendable al taller.

Cómo evitarlo sin pasar por el taller

ITV coches antiguos

En un primer momento no necesitas acudir a un taller. El propio mecánico recomienda calentar bien el motor y hacer acelerones progresivos, nunca en frío. Subir el régimen poco a poco, en incrementos suaves, arrastra el aceite en pequeñas cantidades.

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Antes de la cita de la ITV conviene también revisar el nivel de aceite y vigilar los humos azulados al arrancar. Si detectas consumo elevado, pide en un taller de confianza una limpieza del circuito de admisión y del intercooler. Es una operación preventiva que evita jugártela en la prueba.

Además, no acudas a la inspección con el motor frío. Un vehículo que ha circulado poco en frío acumula más aceite, porque no hay caudal de aire suficiente para arrastrarlo. Sal a hacer un recorrido suave antes de la cita y deja que el motor alcance su temperatura de trabajo.

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Cuánto cuesta no prevenirlo

La prueba de gases forma parte de la inspección y mide las emisiones contaminantes. No es un castigo: simula una aceleración que cualquier motor en buen estado debe soportar. Si el aceite acumulado rompe la biela, el defecto ya existía antes de entrar en la estación.

Limpiar el circuito de admisión puede costar entre 150 y 300 euros según modelo y zona. En cambio, doblar una biela obliga a abrir el motor y puede superar con facilidad los 1.500 euros, o incluso plantear la sustitución del bloque completo.

En la práctica, este fallo se sitúa entre los defectos graves que obligan a repetir la inspección. Si circulas con un informe desfavorable, la sanción puede ser de 200 euros, que se queda en 100 euros por pronto pago en los veinte días siguientes.

En resumen, si tu coche es antiguo y consume aceite, no esperes a la prueba de gases con el motor frío. Calienta, acelera con suavidad y, si hay dudas, revisa la admisión en el taller antes de la cita. Apúntalo para la próxima revisión.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: el circuito de admisión y el nivel de aceite, sobre todo en coches antiguos con consumo elevado.
  • Cómo hacerlo: calentar bien el motor y acelerar de forma progresiva; si hay humos azules, limpiar la admisión en un taller de confianza.
  • Cuánto cuesta: limpiar la admisión entre 150 y 300 euros; reparar una biela rota puede superar los 1.500 euros.