Bruselas obliga a usar un 15% de plástico reciclado en coches nuevos en 2032 y un 25% en 2036: subirá el precio

El reglamento de vehículos al final de su vida útil fija que el 20% de ese plástico reciclado proceda de coches ya desguazados. Los fabricantes deberán financiar la recogida y facilitar el desmontaje de piezas para su reutilización.

La Unión Europea ha aprobado una norma que no se nota al arrancar, pero que vas a notar en la factura. A partir de 2032, todo coche nuevo vendido en la UE deberá llevar un 15% de plástico reciclado; en 2036, el porcentaje sube al 25%. La factura de ese cambio no la asume solo el fabricante.

El reglamento de vehículos al final de su vida útil (VFU, por sus siglas en inglés) sustituye a la normativa que Europa arrastra desde principios de los años 2000. Con estas reglas, la economía circular deja de ser una declaración de intenciones para el sector.

Qué exige exactamente la nueva normativa europea

El primer objetivo es el más concreto. En el horizonte de 2032, al menos el 15% del plástico que se utiliza en la fabricación de un coche nuevo debe proceder del reciclaje. Diez años después de la entrada en vigor, en 2036, el porcentaje obligatorio sube hasta el 25%.

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Hay un matiz importante. No vale reciclar cualquier plástico. El 20% de ese material reciclado debe proceder de vehículos que ya han llegado al final de su vida útil. Es decir, de coches desguazados, no de botellas de agua reutilizadas. Eso obliga a crear un circuito cerrado de materiales dentro de la automoción europea.

Bruselas también quiere lo mismo para otros materiales. Los objetivos para acero y aluminio se perfilan a partir de 2033, con el foco puesto en reducir la dependencia de materias primas vírgenes importadas. Según datos de la Comisión Europea, cada año entre 6 y 12 millones de vehículos llegan al final de su vida útil en Europa.

De la pieza desmontada al coche nuevo: por qué subirá el precio

Aquí es donde la norma toca a la fabricación. Los fabricantes tendrán que proporcionar instrucciones claras de desmontaje y sustitución de piezas, tanto durante la vida útil del vehículo como en el desguace. El objetivo es que resulte más sencillo recuperar componentes, reutilizarlos y, solo al final, reciclarlos.

Ese rediseño no es gratis. La industria europea ya advierte de que los cambios en el diseño, la logística y la trazabilidad de los materiales presionarán al alza los costes de producción. El sobrecoste acabará llegando al precio final del coche nuevo, sobre todo en los segmentos de mayor volumen y márgenes más ajustados.

Para cerrar el círculo, Bruselas refuerza la responsabilidad ampliada del productor. En la práctica, eso significa que los fabricantes financiarán la recogida y el tratamiento de los vehículos cuando acaben su vida útil. La comisaria de Medio Ambiente, Jessika Roswall, defiende que la medida busca asegurar el acceso a materiales críticos y hacer el sector ‘verdaderamente circular’.

El fabricante ya no vende solo un coche: vende la gestión de todo su ciclo de vida, y ese coste se acaba repartiendo en cada unidad nueva.

El fin del coche ‘exportable’ y el control de residuos

La exportación de vehículos usados también cambia las reglas. A partir de mediados de 2031, solo se podrán exportar fuera de la UE coches aptos para circular y con las inspecciones técnicas exigidas al día. La idea es evitar que un residuo disfrazado de coche usado acabe circulando sin control en terceros países.

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La trazabilidad será clave. Bruselas reforzará los criterios para distinguir un vehículo usado de uno que ha llegado al final de su vida útil. Con eso se pretende frenar la salida de chatarra camuflada y mantener los materiales estratégicos dentro de la Unión.

El marco se aplicará de pleno a turismos y furgonetas comerciales ligeras. Camiones, motocicletas y vehículos especiales arrancan con un conjunto más limitado de obligaciones, centradas en su tratamiento adecuado.

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Información útil para el conductor

  • Fecha clave: 2032 para el 15% de plástico reciclado; 2036 para el 25%.
  • Vehículos afectados: turismos y furgonetas comerciales ligeras nuevas vendidas en la UE.
  • Impacto en el precio: la industria avisa de que los sobrecostes de diseño y materiales presionarán al alza la factura del coche nuevo, sobre todo en los utilitarios.
  • Consejo de Motor16.com: si piensas comprar un coche nuevo a partir de 2032, revisa si la marca comunica ya el porcentaje de plástico reciclado.