La impresión 3D permite hacer cosas que hasta ahora no podían hacerse; así de sencillo. Durante décadas, el desarrollo de un automóvil ha estado condicionado por una pregunta incómoda: ¿se puede fabricar esta pieza con los procesos existentes? Si la respuesta era negativa, el diseño se modificaba y se buscaban otros caminos para tratar de alcanzar el mismo destino. La ingeniería cedía ante la fábrica.
El Additive Manufacturing Solution Center (AMSC) —Centro de Soluciones de Fabricación Aditiva— de Hyundai Motor y Kia, ubicado en el complejo de I+D de Namyang (Corea del Sur), invierte esa lógica. Aquí, un componente pasa directamente del diseño digital a la pieza física, sin necesidad de moldes ni matrices.
La fabricación aditiva —denominación técnica de la impresión 3D industrial— construye los objetos depositando material capa a capa a partir de un archivo digital, en contraposición a los métodos sustractivos tradicionales, que dan forma a la pieza eliminando material de un bloque sólido. El resultado es una mayor libertad de diseño, menos desperdicio de material y la posibilidad de producir geometrías que serían inviables con inyección de plástico, fundición o estampación.
El AMSC nace casi treinta años después de que el grupo introdujera su primera impresora 3D industrial, en 1996, y representa su primera instalación concebida específicamente para la investigación y producción mediante fabricación aditiva.

Un arsenal tecnológico para polímeros y metales para la impresión 3D de Hyundai
El centro opera con una batería de tecnologías adaptadas a distintos materiales y exigencias de rendimiento. Para componentes de polímero, el AMSC emplea sistemas de fotopolimerización en cuba, una técnica que endurece resina líquida mediante luz ultravioleta.
Dentro de esta familia conviven el proceso DLP (Digital Light Processing), que cura capas enteras de resina simultáneamente, y el SLA (Stereolithography Apparatus), que traza geometrías complejas con un láser de precisión. Ambos resultan especialmente adecuados para piezas de validación de diseño y prototipos que requieren alta definición dimensional.
El centro cuenta también con sistemas de sinterización selectiva de polímero en polvo, que fusionan el material sin estructuras de soporte. Tras un tratamiento de alisado por vapor, las piezas resultantes pueden alcanzar acabados superficiales comparables a los de la inyección convencional.
Para aplicaciones metálicas, los sistemas de fusión en lecho de polvo mediante láser de alta energía permiten obtener la precisión dimensional y el comportamiento mecánico que exigen los componentes estructurales. El AMSC incorpora también tecnología DED-WAAM (Directed Energy Deposition–Wire Arc Additive Manufacturing), que deposita metal fundido capa a capa mediante arco de soldadura.

Compatible con acero, acero inoxidable, aluminio y titanio, esta tecnología resulta especialmente eficaz para piezas grandes que serían difíciles de producir como una sola unidad por métodos convencionales. Esta misma tecnología ha sido adoptada, por ejemplo, por empresas como Divergent Technologies para fabricar los brazos de suspensión del McLaren W1.
Impresión 3D: De los prototipos a la restauración de clásicos, pasando por el motorsport
El AMSC no solo sirve al desarrollo de nuevos vehículos. Su catálogo de aplicaciones incluye la producción rápida de prototipos, utillaje de fabricación y piezas de recambio para modelos descatalogados en los que las herramientas originales ya no existen o la producción de piezas individuales o series pequeñas es inviable.
La restauración de vehículos históricos representa otro campo de uso: mediante escaneado tridimensional e ingeniería inversa, los técnicos del centro han reproducido piezas como el panel lateral del Hyundai Pony, el primer automóvil desarrollado íntegramente por la marca coreana, con el acabado superficial original.
En el ámbito del motorsport, el AMSC produce componentes de competición que combinan ligereza y rigidez: estabilizadores, soportes de amortiguador y conductos de frenos, entre otros.

Todo componente fabricado pasa por una celda de inspección de calidad donde se evalúan dimensiones, resistencia a la tracción, rigidez a la flexión y resistencia al impacto, siguiendo los mismos estándares que rigen la producción convencional. El proceso incluye también verificación metalúrgica interna.
Hanwoo On, responsable de Soluciones de Fabricación Aditiva de Hyundai Motor Group, resumió así la ambición del proyecto: “Estamos internalizando rápidamente las tecnologías de fabricación aditiva a través de un número creciente de aplicaciones en todo el grupo. Más allá de los componentes de los vehículos, estamos expandiendo su uso en aplicaciones de alto valor, como consumibles de equipos y herramientas de fabricación”.
El AMSC es la tercera entrega de una serie sobre la infraestructura de I+D digital del Grupo Hyundai Motor en Namyang. El capítulo siguiente tratará sobre el laboratorio NOVA, donde los ingenieros validan la arquitectura eléctrica de un vehículo antes de que el primer prototipo físico ruede por la pista.
Las claves de la impresión 3D en Hyundai y Kia
- Hyundai Motor Group lleva en la fabricación aditiva desde 1996; el AMSC es su primera instalación dedicada en exclusiva a impresión 3D.
- El centro opera con polímeros y metales, desde resinas fotocuradas hasta titanio depositado por arco de soldadura (DED-WAAM).
- La impresión 3D permite producir geometrías y estructuras ligeras inviables con moldes, fundición o estampación convencionales.
- Sus aplicaciones abarcan prototipos, utillaje, piezas de competición, recambios de modelos descatalogados y restauración de clásicos como el Hyundai Pony.
- Cada pieza supera controles de dimensiones, resistencia a la tracción, rigidez y análisis metalúrgico antes de su aprobación.
- El centro forma parte del complejo de I+D de Namyang (Corea), junto al simulador de conducción, el centro de medición digital y el laboratorio NOVA.
- La fabricación aditiva reduce la dependencia de moldes costosos y acorta los plazos de desarrollo, clave en un sector en acelerada transformación tecnológica.

