Velocidad constante, marchas altas, sin baca: el truco de los conductores que gastan menos

No es cuestión de ir más despacio, sino de conducir mejor. Los trucos basados en la suavidad, la anticipación y la aerodinámica reducen el consumo sin esfuerzo. Así ahorran combustible quienes saben exprimir cada litro.

Reducir el consumo no depende solo del coche que conduces, sino de cómo lo conduces. Y para ello, los conductores experimentados aplican ciertos trucos sin apenas darse cuenta: mantener una velocidad constante, circular en marchas largas, eliminar elementos que penalicen la aerodinámica… Gestos que pueden marcar una diferencia notable en el depósito de combustible.

La conducción eficiente ha dejado de ser solo una recomendación para convertirse en una necesidad. Con el precio de los carburantes por las nubes, optimizar cada litro es una prioridad. La buena noticia es que estos consejos de los expertos no exigen inversiones ni cambios mecánicos: basta con corregir hábitos al volante para salvar unos cuantos euros en cada repostaje.

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Marchas largas para que el motor trabaje relajado

Caja de cambios
Fuente propia

Un gran error al volante es apurar demasiado cada marcha. Muchos piensan que llevar el motor revolucionado mejora la respuesta, cuando muchas veces solo dispara el consumo. Aquí entra otro truco clásico: subir pronto de marcha y circular el mayor tiempo posible en relaciones largas, siempre sin forzar el motor. Cuando el propulsor gira a bajas revoluciones dentro de su zona eficiente, necesita menos combustible para mantener el movimiento.

Eso sí, no se trata de llevar el motor ahogado. El truco está en encontrar el equilibrio. Si el coche vibra o le cuesta recuperar velocidad, significa que vas demasiado bajo de vueltas. Pero si el motor ruge constantemente, estás gastando de más. Los conductores que menos consumen suelen dominar precisamente ese punto intermedio.