Prueba del Peugeot 308 GT Hybrid: Como toda la vida

Gracias a marcas como Peugeot, el segmento de los compactos 'tradicionales' sigue muy vivo. Además, con el 308 cubre un amplio abanico de necesidades, con la versión híbrida como versión más polivalente.

He de admitir que soy un gran defensor de los compactos tradicionales; es decir Seat León, Opel Astra, Toyota Corolla… y, por supuesto, Peugeot 308. De acuerdo, los SUV, crossover o como queramos llamarlos ofrecen un mejor acceso al habitáculo, más maletero y puede que algo más de espacio interior, pero a la hora de ponerte al volante, el dinamismo de un segmento C es mejor.

En el caso del Peugeot 308, se ha posicionado como un alternativa menos tradicional. Por una parte, salta a la vista su estética, muy agresiva, alejada de la habitual sobriedad que reina en este segmento. Con todo, el punto realmente diferencial (y, por qué no decirlo, polémico) está en su puesto de conducción. Ya ha pasado más de una década desde que Peugeot se inventó el i-Cockpit y he de admitir que no soy su mayor fan; más bien, todo lo contrario. Aunque quizá a base de ponerme una y otra vez a los mandos de un modelo de la firma del león, he terminado por prestarle menos atención.

La calidad percibida está a buen nivel, tanto por los materiales utilizados como por su encaje. No es un coche lujoso ni muy refinado; en este sentido, la referencia es el Mazda3, seguido del Audi A3. En el caso del acabado GT, tiene cierto toque de deportividad, aunque sin estridencias. En este sentido, conviene señalar que por encima existe un nivel de equipamiento denominado GT Exclusive, que principalmente añade un paquete de sistemas de asistentes a la conducción y una cámara de visión panorámica, como elementos más destacados.

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peugeot 308 hybrid prueba
Foto: Motor 16

En cuanto al motor, hemos probado la versión híbrida del Peugeot 308. Desde un prisma práctico, resulta la más interesante o, al menos, la que satisfará a un público más amplio. Anuncia 145 CV de potencia y, gracias a la hibridación cuenta con etiqueta Eco, que puede resultar de cierta utilidad en grandes núcleos urbanos.

El motor no sobresale por prestaciones ni por suavidad de funcionamiento. Bien es cierto que con dos personas a bordo y equipaje de un fin de semana, no se echan en falta más empuje por parte del motor, aunque tampoco esperes unas prestaciones fulgurantes. Un coche que está a su nivel de potencia como un Seat León 1.5 eTSI 150 CV, es claramente más rápido (más de lo que las cifras oficiales dicen) y su motor de cuatro cilindros funciona con más suavidad que el tricilíndrico del Peugeot 308.

El aspectos en el que más destaca el 308 Hybrid es el consumo. Es sorprendentemente sencillo moverse en cifras en el entorno de los 5,5 litros cada 100 kilómetros, lo que unido a un depósito relativamente grande (52 litros) hace que cada vez que lo llenamos de gasolina nos ‘regale’ cifras de autonomía por encima de los 800 kilómetros.

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Foto: Motor 16

Esto, no obstante, lo supera la versión diésel de 130 CV (sí, aún hay compactos alimentados por gasóleo), aunque esta mecánica pierde la etiqueta Eco y no puede asociarse al acabado GT. En el caso del Allure, el incremento de precio respecto al híbrido con idéntico nivel de equipamiento es considerable (2.130 euros), así que conviene echar cuentas para ver si compensa.

Este punto, unido a la extraordinaria comodidad que proporcionan los asientos certificados por AGR, lo hace un coche especialmente agradable para realizar largos viajes. Además, el maletero tiene una capacidad notable (412 litros). El punto negativo lo ponen las plazas traseras, pues no son espacialmente amplias ni tienen un acceso cómodo, ya sea para que se acomoden dos adultos o para colocar sillas infantiles.

La postura de conducción es especialmente baja y permite sentarse con las piernas muy estiradas, algo que gustará a algunos y no tanto a otros; para estos segundos existe el 3008, con un habitáculo considerablemente más alto.

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En cuanto al precio, la firma francesa exige una cantidad de 29.620 euros por el acabado GT, que ascienden a 31.320 en el caso del GT Exclusive. No es ningún ‘chollo’, aunque está en la línea de lo que cuesta el anteriormente mencionado Seat León con el acabado FR Special Edition. En caso de necesitar más capacidad de carga, el 308 Hybrid también está disponible con carrocería familiar (SW), con un sobrecoste más que razonable, sólo 900 euros.

En definitiva, el Peugeot 308 Hybrid es un compacto ‘a la vieja usanza’, que será del agrado de aquellos conductores que valoren su cualidades, además del diseño.

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Galería de imágenes de la prueba del Peugeot 308 GT Hybrid

Fotos: Motor 16