General Motors rompe la dependencia de China con baterías de sodio un 20 % más baratas

GM desarrolla sus propias baterías de sodio con un coste un 20% inferior al de las LFP. Con formato prismático y sin refrigeración activa, soportan temperaturas extremas sin perder rendimiento.

GM va a por la cadena de suministro de baterías sin pasar por China. La compañía acaba de presentar su nueva batería de sodio, desarrollada junto a Peak Energy, que es un 20 % más barata que las de litio-ferrofosfato (LFP). Y lo mejor: no necesita refrigeración activa y aguanta temperaturas extremas. Te cuento por qué esta jugada puede cambiar las reglas del coche eléctrico.

El sodio no es nuevo en la química de baterías, pero la escalada de precios del litio y el dominio chino de la cadena de suministro han acelerado el interés. CATL, el mayor fabricante mundial, empezará a producir baterías de sodio a gran escala este mismo año, y BYD ya está invirtiendo en esta tecnología. La razón es simple: el sodio es el sexto elemento más abundante en la corteza terrestre, se extrae de la sal común y no está concentrado en unas pocas manos.

Una batería de sodio ofrece, además, un rendimiento superior en climas fríos y acepta cargas rápidas sin degradarse tanto como las de litio. Su densidad energética es menor, sí, pero para según qué usos la balanza se inclina claramente hacia el ahorro. Como la propia GM ha demostrado, ser un 20 % más barata que una LFP es un argumento demoledor para almacenamiento estacionario y, en un futuro quizá, para coches eléctricos económicos. Más detalles en la entrada de Wikipedia sobre baterías de ion de sodio.

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El plan de GM y Peak Energy para una cadena de suministro 100% norteamericana

General Motors no está sola en esto. La compañía norteamericana ha unido fuerzas con Peak Energy, una empresa que ya ha completado programas piloto de baterías de sodio con otros socios. Juntos desarrollan celdas con formato prismático, una geometría que simplifica empaquetado y gestión térmica. De hecho, no necesitan refrigeración activa: el sistema funciona sin bombas ni radiadores, lo que reduce el peso y el coste.

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Foto; GM

Kurt Kelty, vicepresidente de baterías de GM, lo dejó claro en la presentación: “Aquí tenemos reservas fabulosas [de sodio]. Esta debería ser una batería norteamericana. Tenemos que recuperar esa cadena de suministro”. La idea es replicar el modelo de las LFP pero sin depender de China. GM busca un suministro 100% local que blinda sus futuros productos frente a aranceles y tensiones geopolíticas.

General Motors no solo quiere abaratar costes: pretende cortar el nudo chino que estrangula la cadena de suministro del litio

Ventajas y limitaciones: más barata, pero de momento sin coches

La batería de sodio de GM será un 20% más barata que las actuales LFP, y eso sin contar que el precio del hidróxido de litio ha sido un dolor de cabeza para los fabricantes. Pero hay un pero importante: no está prevista para vehículos eléctricos, al menos por ahora. GM la destinará a sistemas de almacenamiento energético estacionario, un mercado en auge que complementa a las renovables.

Eso no significa que el coche eléctrico no se beneficie. Si GM consigue escalar esta tecnología, el precio de las baterías en general bajará, y lo hará también para las celdas de litio que monta en sus próximos SUV y pick-ups. El sodio empujará al litio a ser más competitivo, y eso son buenas noticias para cualquier conductor que piense en un eléctrico.

Información útil para el conductor

  • Sodio vs. litio: El sodio es el sexto elemento más abundante del planeta, se extrae de forma sencilla y no genera los conflictos geopolíticos del litio.
  • Coste actual: Las celdas de GM y Peak Energy cuestan un 20% menos que una LFP equivalente. En almacenamiento, el ahorro se traduce en proyectos más rentables.
  • ¿Llegará a los coches?: GM no lo ha confirmado. Por ahora se queda en almacenamiento, pero fabricantes como BYD ya exploran el sodio para vehículos de bajo coste.
  • Curiosidad: CATL, el gigante chino, empezará a producir baterías de sodio a gran escala este mismo año. La guerra del sodio ya ha empezado.