Shelby Cobra Daytona subastado en Estados Unidos: el Coupé de 1964 alcanza los 38,6 millones de euros

La puja celebrada en Estados Unidos convierte al Shelby Cobra Daytona Coupé de 1964 en el automóvil estadounidense más caro jamás subastado. Supera al Ferrari Luce por 2,9 millones de dólares y consolida la fiebre por los clásicos de competición.

La subasta del Shelby Cobra Daytona Coupé de 1964 se ha cerrado en Estados Unidos con una adjudicación de 38,6 millones de euros. La cifra, equivalente a unos 42,9 millones de dólares, convierte al chasis CSX2300 en el automóvil estadounidense más caro jamás vendido en una puja.

El registro llega unos días después de que el Ferrari Luce, el conocido como primer Ferrari eléctrico de la historia, se vendiera por 40 millones de dólares, unos 36,8 millones de euros, en la misma Semana del Automóvil de Monterey. Aquella cantidad parecía el techo de la semana; el Cobra Daytona la ha superado con un margen de 2,9 millones de dólares, en torno a 2,7 millones de euros.

Según la información difundida por la casa de subastas encargada de la puja, este cupé no es una unidad más de la saga. Es el único Daytona Coupé que perteneció a Carroll Shelby en su colección personal entre 1975 y 1998, dentro de una producción total de solo seis ejemplares pensados para plantar cara a los Ferrari 250 GTO en los circuitos de resistencia.

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Un récord que deja atrás al Ferrari Luce

La comparación entre ambos lotes explica por qué el resultado de Monterey ha dado la vuelta al mundo. El Ferrari Luce aterrizó en la puja como una rareza eléctrica sin palmarés deportivo y con un precio de partida elevadísimo. El Shelby Cobra Daytona, en cambio, acumula décadas de mística, competición y una ingeniería artesanal difícil de replicar.

El chasis CSX2300 nació para correr en Le Mans. Su carrocería cupé partía de una idea sencilla: colocar un techo duro sobre la base del AC Cobra para reducir la resistencia aerodinámica y ganar velocidad punta en las largas rectas de La Sarthe. La solución dejó al coche cerca de la franja de 300 km/h, un salto enorme para un deportivo de 1964.

Bajo la piel, el Daytona Coupé esconde un motor V8 de 4,7 litros capaz de enviar unos 400 CV a las ruedas traseras mediante un cambio manual de cuatro velocidades. El conjunto se asienta sobre un chasis tubular de firma británica y paneles de aluminio, con un peso final de apenas 1.050 kilos.

  • Producción limitada: solo seis unidades del Shelby Cobra Daytona Coupé.
  • Propietario histórico: único ejemplar en manos de Carroll Shelby entre 1975 y 1998.
  • Palmarés: cuarto absoluto en Le Mans 1964, por delante de los Ferrari 250 a los que debía batir.
  • Rareza técnica: chasis CSX2300 con mecánica V8 de 4,7 litros y carrocería cupé de aluminio.

Lo que hace único al chasis CSX2300

Aquel cóctel técnico se estrenó en las 24 Horas de Le Mans de 1964, donde el Daytona Coupé terminó cuarto absoluto y por delante de varios Ferrari 250 con los que peleaba. Los problemas mecánicos le impidieron alcanzar el podio, pero dejaron claro que la receta funcionaba y que Ferrari ya tenía un rival serio al otro lado del Atlántico.

El ejemplar subastado conserva ese pedigrí de competición y, además, la pátina de haber pertenecido al hombre que ideó el proyecto. Esa combinación de palmarés, rareza y propiedad histórica explica que se haya convertido en el automóvil estadounidense más valioso jamás vendido en subasta.

Carroll Shelby no era solo el dueño del chasis CSX2300. Fue piloto, diseñador y fabricante; ganó las 24 Horas de Le Mans en 1959 al volante de un Aston Martin y lideró después el proyecto del Ford GT40, otro coche que también nació con la misión de derrotar a Ferrari en la pista. Su huella sigue presente en los Ford Shelby actuales y, en sus últimos trabajos, ayudó a dar forma al Dodge Viper.

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1967 Shelby Cobra Daytona Coupe 11 Motor16

La puja de Monterey confirma además una tendencia que interpela directamente al mercado europeo de clásicos: los compradores siguen pagando cifras de nueve dígitos por piezas con historia documentada, mientras los conceptos eléctricos de lujo buscan todavía su lugar en el coleccionismo.

Qué dice este precio del mercado internacional de clásicos

En España, el mercado de clásicos de competición no se mueve en estas magnitudes, pero sí replica la misma lógica: la documentación, el propietario anterior y el paso por pruebas como Le Mans o los rallyes históricos marcan la diferencia entre un coche valioso y una pieza de récord. El Shelby Cobra Daytona reúne los tres vectores en un mismo lote.

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La cifra de 38,6 millones de euros no solo supera al Ferrari Luce; también consolida a Estados Unidos como protagonista absoluto del verano subastero. La batalla Ford contra Ferrari, que durante los años sesenta se dirimía en la pista, se ha trasladado ahora a los salones de subastas y el público responde con pujas millonarias.

Lo próximo será comprobar si esta fiebre se mantiene en las citas europeas del calendario clásico, donde los Ferrari 250 GTO y los grandes Porsche de resistencia suelen marcar el ritmo. Por ahora, un cupé de sesenta y dos años ha recordado que la pasión por competir se paga más cara que la novedad eléctrica.

La historia documentada y la competición siguen valiendo más que la rareza tecnológica cuando se abre una puja millonaria.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 38,6 millones de euros (unos 42,9 millones de dólares) por el Shelby Cobra Daytona Coupé de 1964.
  • Consejo práctico: Si estás en el mercado de clásicos, documenta siempre palmarés, restauración y cadena de propietarios; son los tres multiplicadores de récord.
  • Así te afecta: La subasta confirma que el coleccionismo internacional premia la historia de competición por encima de la última pieza tecnológica, una lección que vale también para el mercado español.