Circular con la inspección técnica del vehículo (ITV) fuera de plazo o con un resultado desfavorable no solo arriesga una sanción de tráfico; si sufres o provocas un accidente, tu compañía de seguros puede, tras indemnizar al tercero perjudicado, ejercer el derecho de repetición y reclamarte a ti todo lo que haya pagado. Así lo establece la normativa cuando el siniestro está relacionado con un defecto que habría sido detectado en una ITV en regla.
Qué dice la ley y cómo responde realmente el seguro
El seguro obligatorio de responsabilidad civil del automóvil cubre en todo caso los daños materiales y personales que causes a terceros, incluso si la ITV de tu vehículo está caducada o tiene un resultado desfavorable. Esta cobertura es irrenunciable para proteger a las víctimas, y tu aseguradora no puede negarse a indemnizarlas.
Ahora bien, el matiz está en lo que sucede después. La Ley de Contrato de Seguro permite a la compañía repetir contra el tomador (es decir, reclamarte el dinero que ha pagado) si el accidente se produjo porque el coche no cumplía las condiciones de seguridad exigibles y esa circunstancia estaba relacionada con la falta de ITV en vigor. La lógica es clara: si el vehículo hubiera pasado la inspección, muchos fallos graves se habrían corregido, y el siniestro podría haberse evitado.
La franquicia (parte del coste que asume el asegurado) no aplica aquí, porque el derecho de repetición es un mecanismo de reembolso total. La aseguradora te reclamará la cantidad íntegra que haya desembolsado, que en accidentes con lesionados puede ascender a varios miles de euros.
Las multas por ITV caducada y el coste real de un siniestro
Las sanciones de tráfico por circular sin la ITV en regla varían según la gravedad:
- ITV caducada o resultado desfavorable: multa de 200 euros. Puedes seguir circulando únicamente para ir al taller y, una vez reparado, a la estación de ITV. Tienes un plazo máximo de dos meses para subsanar los defectos; si no, deberás pasar una inspección completa.
- ITV negativa (defectos muy graves): multa de 500 euros y el coche no puede circular bajo ningún concepto. Debe ser trasladado en grúa hasta el taller y, tras la reparación, volver a la ITV. Circular en este estado es una infracción muy grave.
Pero el golpe económico de verdad viene si tienes un accidente con la ITV vencida o negativa. La multa de tráfico es solo el aperitivo. Si la aseguradora ejerce el derecho de repetición, te enfrentas a facturas que pueden superar los 10.000 euros solo por daños materiales; si hay lesiones, las cifras se disparan. Y si el siniestro deriva en una condena penal, la responsabilidad civil se incrementa aún más.
Con la ITV caducada, la aseguradora pagará al tercero pero después te pasará la factura a ti. Un disgusto que puede salir mucho más caro que la multa de tráfico.
Un vistazo al contexto y cómo protegerte
El número de vehículos que circulan sin la ITV en vigor ha preocupado al sector en los últimos años. Según datos del parque móvil, alrededor de un 20% de los coches en España puede estar en esta situación en algún momento, voluntaria o involuntariamente. Las aseguradoras, a su vez, aplican con más frecuencia el derecho de repetición en siniestros con ITV caducada, sobre todo cuando el parte apunta a un fallo mecánico evitable.
Para no verte en esta tesitura, la recomendación es sencilla: programa la cita de la inspección con antelación, no dejes pasar los plazos y repara de inmediato cualquier defecto señalado como leve, porque puede agravarse. Antes de firmar la póliza, conviene leer la letra pequeña sobre conductas excluyentes o que dan lugar a repetición. Aunque el seguro siga pagando al tercero, tu economía puede resentirse de forma muy seria.
El futuro no trae cambios normativos inminentes en este punto, pero la digitalización de la ITV y la conexión en tiempo real con la DGT hará más difícil circular sin la inspección al día. Las multas automáticas por cámaras ya son una realidad en varias ciudades.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: La póliza de responsabilidad civil obligatoria mantiene la cobertura a terceros aunque la ITV esté caducada o desfavorable. Sin embargo, la aseguradora puede ejercer el derecho de repetición y reclamarte todo lo pagado si el siniestro se debe a un defecto que la ITV habría detectado.
- A quién va dirigido: A cualquier conductor que no tenga la ITV en regla y sufra un accidente, especialmente si circula con la inspección expirada, negativa o con defectos graves sin reparar.
- Cuánto cuesta: La multa por ITV caducada son 200 euros; por ITV negativa, 500 euros. Pero el derecho de repetición puede suponer el desembolso de varios miles de euros en caso de siniestro, una cifra que ningún conductor quisiera afrontar de su bolsillo.

