Robots humanoides en la fábrica de BMW han producido más de 30.000 X3 con los androides Figure

La planta de Spartanburg ha integrado al androide Figure 02 en el taller de carrocería para insertar piezas de chapa antes de la soldadura. El salto al Figure 03 añade carga inalámbrica, comunicación por voz y manos con sensores táctiles.

Más de 30.000 unidades del BMW X3 han salido de la planta de Spartanburg con la ayuda de un robot humanoide. En 2025, el Figure 02 trabajó durante diez meses en el taller de carrocería insertando piezas de chapa para soldadura, una tarea repetitiva y exigente que ahora comparte con los operarios humanos.

El dato importa porque cambia la conversación sobre la robotización industrial. Los brazos robóticos tradicionales llevan más de 40 años montando automóviles, pero no se parecen a los androides de dos brazos y dos piernas que dibujaba la ciencia ficción. Eso empieza a cambiar: las marcas ensayan con humanoides capaces de moverse por la planta, manipular piezas y colaborar en la línea sin jaulas de seguridad.

Qué ha hecho el robot humanoide en la línea del BMW X3

El Figure 02 es un robot humanoide de propósito general desarrollado por Figure AI. En Spartanburg se integró en el taller de carrocería, una zona caliente y ruidosa donde se unen paneles de acero antes de la pintura y el montaje final. Su trabajo consistió en sujetar e insertar piezas de chapa en la posición correcta para que el proceso de soldadura se completara con precisión.

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Lo que distingue a un humanoide de un brazo fijo es la movilidad. Mientras un robot cartesiano está anclado a un punto, el Figure 02 camina entre estaciones, ajusta su posición y manipula componentes con sus dos brazos. Eso permite redistribuir tareas sin rediseñar la línea, una ventaja directa para fábricas que ensamblan varios modelos sobre la misma plataforma.

El robot humanoide no llega para sustituir al operario: asume las tareas repetitivas de precisión para que la fábrica gane constancia sin perder el criterio humano en el control de calidad.

Ahora BMW avanza hacia el Figure 03, una evolución que incorpora carga inalámbrica, superficies blandas para proteger a las personas y comunicación por voz entre máquina y operario. Las manos también ganan destreza gracias a sensores táctiles y cámaras integradas en los dedos, lo que aumenta la precisión en operaciones de ensamblaje fino.

Del taller de Spartanburg a toda la industria del automóvil

Hyundai compró Boston Dynamics, el fabricante de robots más mediático del sector, y prepara la producción en masa de Atlas, un humanoide de 1,88 metros y 90 kilos diseñado para tareas industriales generales. La previsión es que en 2028 Atlas se despliegue en Metaplant America, la planta de vehículos eléctricos que fabrica el Hyundai Ioniq 5, el Ioniq 9 y el Sportage Hybrid.

Allí, el sistema de inteligencia artificial de Atlas se orientará a las llamadas tareas de secuenciación: elegir componentes y entregarlos a la línea en el orden y el momento exactos. Suena administrativo, pero en una planta moderna es una de las claves de la productividad, porque evita paradas por desabastecimiento y reduce los desplazamientos innecesarios del personal.

Otro ejemplo visible es Spot, el robot cuadrúpedo de Boston Dynamics que Ford utiliza en su planta de Halewood. Equipado con cámaras térmicas, micrófonos y sensores lidar (medición por láser), recorre la fábrica para detectar fugas de aire y cambios de temperatura que anticipan averías. Si una persona se acerca a menos de dos metros, se detiene por seguridad.

Máquinas que sienten lo que tocan

La evolución sensorial es igual de importante que la movilidad. Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han desarrollado un sensor que genera una gama de colores al aplicarle presión. Montado en las yemas de un dedo robótico y combinado con una cámara interna, permite que la mano ‘vea’ literalmente el contacto y responda con mayor sensibilidad. Aunque nace en el laboratorio, la misma tecnología apunta a la próxima generación de dedos humanoides para fabricación de precisión, prótesis e incluso cirugía.

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Lo que cambia para el conductor cuando la fábrica se robotiza

Quien compra un coche rara vez se pregunta por el robot que apretó un tornillo o posicionó una chapa. Sin embargo, la robotización humanizada afecta al producto final en tres frentes concretos: calidad constante, plazos de entrega y costes de producción. Un humanoide que repite mil veces la misma inserción sin fatiga reduce la variabilidad entre unidades, y eso se nota en ajustes, ruidos y holguras.

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El robot humanoide Figure 3 tiene sensores táctiles y cámaras en la palma de la mano. Foto: BMW

También aporta flexibilidad. En líneas multienlace como Spartanburg, donde conviven varios modelos, un robot móvil puede reforzar la plantilla en el puesto con más demanda sin esperar a una costosa reconfiguración de utillajes fijos. Para el conductor, la ventaja es más capacidad de personalización sin que el plazo de fabricación se dispare.

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La seguridad es otro frente. La norma no escrita de los nuevos humanoides es la coexistencia: sensores y superficies blandas reducen el riesgo de contacto, mientras que máquinas como Spot se detienen antes de invadir el espacio del operario. Es un cambio cultural respecto a las celdas robotizadas cerradas con vallas y puertas de seguridad.

La robotización industrial, entre la utilidad y el horizonte de 2028

La llegada de los humanoides a las fábricas no es un golpe de efecto publicitario. Responde a una necesidad real de flexibilidad productiva en un sector que combina modelos térmicos, híbridos y eléctricos sobre las mismas líneas. El precedente de BMW con más de 30.000 X3 producidos con apoyo del Figure 02 confirma que la tecnología puede integrarse en producción real, no solo en laboratorio.

Eso sí, el conductor no debe esperar que un humanoide le salude al recoger el coche. La implantación es progresiva y se concentra en tareas concretas: carga de piezas, secuenciación, inspección térmica y manipulación de chapa. Los operarios mantienen el control del proceso y la responsabilidad sobre el resultado final.

El próximo hito será 2028, con el despliegue previsto de Atlas en la planta de Hyundai. Para entonces, la combinación de movilidad bípeda, sensores táctiles y visión artificial puede empujar a los humanoides a otras fases del montaje. La duda no es si llegará, sino cuánto tardará en convertirse en equipamiento estándar de cualquier fábrica de automóviles.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: más de 30.000 BMW X3 producidos con apoyo del robot humanoide Figure 02 durante 10 meses en Spartanburg.
  • Lo que equipa: robot humanoide Figure 02 con dos brazos y dos piernas, sensores táctiles y cámaras en los dedos del Figure 03, carga inalámbrica, comunicación por voz, y lidar con cámaras térmicas en el robot Spot de Ford.
  • Así te afecta como conductor: menos variabilidad entre unidades, plazos de entrega más estables y fábricas capaces de adaptarse con rapidez a la demanda de cada modelo.