Si coges el autobús a diario, sobre todo si es para recorrer un trayecto más o menos largo, seguro que buscas un asiento libre y te sientas. Es lo más lógico. Sin embargo, ha sido una conductora de autobús la que ha reconocido que a veces es mucho mejor quedarse de pie.
No tiene nada que ver con robos, mareos ni malas experiencias. El motivo es que la limpieza de los asientos de los autobuses deja mucho que desear. «La mayoría cree que si un asiento se ve limpio, ya está limpio, pero muchas veces solamente lo parece«, explica esta conductora de autobús.
3Este gesto con el asiento del autobús te puede ahorrar más de un disgusto
Si te acabas sentando en el asiento del autobús, por el motivo que sea, hay algún pequeño ‘truco’ que puedes poner en práctica para librarte de la suciedad. Como era de esperar, tampoco funciona al 100%, porque no vas a quitar la suciedad acumulada de años en unos pocos minutos.
Por eso, los consejos de Nerea pasan por:
- No te sientes en el primer asiento libre que te encuentres. Si ves manchas, humedad o mal olor, mejor busca otro o quédate de pie.
- Lávate las manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico después.
- Evita apoyar el bolso, la mochila o la chaqueta directamente sobre el asiento.
Además de aplicar a los asientos de los autobuses, también lo hace a algunos trenes, metros y tranvías, que siguen utilizando asientos tapizados y no suelen recibir un lavado en profundidad con demasiada frecuencia. «No es cuestión de obsesionarte, sino de ser consciente. Hay líneas que llevan encima miles de personas cada semana y eso, aunque no se vea, se nota», admite esta conductora de autobús para cerrar.


