Si coges el autobús a diario, sobre todo si es para recorrer un trayecto más o menos largo, seguro que buscas un asiento libre y te sientas. Es lo más lógico. Sin embargo, ha sido una conductora de autobús la que ha reconocido que a veces es mucho mejor quedarse de pie.
No tiene nada que ver con robos, mareos ni malas experiencias. El motivo es que la limpieza de los asientos de los autobuses deja mucho que desear. «La mayoría cree que si un asiento se ve limpio, ya está limpio, pero muchas veces solamente lo parece«, explica esta conductora de autobús.
2Los autobuses más modernos ya usan otros materiales
Por suerte, no es igual en toda la red de autobuses en España. Hay flotas que ya han cambiado esos asientos tapizados de colores fuertes y dibujos geométricos por textiles fabricados en plástico duro, vinilo o fibra de vidrio. Son materiales que no absorben líquidos, no retienen los olores y se pueden desinfectar mucho mejor.
En ciudades como Madrid, por ejemplo, ya es fácil encontrar autobuses y metros con este tipo de asientos. Eso sí, no son especialmente cómodos, pero lo que pierdes en confort lo vas a ganar en higiene.
«Cuando el asiento es de plástico, sabes que, si lo han limpiado, está limpio de verdad. No ocurre lo mismo con la tela», añade Nerea.
También influye mucho la antigüedad del vehículo. Cuanto más viejo sea el autobús, más probable es que conserve materiales antiguos y sistemas de limpieza que no son tan profundos. Y eso lo acabarás notando aún más en espacios muy concurridos y en las líneas que cogen miles de personas a diario.


